-Cohabitar con el terrorismo

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POR LA ESPIRAL

El mundo se ha convertido en una vorágine de psicosis tras los atentados del 13 de noviembre en París reubicando nuevamente al terrorismo de grupos extremistas con una ideología explícita en el ojo del huracán y en el foco de preocupación de las agendas de seguridad interna y estratégica de muchos gobiernos de buena parte del planeta.

Y tal parece que, como ciudadanos de la pequeña gran aldea global, deberemos acostumbrarnos a vivir con esta herida que nos acompañará todo el siglo XXI nos cuenta en exclusiva para POR LA ESPIRAL, José María Gil Garre, director del Departamento de Estudios sobre Terrorismo del Instituto de Seguridad Global.

Bajo la expresión más horrenda del yihadismo del Estado Islámico (ISIS, ISIL o DAESH) son reclutados miles de afiliados a través de las redes sociales convertidos en voluntarios para engrosar sus filas tanto en Irak como en Siria a tal punto de convertirse en una tropa de 30 mil personas.

Concentrado un poder económico, obtenido poder militar así como la conformación de un ejército reúne todos los elementos para ser catalogado como una advertencia para la frágil paz global, que algunos políticos empiezan a señalizar como un desencadenante para una Tercera Guerra Mundial.

Para Gil Garre se trata más bien de un escenario de guerra novedoso de dimensiones internacionales desplegado de forma asimétrica. «Estamos quizá ante lo que podemos calificar de nuevo paradigma, no se trata de guerra con fronteras o ejércitos definidos».

En ese trasvase de fronteras, el terrorismo unicelular, implica un serio desafío tanto nacional como internacional para contar con un frente común contra un enemigo que funciona hasta como un lobo solitario.

México no está exento de las advertencias del grupo anarcoterrorista que busca pulverizar las libertades y a todos los seres humanos que no piensan ni sienten como ellos. Buscan sembrar la semilla del odio para cosechar la destrucción de la Civilización.

En esa tesitura, para el experto en terrorismo yihadista, hay una -cada vez más intensa- comunicación por redes sociales de elementos del terrorismo yihadista con Latinoamérica.

«Conocemos de chilenos, brasileños y de otros países que están incorporados a las estructuras terroristas o se vinculan con ellas. Latinoamérica está en el horizonte de este fenómeno criminal. Si la región cree que es ajena al mismo se equivoca, si analizamos con detalle algunas cuestiones veremos la porosidad que existe», puntualiza.

La ventana que domina el ISIS es la de la realidad virtual desde allí, subraya Gil Garre, adoctrinan, ideologizan, fanatizan, captan, se financian y extienden su terror.

Con un contexto desdibujado, ¿cómo se avizora 2016? Gil Garre lo responde en exclusiva: «Se va a mantener la misma situación con amenazas, atentados y respuestas cortoplacistas.»

A COLACIÓN

Le pregunto a Gil Garre si podemos hablar del terrorismo como una industria global a lo que enfático me responde que: «No soy partidario de adherir nuevas nomenclaturas al terrorismo de etiología yihadista, por lo tanto yo no lo calificaría nunca de industria. Es un fenómeno criminal de carácter internacional que ciertamente mueve cantidades económicas que son difíciles de precisar. El terrorismo yihadista se interrelaciona con otros elementos del amplio espectro criminal: desde el narcotráfico, al tráfico de personas; desde el contrabando de tabaco a los secuestros o al tráfico de armas. El DAESH o ISIS domina un territorio, en el que ha generado una economía interna, con el petróleo e impuestos. La globalización económica llegó al mundo del crimen y de la violencia antes de que operara plenamente tal concepto en las relaciones internacionales.»

Ideológicamente, ¿qué quiere el ISIS destruir a Occidente? ¿Dominar Medio Oriente? ¿Acabar con Israel? O todo es el control del petróleo…

«Mantiene un discurso pseudo religioso, en el sentido de conquistar el mundo para la creación de la Ummah, es decir, una comunidad mundial en donde el Islam, una incorrecta interpretación del Islam, impere. Quieren que los infieles se conviertan o mueran. Esta gente no plantea ni siquiera una posición de diálogo, y cuando observo a políticos en posiciones de buenismo frente a este fenómeno me sorprende. ¿Alguien puede llegar a pensar que se puede negociar con quien se dedica a decapitar a seres humanos?»

La distancia táctica del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para no entrar de lleno en apoyar a Francia responde únicamente a su ambiente preelectoral o considera que hay más mar de fondo…

«Estados Unidos debe sentir mucha vergüenza por la guerra de 2003 que está muy vinculada a la situación que hoy vivimos. Una guerra en la que no consiguió más que abrir Irak al terrorismo yihadista. Una guerra en la que murieron miles de personas y que fue justificada por tres líderes como Bush, Blair y Aznar en mentiras de grueso calibre. Blair ha pedido disculpas, Estados Unidos con sutilezas pero ha reconocido que aquella guerra fue justificada en mentiras, pero allí tiene a José María Aznar que aún hoy reivindica lo de 2003 como si fuese algo aceptable. Aquel pecado, aquella ominosa guerra, hoy frena una lícita acción multinacional. El mundo está actuando de tal manera que con su respuesta está dando una victoria argumental a los terroristas.»

 

@claudialunapale