Gobernadores contra Peña Nieto

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* FINANCIAN MARCHAS EN SU CONTRA, BLOQUEAN PORTALES PERIODÃ STICOS Y GENERAN VIOLENCIA

* SOLALINDE CONFESÓ DESDE OCTUBRE QUE HABà AN SIDO QUEMADOS VIVOS LOS «NORMALISTAS», PERO»¦

* EL OBJETIVO ES DEBILITAR A PEÑA NIETO Y FAVORECER A CANDIDATOS CIUDADANOS, FALSAMENTE «INDEPENDIENTES»

 

Desgastados política y, cuando menos en un caso, hasta físicamente, tres de los precandidatos de la masonería socialista a la Presidencia de México (Rafael Moreno-Valle Rosas, Miguel Mancera y Eruviel à vila), hacen sin embargo desesperado esfuerzo personal para no ser reemplazados por cualquiera de los otros tres que los dirigentes de las logias socialdemócratas tienen guardados, para tratar de disfrazarlos de «candidatos ciudadanos» en las elecciones del 2018.

El panorama es muy claro:

 

1.- Los autores materiales de la incineración de los «normalistas» (guerrilleros bendecidos por los teólogos de la liberación) que están detenidos y confesos»¦

2.- Los mandos socialdemócratas intermedios (el presidente municipal de Iguala y su esposa), que giraron directamente las instrucciones a la policía municipal»¦

3.- Las pesquisas policiales y

4.- Los directamente afectados por las bajas (los guerrilleros socialistas que al igual que en Chiapas, operan al amparo de los teólogos de la liberación en sociedad con la guerrilla urbana de MORENA)»¦

 

Señalan directamente a los dirigentes socialdemócratas del PRD de ser responsables de la barbarie de Ayotzinapa, en el estado mexicano de Guerrero. Y como este múltiple señalamiento de responsabilidad ha tenido un elevado costo en la de por sí mermada fama pública del PRD, entonces los gobernadores de la masonería socialdemócrata que tripula a dicho Partido (el PRD), a cualquier precio tratan de limpiarle la imagen al Partido de la Revolución Democrática, dado que es pieza fundamental para su proyecto de pretender Los Pinos en las elecciones del 2018, mediante el «Gobierno de Coalición», aquí revelado meses atrás.

Ahora bien, para lavarle la cara al socialdemócrata PRD, los gobernadores de la masonería socialista han emprendido una campaña en contra de Enrique Peña Nieto, y su familia. Han empleado 3 mecanismos:

 

A) Financiar manifestaciones en contra del Presidente de la República, so pretexto de la «desaparición» de los 43 «normalistas» guerrerenses. En el caso del gobernador de Puebla, Rafael Moreno-Valle Rosas, hay una acusación muy concreta, divulgada este lunespor el prestigiado columnista Valentín Varillas. Por instrucciones de él, la Secretaría de Educación Pública de la entidad, giró instrucciones a directivos de instituciones públicas y privadas para que destinaran contingentes que acudieran a manifestarse contra el Presidente Peña Nieto, el pasado 20 de noviembre, según la denuncia.

B) Crear problemas de carácter violento que desestabilicen al país, como el de la UNAM, donde policías dizque «investigando» el robo de un teléfono celular, dispararon contra estudiantes, con el evidente propósito de encender los ánimos de los universitarios, y sumarlos en masa contra el Presidente de la República.

C) Amplificar la campaña contra la esposa e hijastra de Peña Nieto, mediante el manejo de grupos especialmente dedicados que les operan las redes sociales, a través de cuentas falsificadas y el saboteo de portales periodísticos, como los de SINEMBARGO y E CONSULTA, que son críticos a dichos gobernadores.

 

Los gobernadores que participan en la estrategia de la masonería socialista contras las fuerzas liberales, tratan a toda costa que el PRD pueda sobrevivir, no obstante el grave desprestigio que acusa. La pésima imagen que dicho Partido tiene, junto con el deterioro que padece el PAN manejado por aquella, les complica la posibilidad de presentarse, tanto en el 2015 como en el 2018, como una opción viable para sacar a los liberales priístas de Los Pinos.

El problema está en que los gobernadores de Puebla, Estado de México y el Distrito Federal, también padecen de falta de credibilidad. En Puebla, por ejemplo, las marchas contra el gobernador Moreno-Valle Rosas no cesan, sobre todo después de las detenciones continuas de disidentes políticos en diferentes puntos de la entidad. Las tres cartas que tiene la masonería socialista son Juan Ramón de la Fuente, José Woldenberg y Patricia Mercado. Los quieren vender a la opinión pública como ciudadanos «independientes». De hecho, las logias socialdemócratas echaron a andar el proyecto con el propio Miguel Mancera en el gobierno del DF, y Antonio Gali Fayad en el de la ciudad de Puebla, al ser presentados como «apartidistas».

Desde el pasado17 de octubre, consta que el activista de la teología de la liberación, Alejandro Solalinde, anunció que los «normalistas» habían sido incinerados, quemados vivos«¦ pero fue hecho recular en forma pública, puesto que una vez encontrados los restos y detenidos los responsables materiales «“como se ha hecho, por cierto»“, la facción jesuítico-comunista de la teología de la liberación quedaría sin «banderas» para seguir levantando a la sociedad contra el gobierno de Peña Nieto. Por ello es que Solalinde, a pesar de las pruebas y testimonios presentados, fue declarado «no grato» por los padres de los «normalistas».

Así que a pesar de que hay detenidos y confesos, y supuestos restos de los calcinados, a los guerrilleros lo que les importa es mantener la presión política, nacional e internacionalmente, para favorecer a López Obrador y a MORENA, en las elecciones del 2015.

En contraste, los socialdemócratas estiman que frente a su desprestigio, lo único que les resta es hacer uso de cualquiera de sus otras tres piezas «“De la Fuente, Woldenberg, Patricia Mercado»“, para presentar un candidato presidencial «ciudadano», falsamente «independiente».

Mas como entre gitanos no se leen la buena fortuna, los liberales del Nuevo PRI «“conocedores de todos los rincones de los dantescos infiernos de la política mexicana»“, han actuado con inteligencia admirable, pues han logrado que sea el único Partido político no afectado, atacado o señalado en mitin o manifestación alguna, gracias a mantenerse obediente a la orden girada desde Los Pinos, en el sentido de que, calladito, se ve más bonito.