Declaran estado de emergencia en planta nuclear de Onagawa

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Autoridades japonesas declararon estado de emergencia nuclear en una planta atómica de la prefectura de la ciudad de Onagawa, debido al elevado nivel de radiactividad, informó la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). En un comunicado, el organismo precisó que la emergencia fue declarada elte domingo por Tohoku Electric Power Company (Tepco), operadora de la central nuclear de Onagawa, en Miyagi, al norte de Tokio, la zona más afectada por el terremoto.

 

El incidente fue informado a la AIEA y al Centro de Emergencia (IEC) luego de que se detectó el riesgo de una nueva explosión de hidrógeno en el reactor 3 de la planta nuclear de Daichi Fukushima, en el noreste del país asiático.

«El estado de emergencia en la central nuclear de Onagawa es bajo. Las autoridades han informado a la AIEA que los tres reactores de la central eléctrica nuclear de Onagawa están bajo control», destacó el comunicado, difundido en la página de Internet del organismo nuclear.

La AIEA explicó que tal como se define en el artículo 10 de la Ley de Japón sobre las medidas para emergencias nucleares, la alerta fue declarada como consecuencia de las lecturas de radiactividad superiores a los niveles permitidos en la zona que rodea la planta.

La agencia dependiente de la Organización de Naciones Unidas (ONU), con sede en Viena, destacó que las autoridades japonesas están investigando la fuente de radiación y que el organismo está al tanto de lo que pasa para apoyar cualquier respuesta es caso de ser necesario.

«La AIEA continúa en contacto con las autoridades japonesas y monitorea la situación a medida que evoluciona», concluye la declaración, tras recordar que su misión es velar por la seguridad de las centrales nucleares en el mundo.

El estado de emergencia en Onagawa es el segundo que declaran las autoridades, después del emitido en la central nuclear de Fukushima, en la costa oriental de Japón, tras el terremoto y posterior tsunami del viernes, que afectaron a dos de sus seis reactores.

La Agencia Meteorológica nipón, tras revisar de manera minuciosa sus registros, confirmó que el terremoto no fue de 8.8 ni de 8.9 grados, sino de 9 en la escala Richter,  intensidad con el que ubicó como el cuarto más fuerte de la historia en el mundo, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

De acuerdo con la lista de terremotos del USGS, la intensidad de 9.0 grados es la misma del sismo registrado en 1952 en Kamchatka, Rusia, y sólo inferior al de 9.1 ocurrido en 2004 en Indonesia, al de 9.2 de Alaska en 1964 y al de 9.5 en Chile en 1960.

Asimismo, el terremoto del 11 de marzo se convirtió en el más fuerte en la historia de Japón y, dos días después, la magnitud de sus daños es todavía incuantificable.

En un inicio la Agencia Meteorológica de Japón ubicó su intensidad en 8.8 grados Richter, después el USGS corrigió la cifra a 8.9; ahora los propios sismógrafos japoneses precisan que fue de 9.0.

Por esa causa, las autoridades japonesas has desalojado a cerca de 600 mil personas en los últimos tres días.

Según los últimos datos, 380 mil personas fueron desalojadas de las zonas afectadas por el teroto y el posterior tsunami, mientras que 210 mil han sido desalojadas del área de 20 kilómetros alrededor de la central nuclear de Fukushima.

De un primer reactor nuclear con problemas, la preocupación se ha extendido a un segundo en el que el sistema de enfriamiento de emergencia ha dejado de funcionar. Además, las autoridades niponas han declarado la alerta nuclear en la planta nuclear de Onagawa, al norte de Fukushima.

La Oficina de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA) señaló también que varias áreas de la costa afectada por el tsunami «permanecen inaccesibles».

Por el momento, 3 mil víctimas han sido rescatadas, pero se teme particularmente por la mitad de los 10 mil residentes del poblado de Minami-Sanriku-cho (prefectura de Miyagi, en el norte de Japón) que fue arrasado por el tsunami.

El organismo de la ONU sostuvo que los esfuerzos de las autoridades japonesas ante la emergencia se intensifican con el apoyo de los equipos de especialistas que siguen llegando desde distintos países, en tanto que sus científicos trabajan a contrarreloj para enfriar los reactores de la planta nuclear de Fukushima.

Al mismo tiempo, el gobierno ha movilizado a 100 mil miembros de sus tropas de defensa, así como 190 aviones y 45 botes, para colaborar con las operaciones de ayuda, que resultan muy difíciles debido a las continuas réplicas del terremoto, las alertas de tsunami, así como los incendios.

Según el informe de la OCHA, el gobierno japonés ha confirmado que 2.6 millones de viviendas carecen de electricidad y 1.4 millones no tienen agua, mientras que se agota el gas en 3.2 millones de hogares, una situación que resulta particularmente crítica por las bajas temperaturas en el país (alrededor de 1 grado centígrado la pasada noche).

Por su parte, la gran mayoría de hospitales han llegado al borde de su capacidad de atención a los heridos.