El gritón mayor de la Lotería

0
84

Jalando y estirando y con todo el aparato gubernamental dedicado a la venta de cachitos de la Lotería Nacional, el gobierno de la 4T asegura haber completado la cantidad mínima que será entregada a los ganadores del sorteo de avión presidencial.

Al mismo tiempo, y luego de haber instalado mesas partidistas en todo el país, Morena dice estar a punto de llegar a las 1.8 millones de firmas necesarias para solicitar que los expresidentes de México sean enjuiciados.

Para un partido que se llena la boca presumiendo que 33 millones de votantes lo apoyaron en 2018 —lo cual es cierto—, resulta bastante pobre que ya estando en el gobierno no pueda sacar dos asuntos que deberían ser de rutina.

Si ése es el arsenal que van a presentar en 2021 en las urnas, pues que se vayan preparando para recibir un revés como el que ellos dieron hace dos años, porque mucho apoyo que digamos, no se ve que conserven.

En el caso de la ocurrencia presidencial de rifar un avión que no se puede rifar, por la sencilla razón de que la Ley de Sorteos impide pagar premios en especie, se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para toda la 4T.

A pesar de tener un gritón presidencial desde las mañaneras y de la orden de que todas las dependencias gubernamentales le entraran a la compra de cachitos, apenas ayer se pudo juntar el dinero que respalda el pago de los premios.

Pero aún faltaban por vender alrededor de dos millones de boletos, que en teoría representan las supuestas ganancias que serían entregadas al Insabi y no se veían cómo fueran comercializados. Y eso que se habían tomado recursos del propio Insabi para comprar un millón de cachitos y regalarlos a los trabajadores de los hospitales covid, a condición de que si se sacaban la rifa gastaran el premio en el equipamiento de sus unidades de salud; o sea, nada para ellos.

En oficinas públicas e instalaciones legislativas se instalaron puestos ambulantes para la venta de cachitos que los diputados se vieron obligados a comprar, para no quedar mal con la ocurrencia del jefe.

Sobre este punto, más de uno ha dicho que si se tenía que pasar todo este calvario, a fin de conseguir recursos para el Insabi, que pasó por tomar dinero del maltrecho presupuesto de Salud, quizá hubiera sido más fácil que el gobierno lo entregara directamente y ya.

Sin tener que hacer tanto tango que pasar por una locuaz rifa, aunque eso hubiera impedido tener un gritón mayor de la Lotería todas las mañanas en cadena nacional.

CENTAVITOS

Seguramente Claudia Sheinbaum considera que en estos dos primeros años ha hecho tan buen trabajo al frente de la CDXM que no solamente los capitalinos deben escuchar su segundo informe de Gobierno. Los spots de lo que ha sido su administración se transmiten en radio y televisión ¡de Hidalgo!, para que los vecinos sepan cómo se hacen las cosas en a 4T. Y a lo mejor sí habrá uno que otro hidalguense al que le interese saber lo que hace Sheinbaum en la capital del país, pero a la gran mayoría seguramente les tiene sin el menor cuidado, a menos que la funcionaria anunciara la prohibición en la CDMX de los curados de pulque, los gusanos de maguey, la barbacoa o los pastes que se producen en la vecina entidad. La única casualidad es que en Hidalgo habrá elecciones en un par de meses.