Rajoy echa el freno a los cambios y De Guindos, hundido

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¡Viva la Pepa!

Viajeros procedentes del Complejo de la Moncloa, dicen que esta vez sí, que esta vez Rajoy hará cambios, pero que no esperen demasiados porque, entonces, no sería Rajoy, y que hay una cierta edad, en la que ya no se cambia. Así que cambios sí, pero pocos: algún retoque en el partido, algún retoque en el Gobierno, pero nada de espejos, ni de aventuras, ni de improvisaciones, porque, la verdad es que no tenía preparado un plan para explicar el 25 de Mayo la pérdida de dos millones y medio de votos («Hemos Ganado las elecciones») y que es lo que había que hacer para parar la sangría, aunque no sabía qué hacer porque estaba muy contento con el Gobierno y con el Partido. Pero esos mismos viajeros ya empiezan a decir que el propio Rajoy se ha asustado de la expectación que ha creado y ha comenzado a recular sobre los cambios y a frenar las expectativas.

Luego del día 25, vino la rebelión de los barones, la desbandada de algunos, la lectura distinta de la situación por parte de algunos ministros, y el anuncio de que habría cambios en el Gobierno y en el partido. Ahora viene el malestar y el cabreo de todos los que, a partir de este sábado, se quedarán fuera en centenares de Ayuntamientos y Autonomías. Por tercera vez Rajoy anuncia remodelación del engranaje del partido y del Gobierno, obsesionado con la Comunicación, colocada como origen de todos los males, que afecta al partido y al Gobierno, creyendo que ha encontrado la causa del voto de castigo que recibió el año pasado en las elecciones europeas y este mes de mayo en las municipales y autonómicas en las que ha sido despojado del mayor poder territorial que nunca haya tenido un partido y un Presidente de Gobierno en España.

Los cambios o la remodelación del engranaje se pueden hacer públicos este fin de semana tras la constitución de los Ayuntamientos el día 19, tras conocerse cuál es el futuro del ministro de Economía Luis De Guindos en el Eurogrupo ,o a finales de este mes cuando el personal esté harto de especular y hacer quinielas. Con De Guindos, han vendido la piel del oso antes de cazarlo y, después de dedicarle al ministro francés de Economía los mayores elogios por su apoyo, han visto como se ha pasado a su contrincante el holandés Jeroen Dijsselbloem, dispuesto en estos momentos, con más apoyos que De Guindos, a dar la batalla hasta el final, y con muchas posibilidades de ganarla, frente al candidato español que parece hundido. Quienes crean que Rajoy hará grandes cambios se equivocan. Un simple cambio de maquillaje, algún cambio de silla, y tirar hasta diciembre, sabiendo que indefectiblemente, la Nochebuena se viene y la Nochebuena se va»¦

La gran decepción política y casi una ofensa, sería que el Presidente del Gobierno, que tan seguro estaba, no pudiese conseguir los suficientes apoyos para colocar al actual ministro de Economía al frente del Eurogrupo, después de estar presumiendo de contar con el apoyo de la canciller alemana Angela Merkel y del Gobierno francés. Para el Financial Times, lo que está en juego es el orgullo español ya que el Presidente del Gobierno cree que elegir a un español «sería una prueba de la transformación del país de un desastre en crisis a una de las economías que están creciendo más rápidamente en Europa». Los funcionarios también dicen que el nombramiento de De Guindos también sería una confirmación de los esfuerzos de reforma llevados a cabo por el Gobierno español, durante los últimos cuatro años.

Este cronista desde hace meses viene insistiendo, frente al criterio de muchos funcionarios y periodistas, que el nombramiento de De Guindos estaba en el alero porque el holandés Dijsselbloem no estaba dispuesto a retirarse, y que tenía más apoyos que el ministro español. Precisamente el pasado 26 de Abril en esta misma sección, ya anunciaba que De Guindos podía no ser Presidente del Eurogrupo, entre otras razones porque mientras que la posición de Dijsselbloem se había ido fortaleciendo, después de varias meteduras de pata en la crisis griega, la de De Guindos había ido perdiendo fuerza, ya que los holandeses estaban manejando el argumento de que cabe la posibilidad de que en el mes de diciembre, tras las elecciones generales en España el señor De Guindos dejase de ser ministro de Economía.

Ya era de por sí significativo que el semanario alemán Der Spiegel hace ya varias semanas anunciase que Dijsselbloem sería el nuevo Presidente del Eurogrupo. De Guindos habría causado asombro en el Eurogrupo con su dura posición respecto a Grecia, en tanto que Dijsselbloem, al menos pudo contar con cierta simpatía, a pesar del desprecio con el que fue tratado por Varoufakis en la primera de las entrevistas tras el triunfo de Syriza. Por otra parte, según destacan los holandeses, si uno se fija en las relajadas conversaciones de Merkel con Dijsselbloem, en la mesa de negociaciones durante la minicumbre sobre Grecia en las madrugada del 19 al 20 de marzo, se lleva la impresión de que la canciller alemana se lleva muy bien con Dijsselbloem, a pesar de que en verano dio su apoyo a De Guindos, algo que ahora parece que está también supeditado al equilibrio entre populares y socialistas. De Guindos es apoyado por los populares en unos momentos que son mayoría en los órganos de decisión de Bruselas. Dijsselbloem es socialista y mantiene muy buenas relaciones con el ministro de finanzas alemán, el poderoso Wolfgang Schäuble, clave en cualquier decisión.

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