Peña, PRI, PAN y PVEM, ligados a red de empresas fantasmas investigadas por lavar dinero

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  • Personas adultas mayores sufrieron el robo de identidad; con sus datos fue creada una red de al menos 45 empresas fantasmas acusadas de evasión fiscal.
  • Una de las empresas tenía sociedad con una firma internacional ligada a la investigación de “La Estafa Maestra”.

El Departamento del Tesoro en Estados Unidos identificó que una de esas firmas participó en un esquema de presunto lavado de dinero internacional, sin embargo se trataría de una extensa red de al menos 45 empresas «fantasma», las cuales son investigadas por defraudación fiscal y lavado de dinero en México y Estados Unidos que fueron utilizadas por los líderes de los Zetas en Nuevo León, e Gobiernos estatales, en el sexenio de Enrique Peña y por la Alcaldía en la CDMX, Benito Juárez.

Para la creación de las empresas, que operaban en cinco países, fueron robados los datos personales e identidades de adultos mayores de una colonia popular de Monterrey, la Valle Verde, según una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

En un solo día, el 1 de julio del 2013, Irene estaba por cumplir 70 años de edad cuando se convirtió, sin saberlo, en una prolífica empresaria; supuestamente creó cuatro compañías ante el mismo Notario Público José Alfonso Gómez Tamez.

Desarrollo Comercial Lexir, otra empresa en la que Irene fue puesta como dueña, fue usada para comprar tres residencias en San Pedro y Monterrey -entre ellas, en Olinalá y La Herradura- para el líder del Cártel de los Zetas, Omar Treviño Morales, el «Z-42», detenido en el 2015.

Otros vecinos de Irene en la Colonia Valle Verde también fueron convertidos en «empresarios» sin que ellos tuvieran conocimiento.

Cuauhtémoc, de 84 años, aparece como accionista o comisario en nueve empresas; Martha, de 74, participa en siete compañías y Ubaldo, de 71 años, en otras tres.

Todos residen en viviendas de la calle Espátula en la Colonia Valle Verde. Ninguno sabía que era «empresario» hasta que el SAT empezó a enviarles requerimientos por supuestos incumplimientos en el pago de impuestos.

La mayoría de las empresas de esta red fantasma tuvo una vida efímera. Más de 25 fueron creadas entre febrero y agosto del 2013 y dos años después ya habían sido liquidadas.

Pero eso les bastó para hacerse de contratos por más de 70 millones de pesos en el Gobierno federal y con autoridades de Nuevo León, Zacatecas, Coahuila, San Luis Potosí, el Estado de México y la Ciudad de México.

Al PRI y al Partido Verde, les facturaron supuestos servicios de publicidad, transporte y equipos de oficina.

También facturaron a dependencias de Gobierno de Enrique Peña como Comunicaciones y Transportes, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y el Instituto Nacional de Migración.

La Delegación Benito Juárez habría permitido la simulación de competencia al invitar a dos o más empresas de la misma red en cotizaciones de obra y asignó al menos un contrato a una de ellas para abastecer equipos de seguridad en el 2014, cuando el delegado era Jorge Romero Herrera, del PAN, actual Diputado y vicecoordinador de la bancada en San Lázaro.

Tan sólo a seis empresas de esta red, el SAT detectó entre el 2019 y el 2020 adeudos fiscales superiores a los 107 millones de pesos.

Una de las empresas fue aparentemente fundada por Irene, que estaba por cumplir 70 años cuando se convirtió en «accionista» de la empresa Consultoría SOW, que es señalada en Estados Unidos por operaciones sospechosas de posible lavado de 5 millones de dólares en cinco países.

Además, una de las socias de Consultoría SOW, la empresa investigada en Estados Unidos por lavado de dinero internacional, también es accionista de Grupo Tecnológico JXA, una de las firmas fantasma que fueron utilizadas para saquear recursos públicos en “La Estafa Maestra”, revelada por MCCI en septiembre de 2017.