Krauze, Taibo II y la libertad de expresión ¿Qué se vayan del país?

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Luego de una semana en la cual el presidente López Obrador criticara a varios medios de comunicación –Nexos, Reforma, Latinus– y de que cuestionará el financiamiento de periodistas o la intencionalidad de algún medio, el remate lo vino a poner el director del Fondo de Cultura Económica (FCE), Paco Ignacio Taibo II, quien sugirió a varios de los aludidos en la conferencia mañanera que se vayan del país.

«Yo les sugeriría a los hijos de la ‘Operación Berlín’ y el baile interminable de la lana, que más les vale que se queden en su esquina o que vayan cambiando de país», dijo en entrevista el también escritor, descendiente de una familia de exiliados españoles, arropado por periodista afines al actual gobierno en un canal de televisión perteneciente a uno de los grupos de medios que han sido cuestionados por sus decisiones económicas y recorte de personal.

Y es que luego de que el presidente mostrara más que un desacuerdo con las críticas que ha recibido, en especial por los señalamientos de corrupción de sus cercanos, y mostrara de nueva cuenta las cifras de dinero por publicidad oficial –intentando dar a entender que se trata de algo, al menos, irregular–, viene la sugerencia del Director del FCE y quien ya se había dado a notar por expresiones de ese tipo, como la de “se las metimos doblada”, cuando se reformó el marco legal para permitir su nombramiento.

Pero lo dicho por Taibo II va más allá de una simple anécdota, pues representa un peligroso antecedente en contra de la crítica, en especial cuando uno de los señalados es Enrique Krauze.

El historiador se ha caracterizado como uno de los críticos del actual gobierno, algo que también hizo con anteriores administraciones.

A través de su cuenta de Twitter, Krauze respondió brevemente a las palabras de Taibo II: «Esta es mi obra sobre mi patria”, señaló en su mensaje acompañado con una imagen con los ejemplares de su obra escrita, para rematar: “No me iré nunca».

Es claro que pedirle a quien critica a un gobernante que mejor se vaya del país, no sólo es un despropósito, sino un desacierto al mostrar la cara más intolerante de quienes dicen haber luchado durante años para llegar al poder.

Krauze ha hecho aportaciones fundamentales para conocer la historia del país, además de que es una voz muy escuchada en el concierto nacional. Sus libros representan un aporte importante a la vida del país y no se puede negar que se trata de alguien que en anteriores sexenios también ejerció esa capacidad crítica.

 

Privilegios o censura

«Todo ese canto de sirena de ‘nos censuran, nos persiguen’. Colegas mejor no le muevan, porque van a parecer tantos trapos sucios que se van ahogar con ellos. Si estas investigaciones comienzan abrirse van más allá del privilegio, que privilegiados eran, ya lo sabemos es obvio, pero eran más que privilegiados y yo creo que las investigaciones van a proseguir en este sentido», agregó en el citado programa Taibo II.

Buena parte del debate que se ha dado a partir de la defensa que de sí mismo hizo el presidente, parte de los privilegios que, se denuncia, recibieron medios y periodistas en gobiernos pasados.

Así, en fecha reciente se dieron a conocer las cifras por publicidad oficial que Nexos, Letras Libres, por citar un par de ejemplos, recibieron el sexenio pasado, aunque sin mencionar otros casos como el de La Jornada que también forma parte de esa lista que quiere presentarse como algo negativo.

El presidente –como ha afirmado en repetidas ocasiones– aprovecha su derecho de replica para señalar sus desacuerdos con quien mantiene un punto de vista contrario al suyo, pero sin reparar en que su voz es más escuchada que sus críticos y que su ejemplo influye en las opiniones y conductas de muchos mexicanos.

Que señale a un medio con un adjetivo –llegó al extremo de decir que Reforma es un “pasquín inmundo”–, y señalar a quienes ejercen su libertad de expresión, ya vimos, tiene consecuencias inmediatas, como los dichos de Taibo II confirman.

Y es que no se señala a todos los medios que recibieron publicidad oficial en el sexenio pasado –de las televisoras se ha dicho poco–, y se es selectivo con los periodistas y críticos señalados, como tampoco se dice que es claro que se están ajustando cuentas con quienes antes se atrevieron a señalar al actuar mandatario.

Krauze en uno de esos objetivos porque se atrevió a mencionar en su texto El Mesías Tropical que “era difícil que un hombre encerrado en su mundo viera la necesidad de reformarlo en un sentido a la vez realista y moderno. En el concepto de López Obrador, todo lo que México requería para su futuro estaba en su pasado”.

Así que tampoco es un asunto de privilegios o lloriqueos como el ahora defensor del presidente quiere hacer ver, quizá tampoco de censura o de respeto a la libertad de expresión, sino un simple intento de venganza con quien ya había visto que “con López Obrador, la teoría de la conspiración se volvió política de Estado: toda crítica era parte de un ‘complot’ para desbancarlo”.