Retrato de un sicario periodístico; Arturo Rueda, director de Cambio

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En cualquier parte del país puede existir un sicario periodístico. Hoy haremos el retrato de uno de estos sicarios al servicio del poder y de la mafia.

En el mundo del hampa los pistoleros a sueldo son conocidos como “sicarios”. Son personas sin escrúpulos que matan a alguien por encargo, a cambio reciben un pago, generalmente en dinero o pagos en especie.

En el periodismo se les llama sicarios a quienes utilizan su libertad de expresión para actuar por encargo para “aniquilar” reputaciones y prestigios personales.

Desde la perspectiva normativa de la academia el sicario periodístico o mediático es aquel que tiene la conducta de hacer un ejercicio abusivo de la libertad de expresión.

La definición del sicario periodístico fue incorporada por primera vez en el año 2010 en el Diccionario Enciclopédico del Derecho a la Información con la participación de expertos del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y de institutos de investigación de las principales universidades de Iberoamérica.

El gobernador de Puebla se ufana de tener a su servicio a un sicario periodístico. Se trata de Arturo Rueda Sánchez, el editor del periódico Cambio quien tiene la encomienda de atacar y desacreditar a todos aquellos que se opongan al gobernador Miguel Barbosa.

El desprestigio de Rueda se hizo famoso cuando un político de Puebla decidió grabar subrepticiamente un video para exhibirlo como un chantajista. Rueda exigió entonces diez millones de pesos a cambio de su silencio por no publicar un video que comprometía a dicho personaje.

Rueda pretendió chantajear a Estefan Chidac un prominente político del PRI. Rueda le dijo poseer una grabación telefónica entre Chidac y Emilio Gamboa Patrón donde le solicitaba su apoyo para obtener cargos públicos. Rueda, se puede escuchar en el video que lo exhibe como un sicario dice que recibió 2 millones 500 mil pesos de un total de 5 millones pactados por difundir la grabación, pero a cambio de guardar silencio chantajeaba a Chidac con un pago de 10 millones, pues según él, de acuerdo a “estudios de mercado” ese era el precio del chantaje. ENLACE de video de la extorsión.

En su columna Astillero el periodista Julio Hernández publicó los detalles del chantaje. DALE CLICK para ver en este enlace.

Otra de las maniobras de Arturo Rueda se dio cuando el líder del cártel del huachicol en el triángulo rojo en Puebla, Antonio Martínez Fuentes, El Toñín, pactó con el director de Cambio la difusión de un video para incriminar al ejército mexicano en la ejecución de un supuesto campesino. En realidad de trató de la muerte de Raúl Jiménez Martínez, un sicario del capo conocido como El Toñín. A cambio Rueda recibió millones de pesos de los huachicoleros para desprestigiar ante la opinión pública a los soldados encargados de combatir a esas bandas.

Dale CLICK para ver nota.

Con una trayectoria más criminal que periodística Arturo Rueda ha sido denunciado por chantaje, extorsión, misoginia y acoso sexual. La red social contra los abusadores sexuales #MeToo lo ha exhibido públicamente por sus fechorías.

Otras de las innumerables víctimas de Rueda fue el ex diputado federal Alejandro Armenta Mier quien presentó cargos por el delito de extorsión. Al igual que Armenta, la presidenta municipal de San Andrés Cholula, Karina Pérez Popoca presentó una denuncia por el manejo de documentos falsificados por Rueda en el periódico Cambio.

La impunidad con la que actúa Arturo Rueda tiene una explicación. Lo protegen políticos que durante años han financiado al periódico Cambio para hacer negocios y obtener prebendas a base de chantajes.

Sin una trayectoria periodística que lo avale, Rueda irrumpió en el periodismo –bueno eso es un decir– en el periódico Cambio donde de la noche a la mañana se convirtió en “columnista”. Sus mentores y patrocinadores son el exrector de la BUAP el priista Enrique Doger Guerrero y el ahora diputado federal por Morena Ignacio Mier, quien ocupó cargos en el PRI y en la administración pública poblana.

Rueda suele blofear que sus “maestros de periodismo” fueron Carlos Puig y Ricardo Rapahel quienes le impartieron una maestría en el CIDE.

Este sicario del periodismo –gracias a sus contactos políticos con el exgobernador Mario Marín– consiguió un cargo de “aviadora” para su madre Lilia Guadalupe Sánchez en el Instituto Poblano de la Mujer en el que durante cuatro años (2007/2011) jamás se presentó a trabajar cobrando 24 mil pesos.

Rueda ha acumulado una fortuna superior a 60 millones de pesos producto de sus chantajes. Factura sus cobros “por administrar la reputación de los políticos”, mediante empresas constructoras. Ha convertido al chantaje en una industria como lo señala su compañero y amigo Mario Alberto Mejía en este enlace.

Hoy Arturo Rueda vive en la cumbre de su mala fama de la mano del poder del gobernador Miguel Barbosa, como su sicario personal. Con el respaldo del gobierno en turno goza de impunidad para atacar a quienes se les antoje extorsionar.