Recuperación débil, hacia el 2025

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  • Caída refleja aversión al crédito
  • Subieron ligeramente los ingresos tributarios
  • Gobierno federal sin programas para aliviar efectos de la crisis

La administración del presidente Andrés Manuel López Obrador no ha destinado recursos para proteger al empleo, los ingresos de los mexicanos, las micro empresas o changarros informales, ni políticas fiscales para atenuar los efectos de la crisis económica que inicio desde el 2019 y que se ha profundizado en el 2020 por la pandemia del Covid-19; no ha generado la certidumbre jurídica y normativa para las inversiones, polarizando con el sector privado.

La ausencia de políticas públicas del Ejecutivo Federal han causado la pérdida de 1 millón 400 empleos formales, más de 12 millones de mexicanos se han quedado sin ingresos >del sector informal< y alrededor de 500 mil empresas han quebrado o desaparecido, aumentando considerablemente la pobreza y desigualdad; en un entorno de polarización política, aumento de la violencia e inseguridad pública, en medio de la crisis de salud, con cerca de 84 mil muertos y alrededor de 800 mil contagiados, acentuándose los niveles críticos de gobernabilidad y falta de atención política.

Por lo que los estudios prospectivos apuntan que la caída del Producto Interno Bruto (PIB) a fin de año en nuestro país será entre -10% a -14%, lo que significa que alrededor de 14 millones de mexicanos ingresaran a la pobreza >de las clases medias-baja<, aumentando significativamente los que están en la pobreza extrema; por lo que la recuperación económica se dará lentamente, con signos de debilidad y a largo plazo.

El financiamiento de la banca comercial en México registró en agosto su primera caída en diez años, principalmente por una mayor contracción en la cartera al consumo y una fuerte desaceleración en la empresarial, ante el descenso en la demanda de recursos a causa de la crisis ocasionada por la pandemia; donde la mayoría de los analistas prevén que la actividad crediticia se mantendrá débil en los próximos meses.

Por su parte, el Banco de México informó que en el octavo mes la cartera de crédito vigente disminuyó 1.4% anual, en términos reales, y este fue su primer tropiezo desde julio de 2010, es decir, la mayor contracción se observó en el crédito al consumo, con 9.7% anual; en el octavo mes del año en curso, se registraron créditos de este tipo por 985 mil 440 millones de pesos, mientras que hace un año eran de un billón 48 mil 348 millones de pesos.

Expresado, en otros términos, se trata de la mayor caída en el consumo para un agosto desde 2009, cuando en dicho año el crédito al consumo se desplomó 20.3% y la cartera vigente declinó -1.4% anual en términos reales, su peor tropiezo desde julio de 2010, según datos del Banco de México (Banxico).

En opinión del economista en jefe para México de BNP Paribas, Joel Virgen, consideró que la baja del crédito al consumo refleja la aversión al riesgo de las familias mexicanas por gastar y endeudarse, debido a que:

  • “La aversión al riesgo se incrementa, cuando hay un choque negativo en el ingreso disponible y en las perspectivas de pago, y por tanto disminuyen los compromisos que tratamos de establecer de créditos en el corto y mediano plazo”, apuntó.

Asimismo, detalló Añadió que tardarán varios trimestres en normalizarse los créditos debido a la fuerte contracción de la economía en este 2020, lo que implica que:

  • “Va a ser una recuperación gradual >de los créditos<, al ritmo de lo gradual que anticipamos que va a ser la recuperación económica, sobre todo por la magnitud del choque y lo profundo de sus efectos y la ausencia de políticas contracíclicas y, por el mismo hecho de que es un choque global, pensamos que la recuperación va a tomar varios trimestres”, puntualizo.

Es natural y lógico que la caída del consumo y los créditos tiene que ver con la fuerte contracción económica y los altos niveles de incertidumbre que generan las crisis de salud, social, de inseguridad y violencia; en un entorno de falta de confianza empresarial en las medidas del gobierno.

Analistas de Banorte consideran que el crédito bancario se mantenga débil en los próximos meses y no descartan una desaceleración adicional, debido a una caída significativa de actividad económica, en conjunto con la incertidumbre sobre su ritmo de avance, y la pandemia en general, han tenido un impacto negativo en la demanda de crédito.

En este mismo sentido, Amín Vera, economista en jefe de BW Capital, indicó que la caída en el crédito ya se esperaba, ya que el gobierno de México se ha negado a otorgar apoyos, además de que los bancos han robustecido sus estándares para otorgar créditos y evitar un aumento en la cartera vencida:

  • “Los bancos están más cautelosos al momento de otorgar créditos, especialmente aquellos que no cuentan con garantías, por lo que era de esperarse una contracción moderada”, apuntó.

Finalmente, expertos financieros de Ve Por Más, opinaron que la caída en los créditos está causada por la aguda contracción de la economía de México, por lo que los bancos se han visto en la necesidad de reducir el crédito y que también ha bajado considerablemente la demanda, es decir:

  • “Por un lado, los bancos han decidido disminuir su ritmo de originación, sobre todo en el segmento del consumo, que es más sensible a la coyuntura económica, y por el otro lado, los consumidores están siendo más cautelosos”, plantearon.

 

Subieron ligeramente los ingresos tributarios

Un reciente informe de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) muestra como la reactivación económica y los ingresos presupuestarios en agosto reportaron un crecimiento de 14.6% real anual, es decir, 510 mil 232 millones de pesos; lo que se debió fundamentalmente a una mejora en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y un incremento en ingresos por aprovechamientos.

 

La SHCP en su Informe de Finanzas Públicas, Hacienda indicó que en agosto los ingresos presupuestarios aumentaron en 14.2% real en agosto, lo que representó un dato positivo después de tres meses de presentar disminuciones y:

  • “en línea con el proceso de recuperación económica, lo cual ayudó a fortalecer la recaudación”.

Vale la pena destacar, que entre enero y agosto de 2020, los ingresos presupuestarios totales sumaron 3.5 billones de pesos, esto es 169 mil millones de pesos menos que los programados.

 

Gobierno federal sin programas para aliviar efectos de la crisis 

El presidente López Obrador desde el inicio del 2019 arrancó su estrategia de gobierno con base a conceptos ideológicos y simbólicos, partiendo de una concentración del poder, el debilitamiento de los órganos independientes y tratando de imponer un control sobre los otros poderes de la Unión; para gobernar a través de las mañaneras sin importarle rebasar los límites de la Ley y hasta la Constitución, cancelando proyectos de inversión ya aprobados y en curso.

La base de su política económica se sustenta en impulsar sus programas sociales, fortalecer a Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sus proyectos de inversión insignia >refinería Dos Bocas, Tren Maya, aeropuerto de Santa Lucia, tren Transítsmico, entre muchos otros<, una austeridad gubernamental y bajar el sueldo de burócratas >de alto nivel<; todo ello, mediante un Proyecto de Egresos de la Federación (PEF), donde el mandatario quiere decidir directamente a quienes entrega la mayoría de recursos.

La realidad es que la emergencia no ha sido superada, por lo que es urgente implementar una política contracíclica que reciba la más alta prioridad, ya que el problema principal de la economía mexicana no es un déficit circunstancial de las finanzas públicas, sino la permanencia de una estrategia que induce el desmantelamiento del aparato productivo, falta de certeza jurídica, entorno de polarización política, violencia verbal y que perpetúa la desigualdad; la solución sería la articulación de un enfoque integral en cuanto a las políticas fiscal, social y laboral.

En este sentido el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha sido muy crítico de la forma en que México ha manejado la política económica, ya que, a pesar de tener finanzas públicas sanas, solidez de los números del sector externo y del sector financiero, el gobierno no ha aprovechado esas ventajas para otorgar apoyos fiscales para limitar el daño que se ha generado y propiciar su recuperación; en las actuales circunstancias, la población en pobreza pasará del 36% al 48%.

Por lo que, el FMI compara desfavorablemente lo hecho por México respecto a otros países, ya que no está haciendo “todo lo que sea necesario” ni “todo lo posible”, la administración del presidente Andres Manuel Lopez Obrador, hasta ahora, sólo ha gastado 0.7% del PIB en apoyos, comparado con 3% promedio de los países emergentes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Las medidas aplicadas en otros paises son diversas e incluyen créditos y rembolso del IVA, estima el FMI que si México otorgara apoyos fiscales equivalentes a 2.5% y 3% del PIB podría incrementar el crecimiento económico en el mediano plazo, hasta 4%; pero el Ejecutivo Federal no se ha movido ni un ápice de su estrategia original, sin importarle el desempleo, la pérdida de ingresos familiares, el aumento desmesurado de la pobreza y desigualdad.

También el FMI consideró que los retrocesos en las reformas estructurales generan incertidumbre política y desconfianza jurídica, que pueden impedir la recuperación, destacando que a mediano plazo requiere una reforma tributaria y otros cambios estructurales para impulsar la inversión y el crecimiento.

Si bien el T-MEC, ha reducido la incertidumbre relacionada con el comercio, han continuado los retrocesos de las reformas internas que pesaron sobre la inversión antes de la pandemia, por ejemplo, en el sector energético y la cancelación de algunas grandes inversiones privadas >con la cancelación de proyectos eólicos y de energías renovables<, ha debilitado notablemente la recuperación y limita las ganancias del T-MEC, incluido el apuntalamiento de las cadenas de suministro a Norte América.

La recuperación económica que se preveía en forma de V ante el incipiente rebote que había evidenciado en mayo y junio, luego se estancó y empieza a adoptar la figura de una raíz cuadrada, grafican los analistas quienes alertan sobre el menor vigor que muestran los datos de julio y algunos indicadores preliminares de agosto, como el consumo de energía de la industria y la recaudación impositiva.

Asimismo, el FMI entre las otras recomendaciones que realizó destacó el posponer los planes de la refinería Dos Bocas (1) hasta que sea rentable hacerlo, debido a las crecientes perdidas de Pemex, tanto financieras, como bajas en la producción; por lo que es recomendable invertir en áreas rentables, vender activos no esenciales y parar los planes para elevar la producción de la refinación con pérdidas muy significativas.

También, destacó el organismo internacional que es de la más alta prioridad la asociación de Pemex con empresas privadas, con lo que tendría capital, acceso a explotación de mantos de aguas profundas y gas, con nuevas tecnologías, que rindan dividendos a la petrolera.

Finalmente, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estimó que el plan de inversión en infraestructura anunciado por el Gobierno y el sector privado en México equivalente a 1.2% del Producto Interno Bruto (PIB) generará alrededor de 200 mil empleos y será un gran impulso a la economía nacional, pero la recuperación total será hasta 2025.

En este sentido, Alicia Bárcena Ibarra, secretaria ejecutiva de este organismo, destacó que esta “inyección” en la inversión y la actividad comercial serán de gran impulso para la economía mexicana, para la cual el organismo mantiene en su pronóstico para 2020, en un desplome de 9 por ciento, si bien podría revisarlo a finales de año.

Todos estos datos se dieron al presentar el informe anual de la CEPAL denominado “Estudio económico 2020”, donde destacó Alicia Bárcena que para el año próximo prevé un crecimiento de 3.2% para la economía de México, sujeta a una reactivación gradual a partir del tercer y cuarto trimestre de este año, pero advirtió:

  • “pero la verdad es que una recuperación total sólo se alcanzaría hasta el 2025”.

La funcionaria del organismo económico regional de Naciones Unidas expuso que México afronta una crisis sanitaria y económica a causa de la pandemia de COVID-19, después de una caída del crecimiento en 2019 de -0.3%, por debajo del que presentaba en 2018; por lo que aunque hubiera un cierto rebote en 2021, estamos esperando que la recuperación de América Latina va a ser muy lenta y seguramente tardará al menos tres años retomar la actividad económica equivalente al 2019, “y México no es la excepción en el concierto de la región”.

Del autor: Coordinador de Análisis Político de la Revista La Crisis e Indicador Político.

rabascal51@hotmail.com

@rafabascal

Notas:

  1. Dos Bocas costará mínimo 8,000 millones de dólares, aunque las cifras más recientes consideran un costo real de alrededor de 14 mil millones de dólares y no ha demostrado cómo generaría retornos o cuánto tiempo llevaría amortizar la inversión. Además, la refinación de combustibles a escala global es un negocio que ya no es rentable; ante las energías limpias.