Pide Marcelo al PRD no ensuciar mucho

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Capital Político

De risa loca las declaraciones de Marcelo Ebrard desde su luna de miel en Kuwait, donde a través de una teleconferencia anuncia que va a pedir a los militantes del PRD que «autolimiten los niveles de conflicto» en las elecciones internas del próximo domingo.

En el sol azteca sus declaraciones causaron gracia por tres razones fundamentales.

Primera porque eso de que «voy a pedir» que no haya conflictos internos suena si Marcelo tuviera algún poder sobre el partido, que en realidad ni caso le hace, así que puede pedir misa si quiere, que no la habrá.

Segunda, porque si alguien está alentando el conflicto interno, junto con las rijosas tribus comandadas por René Bejarano, es precisamente el jefe de Gobierno a través de sus operadores, que ya tienen listas las maletas de dinero y las despensas para el acarreo.

Y tercera, lo que Ebrard está diciendo es que haya conflicto, pero que exista un autocontrol. O sea, vamos a hacer cochinadas, pero no tantas para que cuando termine la elección las podamos limpiar y todos contentos.

Parece que en lugar de Kuwait se fue de paseo a Marcelandia, pues en verdad el jefe de Gobierno cree que puede ordenar y disponer de los salvajes caciques del PRD, cuando en realidad la guerra se da precisamente por la falta de acuerdos para ir en unidad.

Los perredistas llevarán a cabo el próximo domingo la elección para renovar consejeros nacionales, del Distrito Federal y estatales, los cuales fungirán un papel fundamental en el proceso electoral interno dado que ellos, en primera instancia, darán el visto bueno a los resultados de la encuesta para seleccionar al candidato presidencial del partido.

Quienes le manejan el dinero a nivel de operación electoral le han hecho creer que tienen todo bajo control, que los beneficiarios de los programas sociales estarán en las urnas para apoyar la planilla oficial, pero en realidad carecen de la estructura que sí tienen las tribus y que es indispensable para operar.

De hecho las miles despensas que ya están preparadas -muchas de ellas almacenadas en la sede de la organización El Punto es , que financia Jesús Valencia, podrían quedarse en casa, pues el PRD ya prepara un operativo para interceptarlas y evitar su reparto, o tomarlas como botín de guerra.

Habrá que recordar que el mismo Valencia ya sufrió la intercepción de sus tráilers en la colonia Leyes de Reforma, en Iztapalapa, cuando en las elecciones internas de 2006 y 2009 disputó posiciones internas y su operativo fue desarticulado con facilidad.

Si en el PRD Marcelo está fomentando las marranadas para hacerse del mayor número de consejeros posibles que le den el control del partido y de las candidaturas, suena ridículo que haga una pausa en su luna de miel para decir que va a pedir a los perredistas que no se pasen de cochinos.

Siguen avanzando las horas y las tribus se están concentrando para la lucha; tanto que incluso los diputados que encabezan a varios de los mercenarios de la política no están yendo ni a levantar el dedo a Donceles.

CENTAVITOS Y mientras el PRD se revuelca en el lodo, el PRI ya se limpió la mugre y ha arrancado su campaña por el Distrito Federal con reuniones en corto con los principales líderes de sectores. Hay reportes de que la mismísima Beatriz Paredes anda en cafecitos con dirigentes empresariales, del comercio y sindicales para hacerles ver que está en las mejores condiciones de trabajar con ellos.

a.rueda@contactodf.com

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