Elecciones íntegras y ciberseguridad

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El reporte de la OEA intitulado Consideraciones de Ciberseguridad del Proceso Democrático para América Latina y el Caribe, referido el martes pasado, determinó que el primer paso para tener una imagen confiable del panorama de ciberseguridad dentro del proceso democrático en América Latina y el Caribe, era comprender el nivel de digitalización de los procesos que apoyan la democracia.

Para lograrlo, realizó una encuesta de 28 preguntas dirigida a partes interesadas específicas, involucradas en los procesos democráticos de sus 34 Estados miembros, que analizó el grado de digitalización del proceso electoral, marcos legislativos, amenazas cibernéticas contra el proceso democrático y niveles de implementación de medidas de ciberseguridad para proteger el proceso electoral. Se recibieron respuestas de solo 17 de los 34 países, principalmente, de funcionarios electorales (85% de las respuestas) y el 15% restante de representantes del Ministerio de Gobierno, parlamentarios y equipos nacionales de respuesta a incidentes.
Estos son los hallazgos principales: más del 55% de los encuestados no tenían conocimiento de ningún incidente, que podría interpretarse como señal de que la mayoría de los países están completamente protegidos contra ataques cibernéticos o que hay un número significativo de incidentes no detectados y una falta de conocimiento de esos incidentes; algunos encuestados anticipan un aumento en los incidentes de ciberseguridad en el proceso democrático en los próximos doce meses; casi 60% de los encuestados indicaron que su país no tiene un grupo de trabajo o un comité de ciberseguridad responsable de asegurar el proceso democrático. El 50% de éstos últimos tampoco espera tener dicho grupo de trabajo antes del próximo ciclo electoral.
Los resultados de la encuesta indican también que casi todos los encuestados (93%) han digitalizado sus procesos democráticos en un grado u otro. Las herramientas más utilizadas, con una penetración de más del 75%, son las bases de datos de registro de votantes y las páginas web institucionales. Además, que mientras el 60% de los encuestados han implementado los sistemas de informes de elecciones y el registro de partidos y candidatos, el 58% informó sobre el uso de la identificación digital y las redes sociales para transmitir mensajes institucionales y / o distribuir declaraciones.
La OEA declara que la mejor contribución para mitigar los efectos devastadores de los ataques cibernéticos es la sensibilización de los ciudadanos, los partidos políticos y los candidatos en la materia y que es imperiosa la necesidad de contar con un marco de ciberseguridad en el marco de un diálogo global y/o regional, para enfrentar coordinadamente las amenazas electrónicas que se ciernen ominosas específicamente sobre los comicios. Para ello, afirma, es necesaria una pedagogía social sobre cómo los incidentes cibernéticos pueden afectar los procesos democráticos en su conjunto; desarrollar herramientas que puedan ser útiles para los políticos, los ciudadanos y los medios de comunicación y proteger mejor a las instituciones electorales contra estas agresiones.