Doctrina del shock en México parte 2

0
174

La Torre de Babel
5 de Octubre de 2015

Por Samuel Schmidt

En 1983 se establece el primer programa de «ajuste estructural» donde el FMI y Banco Mundial determinan el tipo de presión que aplicarán para que los países tengan acceso a sus paquetes de ayuda; para 1989 la Escuela de Chicago ya se había apoderado de la conducción de estas instituciones dándole forma al Consenso de Washington que incluía privatización de empresas públicas, abolición de barreras para la entrada de empresas extranjeras, desregulación, libre comercio y recortes al gasto público (Klein 2014, 222). En México en 1988 por medio del fraude electoral se consolida en el poder un grupo abiertamente comprometido con estas posturas. Como concluye Klein, al igual que en muchos otros países la imposición de este paquete ideológico de política económica pierde en las urnas, pero se aprovechan de diversas circunstancias para imponerse. En México será por el fraude electoral y sucederá en dos coyunturas clave, en 1988 a un punto de la caída del Muro de Berlín y de la recomposición de los poderes en el mundo, y en 2006 cuando América Latina se inclina hacia la izquierda rechazando este tipo de política, en México por medio del fraude se evita que el gobierno se aleje de la dictadura del FMI/BM y las imposiciones desde Washington; con la administración que inicia en 2006, empezará una catástrofe que permitirá crear un shock que facilite la imposición de las medidas más radicales que los neocons no podían implantar en México.

El modelo neoliberal empezó a aplicarse desde el gobierno de Miguel De la Madrid quien revirtió la estatización de la banca de López Portillo. Los Chicago boys (denominados así por estar influidos por esa escuela de pensamiento ideológico y estrategia económica) se colocaron en posiciones de poder desde donde empezaron a desmantelar la fortaleza del estado pos-revolucionario mexicano construido por el PRI, haciéndolo desde el PRI, y esa fue su gran inteligencia, utilizar los recursos del corporativismo y populismo mexicano para destruir el viejo capitalismo y entrar de lleno al capitalismo salvaje.

Carlos Salinas, miembro de una poderosa familia política que logró el control de las finanzas del país (y según el periodista Charles Bowden (2002) el control del contrabando y el establecimiento de la primera conexión de alto nivel entre el narcotráfico y la política) se coloca en el gobierno de De la Madrid como poderoso secretario de Programación y Presupuesto desde donde se controlaba el gasto público y se sometía a los poderes regionales a la voluntad del centro de poder, pisoteando en la práctica el diseño federal.

A Salinas no le era desconocido el consenso de Washington y cuando decide alinearse con la visión expansiva de Washington (el Plan de las Américas de George Bush padre), asume las condiciones que esta estrategia de libre mercado requería por parte de México, así su primer paso audaz es en 1992 el cambio del sacrosanto artículo 27 constitucional para facilitar la privatización de la tierra, que entre otras cosas permitiría la entrada de empresas agrícolas maquiladoras. VegPacker de México, firma de capital estadounidense, está sembrando en México, donde halla personal calificado, frecuentemente con experiencia laboral en Estados Unidos y sin problemas migratorios. Empresas estadounidenses en 2008 cultivaron más de 18 mil 211 hectáreas en tres estados mexicanos, y dieron empleo a unas 11 mil personas, según encuesta del 2007 realizada por el grupo agrícola estadounidense Western Growers. La inversión norteamericana directa en la agricultura mexicana, que incluye tanto a compañías de Estados Unidos que trasladan sus operaciones a México como el establecimiento de sociedades con empresas mexicanas, se ha septuplicado a 624 millones de pesos (60 millones de dólares) desde el 2000, según indicó la Secretaría de Economía. (Bernstein 2008). Esto no está exento de conflicto, en 2015 estalló un conflicto en San Quintín exigiendo aumento de salarios, este fue brutalmente respondido por la policía, hasta que el gobierno federal aceptó intervenir complementando con fondos federales el aumento de salarios 1. El conflicto afectó muy rápido a los mercados en California porque se presentó justo en la época de pizca 2.

Posteriormente Salinas avanzaría en la firma del TLCAN para lo cual llegó a «estimular» a círculos académicos estadounidenses para que influyeran con sus opiniones sobre México 3. Quien supo explotar muy bien esta dinámica para su beneficio personal fue Vicente Fox como gobernador de Guanajuato, luego intentó reproducir el modelo para su beneficio desde la Presidencia de la República, para lo cual nombró como secretario de agricultura a su socio de Guanajuato. Esto confirma el análisis sobre la alianza de la élite política con los grandes capitalistas internacionales.

Los neoliberales habían puesto manos a la obra para la conversión del capitalismo mexicano. Ya en 1993 «el jefe de gabinete del Presidente de México» participaba en una reunión de alto nivel en Washington donde se delineaban los pasos a dar por parte de los «tecno políticos» (Klein 2014, 341). Por el perfil mencionado debió haber sido José Córdoba Montoya y, según las reglas de la política mexicana, un funcionario de ese nivel no asiste a ese tipo de reunión sin el permiso expreso de su jefe, el Presidente de la República. Pero los tecnopols, neocons, neoliberales mexicanos, demostraron una gran perseverancia en la implantación más brutal de la doctrina de la Escuela de Chicago, haciéndole el mayor homenaje póstumo a Friedman. Mientras que las reformas estructurales neoliberales fracasaron en todo el mundo (incluido Estados Unidos), los neoliberales finalmente lograron una sociedad atemorizada (la guerra al narco, los ataques de grupos anarquistas, plantones de maestros que llegan a sabotear las elecciones, un precio del peso que va en caída libre) y un consenso político 4 para imponer un paquete de reformas que hundirá al país los próximos treinta años, porque polarizará socialmente, reconcentrará todavía más la riqueza y agravará la pobreza.

Alguien sostiene que en política no hay casualidades y aunque nos resistimos a creer en las conspiraciones, encontramos diversos elementos que facilitan encontrar elementos importantes para sostener el avance de la agenda neoliberal que en México busca implantarse con legitimidad. Políticamente hay una explosión de nuevos partidos políticos, varios creados por personajes salidos de las filas de los partidos grandes y algunos de ellos con conductas morales y éticas ya censuradas y sancionadas, inclusive los candidatos independientes salieron de las filas de los partidos tradicionales y convencionales; podría ser que la intención de tal multiplicación de partidos, además de ser un buen negocio debido a las prerrogativas económicas tan generosas que les da el Estado, puede ser la balcanización legislativa que facilitará la aprobación de las leyes secundarias de las reformas.

El punto más difícil que ya fue saldado, fue la aprobación de las reformas porque al impactar la constitución requerían una mayoría calificada (2/3 de los votos), pero ahora las leyes pasarán por mayoría simple, que ganarán sin problema los grandes partidos que se han aliado para implantar el nuevo capitalismo de amiguetes mexicano.

Bajo la óptica del capitalismo del desastre y la terapia de shock algunas de las anomalías son funcionales para la creación del miedo. De esta forma las múltiples formas de descontento social que registran acciones fuera de la ley, como los grupos de autodefensa, ayudan a expandir el miedo y alimentan la necesidad de aplicación de mano dura, léase el uso de medidas draconianas para «normalizar» la disfuncionalidad. Así la guerra contra los narcos o crimen autorizado lleva a convencer a la sociedad sobre la utilidad y necesidad de mano dura que incluye emplazar a los militares en las ciudades para realizar funciones policíacas aunque de paso silencien las voces de protesta social; en el mismo sentido podemos incluir a las nuevas religiones (cristianos, pentecostales, neopentecostales) porque se crean vacíos que le son útiles al poder político. La religión católica ha caído del 99.1% en 1895 al 88% en el 2000 y el gobierno reconoce las siguientes religiones: católica, protestante histórica, pentecostal, evangélica, adventista del séptimo día, mormona, Testigos de JehováÌ , judaica, budista, islámica, nativista, espiritualista 5.

El shock y el desmantelamiento del viejo régimen

Naomi Klein establece una cierta correlación o coincidencia entre las calamidades y las reformas. En México aunque había un plan privatizador y desregulador se puede encontrar una correlación interesante entre shock y reforma que veremos a continuación.

López Portillo recibe al país bajo una fuerte crisis de confianza, con el peso devaluado y fuertes tensiones entre el gobierno y diversos sectores sociales, incluido un brote guerrillero rural y urbano, esto estaba aunado a una fuerte fuga de capital que llevó al gobierno a aumentar de manera importante la contratación de deuda. El gobierno, posiblemente bajo presión del FMI, inició un proceso de desincorporación de empresas paraestatales, así entre 1976 a 1982 en la rama siderúrgica se puso en venta SiderMex que operaba las tres más grandes siderurgias del país: Altos Hornos, S.A., Fundidora Monterrey, S.A. y Siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas, S.A. de C.V., algunas de estas transacciones fueron a favor de grupos económicos enfrentados con el gobierno anterior (1970-1976). López Portillo es un presidente con cualidades morales muy debilitadas, y empezó a minar diversas actividades que contaban con fuerte apoyo gubernamental, así bajo la égida de su hermana cambia la política de apoyo al cine reduciéndose el apoyo al cine independiente y privatizando la producción cinematográfica (Pelayo). Su administración termina con turbulencia y mayor debilidad del peso.

Para 1982 el Fondo Monetario Internacional determinaba:

«1982 Mexican crisis was the one that alerted the IMF and the world to the possibility of a systemic collapse: a crisis that could spread too many other countries and threaten the stability of the international financial system.» 6

El nuevo gobierno que llegó en diciembre de 1982, donde llegan posicionados los neocons, encuentra una situación complicada ante el gran endeudamiento y fuga de capital lo que podía serles favorable. En 1982, a fin del gobierno sin acreedores dispuestos a prestarle dinero a México, el gobierno anunció la posibilidad de una suspensión de pagos de la deuda externa. Así con un índice de inflación del 98.8% se estatizó la banca, cosa que De la Madrid corrigió casi de inmediato.

A partir de Miguel de la Madrid empieza el desmantelamiento del sector paraestatal de la economía. Las causas que explican el crecimiento de este durante el período conocido como el milagro mexicano son: la defensa del empleo, la protección del capital privado y el manejo clientelar que generaba formas de financiamiento como los fideicomisos para atender a grupos específicos (por ejemplo el fideicomiso del limón). El sector paraestatal de la economía superó las mil empresas (con diversos grados de participación estatal), organismos, fideicomisos. El Estado participaba prácticamente en todas las ramas de la producción, desde petróleo hasta producción cinematográfica. Aunque el Estado mexicano es un estado rentista (Mazzuca 2013) cuya renta depende del petróleo, poco hacían los gobiernos para cambiar una dependencia que era muy conveniente para el sostenimiento fiscal del sistema, aunque empezaban a privatizar el resto del sistema.

En 1982 había mil 150 entidades paraestatales, en 1984 con la acción decidida de los neoliberales De la Madrid revierte el control de cambios, privatiza los bancos y deja las Casas de Bolsa en manos de particulares. Las primeras empresas en ser vendidas a partir del año 1984 fue Sociedad Mexicana de Crédito Industrial (Somex), organismo financiero respaldado por el estado y fundado con la intención de otorgar créditos empresariales a mexicanos; al ser privatizadas estas paraestatales, con ellas fueron puestas en venta todas sus filiales: Dirona, Dicona, Forjamex, Sosa Texcoco. También se privatizó Telégrafos Mexicanos junto con otras 155 empresas de inversión paraestatal.

En 1985 un terremoto asoló a la Ciudad de México generando un gran desánimo y desconcierto ciudadano, agravado por la inacción del Presidente que pareció haberse paralizado. Para 1986 el número de entidades paraestatales se había reducido a 820 entidades en total, que producían el 18% del PIB, 74% de las divisas de exportación y 5.1% de la ocupación. A la par surge de 1987-1988 el Pacto de Solidaridad Económica (PSE), y de 1989-1995 el Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico (PECE).

Con el caos del terremoto avanza la agenda de libertad del mercado de los Chicago Boys iniciándose la apertura comercial con el ingreso al GATT. Nace IMEVISION. Surgen Reformas electorales en la que la Cámara de Diputados aumentó 100 miembros para legitimar al régimen por medio de la ampliación de los derechos de las minorías, pero también ampliando la cantidad de diputados para el PRI. Surge el proyecto Central Nucleoeléctrico de Laguna Verde.

En 1988, con unas elecciones dudosas, triunfó Carlos Salinas de Gortari y se crea el Pacto de Solidaridad, que de alguna manera ampliaba el clientelismo y el asistencialismo, a la vez que establecía las bases para un posible rompimiento en el PRI sin perder su capacidad corporativa.

En 1989 el país se encuentra al borde del abismo por tener un Presidente sin legitimar, pero a la luz del fraude se privatiza la Compañía Mexicana de Aviación y Aeroméxico.

En 1990 detienen al líder petrolero La Quina y huye del país el autor de un libro que recordaba el asesinato de la sirvienta de Salinas (Gonzalez Mesa, Un asesino en palacio), mientras que el editor del mismo es encarcelado acusado de defraudación fiscal. El país se shokea porque Vox Populi dice que la verdadera razón para la persecución fue que La Quina se había opuesto abiertamente a Salinas y había financiado el libro de Mesa: todo era una venganza personal del ilegítimo jefe de Estado. Grupo Carso adquiere Telmex y se refuerza la Política Económica de apertura Neoliberal. Telmex se vende, en condiciones extremadamente favorables para su comprador, Carlos Slim, que al paso de los años se convertiría en el hombre más rico del mundo, aunque en el país se sospecha que es socio de Carlos Salinas. El caso de Teléfonos de México es emblemático, era una empresa rentable, por su infraestructura es un monopolio imposible de derrotar. Sin embargo, es de dudar que de ahí salga la enorme fortuna de Slim, ya que ni la telefónica china, que es por lo menos 10 veces mayor, o Telefónica de España, o la de Vietnam que son mayores que Telmex generan un multimilmillonario como Slim.

En 1990 se declara la privatización de los bancos mexicanos. Es así como instituciones bancarias como Banamex, Bancomer, Serfín y Banorte son adquiridas por firmas internacionales, principalmente estadounidenses. El resultado de esta medida se padeció apenas cuatro años después cuando el gobierno implementa un programa de rescate financiero de las instituciones bancarias en crisis por malos manejos, malversación de fondos y corrupción. Es entonces cuando aparece el fatídico Fobaproa y el rescate bancario, cuyo costo supera los 100 mil millones de dólares, y más tarde será reemplazado por el IPAB.

En 1990 se desincorpora la compañía Minera de Cananea y 18 empresas. La televisión mexicana y las comunicaciones satelitales también fueron puestas en venta. En 1993 el Instituto Mexicano de la Televisión (Imevisión), empresa gubernamental de televisión pública, propietaria de los canales 7, 13 y 22 fue vendida al empresario Ricardo Salinas Pliego para instaurar TV Azteca, quedando sólo en manos de la operación gubernamental el canal 22 que fue cedido a Conaculta; con el paso del tiempo TV Azteca absorbe el canal 40 y así se instaura como el único competidor de Televisa. Ambas empresas operan dentro del espectro radioeléctrico de la televisión abierta (televisión pública) y ninguna de ellas paga al gobierno mexicano los permisos por el uso de los espectros análogo y digital, en clara infracción a lo que dicta la legislación mexicana en dicho tenor. 7

Mil novecientos noventa y cuatro es un año traumático. Estalla un alzamiento indígena en Chiapas aunque de alcance militar muy limitado, asesinan a Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial priista, y a José Francisco Ruiz Massieu, excuñado de Salinas, diputado electo y anunciado líder de la Cámara de Diputados, lo que genera una acelerada fuga de capitales. Gana las elecciones Ernesto Zedillo y se rumora que el candidato del PAN fue corrompido para abandonar la contienda en la práctica.

El asesinato del candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio, que muchos sospechan fue un crimen de estado, presentó el camino para que llegara un gran privatizador como Ernesto Zedillo. Los neocons utilizaron o propiciaron el levantamiento indígena, el del EZLN, donde hubo una participación mayor de un grupo organizado en sus orígenes por el hermano del presidente Salinas y que, fuera de una perturbación menor en una zona muy pequeña de la Sierra Lacandona en Chiapas, no representaba un mayor riesgo para el sistema político, sin embargo, desde el gobierno se lanzaron voces de alerta como si fuera el principio de la gran revolución indígena. Ese movimiento ha mantenido hasta la fecha una zona «autónoma» que recibe provocaciones constantes pero que no modifica en nada la vida política del país, ni siquiera cuando bajo Fox, después de una larga marcha, llegaron al centro mismo del poder legislativo tal vez para mostrar que era una instancia política inocua y desactivada. Este miedo permitió que el gobierno emitiera bonos con altas tasas de interés con vencimientos a muy corto plazo, lo que de por sí beneficiaba a los grandes prestamistas internacionales y ponía las bases para el error de diciembre o el efecto tequila, que abrió la puerta para la gran reforma financiera del país. Visto desde esta perspectiva adquiere otra importancia la frase del secretario de Hacienda graduado de MIT, cuando dijo: «dejamos al país sostenido con alfileres», así bastó que llegaran Zedillo y Serra, ambos graduados de Yale, para quitar los alfileres, crear una crisis financiera de proporciones inmensas que propició una elevación de las tasas de interés por arriba del 150%, derrumbó el peso de 3.40 a 7.20 (ya antes se le habían quitado tres ceros al peso) y con la crisis mucha gente perdió ranchos, casas, negocios, mientras muchos políticos se enriquecían enormemente (el gobierno siempre se negó a abrir la lista de los beneficiarios del Foabproa) y se le entregaran los bancos a la gran banca internacional, la que feliz de la vida llegó al país para establecerse con apoyo del Estado, porque compraron bancos con compromisos de rescate público. El peso financiero del rescate bancario (1995) se siente 20 años después como aceptó el secretario de Hacienda en 2015, graduado de MIT y muy cercano al secretario que dejó al país con alfileres.

El error de diciembre que propició el efecto tequila 8 pudo haber sido una falla de cálculo, un error o pudo haber sido algo deliberado para, por medio del shock, iniciar grandes modificaciones recetadas por los Chicago Boys. En esencia el error fue que Salinas/Aspe dejaron una deuda de 28 mil millones de dólares que vencerían en 1995, algunos de los tesobonos se contrataron a 182 días, esos bonos 9, se emitieron a ser pagados en pesos aunque estaban denominados en dólares, con vencimientos de corto plazo y con una tasa nominal al vencimiento de 34.55%, un tercio estaba en manos extranjeras. Cuando Zedillo, que ya sabía que no podría pagar, decide dar un paso doméstico antes de declarar la insolvencia, el secretario de Hacienda «“considerado su delfín para la sucesión»“ convoca a un grupo de banqueros para consultarles en cuánto debía moverse la banda de flotación del peso y desde su misma oficina salen las órdenes de compra de dólares. Cuando desde Estados Unidos se dan cuenta de una corrida contra el peso, llaman y el secretario de Hacienda no les toma la llamada. Al pasar la primera ronda de abuso de los banqueros, desde Estados Unidos se da una segunda corrida que tira el peso y eleva las tasas de interés. El país entra en una condición de shock que será seguida por una gran ronda de privatizaciones: privatización de los bancos (de los que varios quebrarían) y la posterior entrega a bancos extranjeros, y la privatización de los ferrocarriles.

Las consecuencias del error de diciembre tienen una gran profundidad en muchos terrenos: por un lado, cuando Clinton armó un paquete para acudir al rescate de México con un préstamo de 20 mil millones de dólares, aún contra el congreso republicano, 17 mil millones del FMI, 10 mil del Bank for International Settlements, mil del Banco de Canadá, mil de varios países latinoamericanos como Argentina y Brasil 10; salvó de la quiebra a los grandes bancos estadounidenses, extrajo una gran ganancia de 600 millones de dólares porque las tasas de interés del préstamo eran muy elevadas, y demostró que el petróleo mexicano dejaba de ser intocable porque se obligó al gobierno mexicano a depositar el dinero de las exportaciones del petróleo en el Banco de la Reserva de Nueva York como garantía, además que se obligó a México a establecer nuevas políticas monetarias y fiscales siguiendo el manual de los Chicago Boys; en lo político, según Abelardo Rodríguez (2001), se estableció la condición de entregarle el poder al PAN como señal de democratización, lo que puede explicar que Zedillo se adelantara a la maquinaria de su partido el PRI y declarara ganador a Vicente Fox en el 2000. En esta transición, los neoliberales mantuvieron el control de las finanzas del país.

En 1994 se otorga la autonomía al Banco de México 11 y la institución caerá en manos de los Chicago Boys, al igual que en varias partes del mundo. La finalidad de la autonomía es que la operación del banco central controle el poder adquisitivo de la moneda nacional y regule la inflación. Se regionaliza la educación reorganizando la estructura educativa con la finalidad de partir al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en 32 sindicatos, aunque la maniobra fracasa, porque el sistema opta por construir un nuevo liderazgo caciquil subordinado al presidente. Se instituye el Procampo, se crea el Programa Nacional de Solidaridad para la «protección de los pobres» reforzando el asistencialismo y clientelismo del Pacto. Surge el IFE (Instituto Federal Electoral) y el RFE (Registro Nacional Electoral) para blindar al país contra el fraude electoral, aunque su primera tarea fue ocultar el fraude electoral que llevó a Salinas a la Presidencia. El nuevo instituto queda en manos del grupo de intelectuales orgánicos que trabajan con el PRI y especialmente con Salinas.

En el mismo sexenio la industria azucarera fue vendida a las operadoras de azúcar extranjeras. La culminación de esta enajenación se da durante la gestión de Vicente Fox. Fertilizantes Mexicanos (Fertimex S.A. de C.V., filial de Pemex) fue vendida a la iniciativa privada extranjera muy por debajo de su valor real tras ser abandonada por varios años por las autoridades mexicanas por motivos inexplicables, ya que esta productora de fertilizante era altamente rentable y ofrecía grandes ganancias durante su funcionamiento «“esto es algo similar a lo que se está haciendo con Pemex en 2015″“ porque el tema no es la productividad del sector paraestatal de la economía sino su privatización.

 

1 http://www.jornada.unam.mx/2015/05/17/politica/006n2pol

2 http://www.latimes.com/world/mexico-americas/la-fg-baja-farmworkers-strike-20150320-story.html

3 Ciertos grupos recibieron fondos «grants» para realizar eventos que apoyaran la noción del beneficio de un Tratado de Libre Comercio.

4 En altos niveles de la política mexicana se menciona que se compraron los votos de los senadores para que votaran las reformas, se llega a mencionar la cifra de 3 millones de pesos por cada uno de los 4 votos. Aunque no hay confirmación de esta acusación, un diputado del PAN denunció que le ofrecieron 500 mil pesos por su voto por una de las leyes secundarias de las reformas. De ser esto cierto, eso explica que el gobierno hubiera dejado de gastar y que esa falta de gasto retrasara las obras públicas y frenara el crecimiento económico. Pero como la finalidad es ideológicamente privatizar al país, una caída en la tasa de crecimiento solamente refuerza la doctrina del shock, facilitando la imposición de medidas dolorosas aunque benéficas para la oligarquía.

5 http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/integracion/sociodemografico/religion/div_rel.pdf

6 http://www.imf.org/external/pubs/ft/history/2001/ch07.pdf

7 www.blogger.com/blogger.g?blogID=210547094772483117&bpli=1&pli=1#_edn2

8 «La crisis del tequila: entre los términos de su particular <rescate>, las autoridades estadounidenses impusieron una serie de privatizaciones relámpago. De resultas de este proceso, según los datos de Forbes, se generaron 23 nuevos milmillonarios (en dólares estadounidenses)»¦ La crisis y la posterior ayuda estadounidense también abrieron México a una participación sin precedentes de los propietarios extranjeros: en 1990 sólo uno de los bancos mexicanos era de propiedad extranjera, pero en 2000, 24 de los 30 bancos del país estaban en manos foráneas» (Klein 326)

9 http://www.eluniversal.com.mx/finanzas/43553.html

10 https://en.wikipedia.org/wiki/Mexican_peso_crisis

11 www.banxico.org.mx

Compartir