NO GANÓ PANAMÁ, PERDIERON LOS PILLOS

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2013-07-31

Recientemente, muchos mexicanos presenciamos lo que resultó toda una vergüenza nacional en el rubro del futbol soccer; resulta que en el partido de semifinales, en la llamada Copa Oro, realizada en suelo estadounidense, en el partido de semifinales, el equipo de Panamá le ganó al de México 2 tantos a 1. Veamos, Panamá es un país con poco más de 3 millones y medio de habitantes, y con un territorio de apenas 78,200 kilómetros cuadrados, sin olvidar que buena parte de sus jugadores no militan en ligas reconocidas; empero pese a que México tiene mayor infraestructura futbolística, y al haber más población, es de suponer que existen muchos elementos de calidad de donde echar mano, pero por lo visto no es así, porque Panamá nos dio una «tunda de perro bailarín»; en dos ocasiones nos derrotó en la competición en cita, algo en verdad humillante, razón por la cual sin duda, los ratoncitos verdes merecen el desprecio social, esencialmente por su apatía y nulo amor a la camiseta; se les veía sin ganas, quizá pensando que el torneo que estaban jugando les había estropeado sus vacaciones. Estoy convencido, no ganó Panamá, aunque su escuadra tiene todo nuestro respeto por la entrega y cariño a sus colores.

Lo sucedido en la Copa Oro, es consecuencia de la podredumbre que priva en el futbol azteca, donde un grupo de impresentables han hecho de las suyas desde hace ya varios años; de por sí, el balompié es un deporte lleno de vicios y picardías, pero en México alcanza lo sublime. Sin ninguna consideración, un sujeto de esos que nunca son revisados por las autoridades hacendarias, de los genuinos bergantes del país; tienen en la liga local mexicana 2 o 3 equipos, y evidentemente se dedica a arreglar partidos, prueba tangible la última final, donde faltando 2 minutos para que acabara el encuentro, el América anotó 2 goles al Cruz Azul para alargar el cotejo y triunfar finalmente en penaltis, algo sólo factible en el mundo de Ripley.

Se ha comprobado de forma fehaciente, la Federación Mexicana de Futbol, es un auténtico estercolero, basta con ver la cara de sus aviesos directivos para comprobar que sólo están al servicio de la picardía. Mucha gente asevera, que el deporte de las patadas es fundamentalmente uno de los medios cotidianos para lavar dinero.

Volviendo a la Copa Oro, los supuestos seleccionados mexicanos son simples recomendados, no les importa que van representando a toda una nación, a la que sólo llenan de vergüenza e indignación; se trata de seres abyectos, incapaces de meter gol a un metro de la portería; pero claro, cuentan con padrinos poderosos, cuyo objetivo único es el dinero.

Sin duda, se han tenido éxitos dignos de aplauso, como lo conseguido en la olimpiada de Londres; sin embargo, también es cierto que «una golondrina no hace verano». El futbol mexicano reclama una ablución urgente; sobre todo, las autoridades hacendarias deben verificar con profundidad a los sinvergüenzas que hacen y deshacen a placer en todos los renglones del deporte nacional. Es imprescindible limpiar la casa de arriba hacia abajo y, si realmente, como lo ha anunciado Peña Nieto, se busca mejorar a nuestra República, debe acabar de inicio con los oprobiosos monopolios, tal como el de los medios de comunicación y no se diga de las telecomunicaciones, los cuales ya invaden actividades como el futbol y que han llegado a monopolizar hasta la calidad pública, donde también se observan actos deleznables. Desde hace tiempo, los grandes establecimientos departamentales, invitan a sus clientes a un famoso «redondeo», donde les piden unos cuantos centavos para ser cedidos a la calidad pública; lo que ignora el comprador, es que ese poco dinero, multiplicado por millones de consumidores, equivale a fantasiosas sumas, las cuales en efecto son entregadas por las tiendas para la caridad; no obstante, a cambio de ello reciben exención de impuestos; como si las tiendas hubieran aportado los impresionantes recursos que se recaban a diario.

En resumen, la corrupción nos invade en todos los ámbitos; lo que acontece en el deporte nacional, y más aun en el futbol soccer, es simple reflejo de lo que ocurre en nuestro amado país.

elb@unam.mx