*Reforma energética en marketing político

0
394

CARTELERA POLÃ TICA

*Jóvenes solo telenovelas, cero política

2013-08-15

Sin dar reposo ni tiempo para la reflexión profunda los mexicanos se les bombardea con una cascada de moderno marketing político «“medios masivos de comunicación, audiovisuales y tecnologías digitales»“ para imponer la reforma energética a contrapelo de la nacionalización petrolera y eléctrica, la primera por Lázaro Cárdenas y la segunda por Adolfo López Mateos. Se trata de una estrategia para persuadir a la sociedad a creer sobre las ventajas de aprobarla por y para bien de México. A este lúdico frenesí se suma todo el poder del Estado; gobernadores, capitalistas, algunos partidos, congresistas, y prensa norteamericana.

Ya habíamos adelantado lo que estaba por venir. Toda la mercadotecnia hecha videocracia para imponer el ejercicio del poder e inducir el comportamiento de la mayoría de mexicanos hacia el interés del gobierno de aprobar la reforma energética destacando beneficios para los mexicanos y para el país en su conjunto. El marketing se hizo necesario frente a la baja calificación que dan los mexicanos a los poderes ejecutivo y legislativa; lo mismo a los políticos. El partido conservador se encarga de bajar la presión de opositores con la argucia de ser una iniciativa temerosa cuando debería de ser de apertura total.

Aunque todavía no existe mercadotecnia infalible, la campaña está enfocada a la presentación virtual de la soluciones a los graves problemas nacionales sin importar abusar del marketing, incluso genera información engañosa sobre reservas, demanda de servicios, y estados financieros rojos. A base de repetición, el spot, como disco rayado, finalmente puede ser arma de dos filos: reaccionar la sociedad de manera contraria a lo esperado, o bien penetrar en el receptor que igual a zombi aceptaría como válidos los engaños o mentiras.

La videocracia que por primera vez se utiliza para una reforma estructural en la presente administración, se puede conocer en la página web de la Presidencia con los spots: «El petróleo es nuestro»; «Lo que debes saber sobre la reforma energética, y «Reforma energética, palabra por palabra, Cárdenas». Reproducen imágenes, unas subliminales, otras espectaculares donde se visualizan como se logrará generar mayor energía, menos costos para impulsar el progreso de todos los mexicanos. O que se bajarán precios de gas, de luz, se crearán 500 mil empleos adicionales.

Ha resultado la técnica del vídeo una importante herramienta para seducir a la sociedad sobre algún producto, idas, libros, conductas, o mensaje político, y está por igual al servicio de la democracia, del villano, o del honesto. La Procuraduría Federal del Consumidor en los últimos días ha infraccionado diversos negocios por publicidad engañosa. Cuidado con el spot político de dicha reforma cuyo mensaje presenta «honestidad» que puede ser igual a la de los políticos, donde la PROFECO pudiera tener materia para imponer multas y sacarlos del aire.

Está claro que el marketing político para el ejercicio del poder en el caso de la reforma energética está enfocado a conservar la lealtad de los partidos en el Pacto por México, a convencer a la sociedad sobre la urgencia de la participación de la iniciativa privada en este sector, del beneficio de la nación. Se busca anticipadamente sensibilizar a la opinión pública a apoyar la propuesta gubernamental en caso de que se vaya a plebiscito nacional. De haber seguridad en que pasará en el Congreso sin sobresaltos no habría excesos ni el discurso oficial ni en el privado, como tampoco en el uso de la videocracia para conseguir el apoyo popular.

Hasta el momento los medios de comunicación, y en general los mexicanos conocen alguna fracción del contenido de la reforma energética. Lo spots solo presentan razones de porqué debe aprobarse y van dirigidos a tres grupos: l compacto de personas que discuten, analizan y ven alternativas tanto favorables como desfavorables. El intermedio ampliamente informado con posturas claras y conocimiento hacia dónde se va, a quien beneficia y quienes están atrás. Por último las masas que desconoce lo que pretende el gobierno, solo saben de vagamente del asunto por los spots, comentarios de café o lo que alcanza escuchar en el aire, no tienen opinión personal clara y hasta son contradictorias sobre este tema de gran relevancia para México.

GRILLOTEKA: A la cargada. The Wall Street Journal sostiene que la reforma energética será un hito como lo fue el TLC. Es decir será de un solo sentido. Tal vez por eso la calificadora Moodys ni se inmuta y mantiene sin cambios la calificación soberana de México. *** Dónde se ha escuchado. El presidente Enrique Peña Nieto dijo que es hora de ser audaces, al continuar el marketing de reforma energética en el 76 aniversario de la CFE. *** La PGR desmintió que haya petición de USA para detener preventivamente a Caro Quintero. *** Encuesta nacional a la limón Colegio de México y Berumen entre población de 18 a 29 años determina que 32% no tiene ninguna ideología; 34% tiene predilección por las telenovelas y menos de1% se interesa por la sección política de los diarios. *** Integrantes del grupo de autodefensa de Aquila, Michoacán, desmintió que fue detenido su líder Agustín Villanueva, al contrario dicen haber retenido a militares hasta que suelten a sus compañeros. En el operativo se decomisaron docenas de armas y detuvo a 100 personas y 30 comunitarios. *** Diputados del PRD califican a Pemex como empresa próspera que aporta 11% del PIB. *** Ante la desorganización del sistema de Salud, la Comisión Permanente demanda un solo padrón, Por lo menos existen 32 expedientes médicos en cada entidad federativa. *** El jefe de gobierno del DF, Miguel à ngel Mancera entregó dos centros de salud ampliados y remodelados en Iztapalapa, por una inversión de 20 millones de pesos. El funcionario se comprometió a continuar fortaleciendo dichos centros para que todos los habitantes tengan acceso a dichos servicios.

COMENTARIO FINAL: ¿Cómo se dice Prensa de USA a la cargada, en lenguaje para mover a México?: Brazo de Plutocracia.