La reforma de la Constitución 35 años después

0
136

Este viernes, con la ausencia de la totalidad de los nacionalistas, catalanes (Convergencia i Unió) vascos (PNV y radicales de Amaiur), y gallegos (BNG), se clausuran los actos del aniversario de la Constitución con una recepción institucional en el Congreso de los Diputados a la que asisten el Gobierno en pleno, el presidente Mariano Rajoy, y el líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Por su especial relevancia , ya que este viernes se conmemora los 35 años de la Constitución , que fue sometida a Referéndum por el pueblo español, los actos oficiales deberían haber tenido un contenido más divulgativo de lo que significa la Carta Magna , y no dejar que la fecha quede obscurecida por esa ofensiva nacionalista , cuyo mayor peligro y preocupación, es el desafío de la Generalitat y de su presidente, Artur Mas, de convocar un Referéndum el año que viene , para declarar la independencia de Cataluña , con esa promesa imposible de convertirla en un estado más de la Unión Europea, y de la Alianza Atlántica.

En este redondo aniversario se está produciendo una revisión de lo que fue el comportamiento de todos los partidos sobre el llamado estado de las Autonomías, y por primera vez, uno de los «padres» de la Constitución española, Alfonso Guerra, antiguo líder del partido socialista, no ha tenido reparos en declarar al periódico El País, que «cuando redactamos la Constitución en 1978 los nacionalistas nos habían dicho que la autonomía era suficiente para ellos. Confiamos en ello y fuimos muy ingenuos». Guerra, uno de los testigos y actores de la historia de la transición a la democracia, dice francamente que las Autonomías, creadas con la fórmula del «café para todos», fueron un error, y que los redactores de la constitución fueron engañados por los nacionalistas.

El diputado socialista considera que la voluntad de los catalanes para celebrar un referéndum por la independencia es la violación de la Constitución y que las regiones autónomas no tienen derecho a hacer tal cosa. Según él, en el caso de que los catalanes insistan en el referéndum, habrá que aplicar, sin duda, el artículo 155 que fue incluida en la Constitución para asegurar la integridad de España.

Que ese artículo, que se incluyó en la Constitución sólo para tranquilizar a los militares que se oponían a las «Autonomías» en los años de la transición, pueda aplicarse hoy manifiesta que la crisis española sobre la soberanía es mucho más profunda de lo que la opinión pública piensa y que está pasando por una fase crítica, que tenderá a radicalizarse.

Pero el problema hoy de la Constitución no es solo el debate sobre las autonomías y el resurgir de los nacionalismos, ni siquiera una reforma electoral en la que suelen centrarse muchos de los partidos políticos y algunas de las peticiones populares. La Constitución necesita de una profunda reforma que garantice una verdadera separación de poderes, una elección directa de todos los máximos responsables del poder, un control exhaustivo de la financiación de los partidos políticos y los sindicatos, un examen por parte del Parlamento de quienes aspiran a los máximos cargos del Estado, unas listas abiertas en los procesos electorales y una profundización en las libertades. En resumen, una verdadera reforma de la Carta Magna de 1978.

Una reforma que vaya más allá de la Ley Electoral y que, treinta y cinco años después de la aprobación de la Constitución de 1978, necesitaría, por lo menos de un amplio debate nacional, seguido de propuestas concretas que mejoren la calidad democrática del país y de los ciudadanos, y que ponga freno a una corrupción que está a punto de terminar con el sistema democrático que nos hemos dado los españoles»¦

No podemos permitir lo que está pasando porque España no se lo merece. Y porque esta, es una gran Nación a la que le sobra talento, ilusión, ganas de vivir, historia y recursos suficientes como para seguir ocupando un lugar privilegiado en Europa y en el mundo. En el fondo, todo depende de nosotros y no solo de los políticos.

Compartir