Lozoya-Odebrecht ¿combate a la corrupción o calambre electoral?

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Qué golpazo al PRI y al PAN con el tendedero de presuntos involucrados en sobornos revelados por Emilio Lozoya Austin al presentar una denuncia de hechos ante la Fiscalía General de la República (FGR), justo en la víspera del inicio del Proceso Electoral 2020-2021.

Cuántas cosas no saldrán a la luz pública en el contexto Odebrecht y demás negocios, incluyendo el electoral. Por algo el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto Castillo, ha insistido en señalar que la corrupción inicia en los procesos electorales.

Y amén de combatir la corrupción y hacer justicia, el presidente Andrés Manuel López Obrador pues trae clavado en el corazón el resentimiento contra priistas y panistas por haberle trampeado las elecciones en 2006 y 2012.

En el primer intento supuestamente cuadros del PRI operaron a favor del panista Felipe Calderón Hinojosa cuando AMLO casi la tenía ganada. Y en el segundo intento, ahora resulta que el priista Enrique Peña Nieto habría ganado invirtiendo cantidades industriales de dinero de procedencia ilícita en su campaña electoral.

Así que el caso Lozoya le cayó al tabasqueño como anillo al dedo, y como se dice en el argot popular ahora Emilio se ha puesto “flojito y cooperando”. En su denuncia señaló al ex presidente Peña Nieto (su ex jefe) y al ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray, de haberle ordenado entregar cantidades millonarias a legisladores, asesores electorales y a un “partido político” para financiar la campaña presidencial de 2012.

Ese partido ¿acaso es el PRI? ¡Ni modo que el PAN! Aunque quien sabe, porque partidos vemos, acuerdos no sabemos. Ya ven, en Morena tampoco cantan mal las rancheras, nada más que como es el partido en el poder, por ahora todo se limita a sus líos internos, acusaciones de manejos incorrectos de dinero para compra de casitas, etc.; nada comprobado hasta el momento.

Por cierto, en diferentes dimensiones el ex Director de Pemex involucró en los ilícitos aJosé Antonio Meade (quien también fue Secretario de Hacienda), Ricardo Anaya, Felipe Calderón, Luis Vega, José Murat (ex gobernador de Oaxaca y operador del Pacto por México) y cinco ex senadores del PAN, algunos de ellos gobernadores en la actualidad como Carlos Mendoza Davis y Francisco Domínguez Servién, ambos actuales gobernadores panistas de Baja California Sur y Querétaro, respectivamente. 

Sin embargo, en alusión al principio de presunción de inocencia, nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario, aun cuando Emilio Lozoya señalara directamente a Peña y Videgaray de ordenarle entregar cien millones de pesos para la campaña presidencial y otras cantidades similares para sobornos a diputados y senadores para aprobar reformas estructurales peñistas, deberá probarse fehacientemente.

Caray, y al pueblo de México le dieron migajas vía diversos programas como el de “Sin Hambre”, mientras disponían de sumas millonarias hipotéticamente provenientes de Pemex y de la triangulación con Odebrecht.

Y todavía se habla de una danza de alrededor de 20 mil millones de pesos que salían de la “partida secreta” manejada por la Secretaría de Gobernación, entonces a cargo de Miguel Ángel Osorio Chong, hoy Senador de la República.

El gobierno del morenista López Obrador va por todos los peces gordos del sexenio de Peña Nieto y por panistas; al menos eso parece hasta ahora porque hay otra forma de librarse de ir a la cárcel: Cooperar.

Y ya vienen momentos de cooperación: Las elecciones 2021, que serán las más grandes de la historia de México por la concurrencia con los comicios locales en las 32 entidades federativas, pero la joya de la corona es la renovación de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

AMLO (con Morena o sin Morena) no soltará el poder tan pronto, como ya estaban previendo algunos priistas y panistas sobre todo a partir de los errores del gobierno lopezobradorista, que no ha logrado “domar” la pandemia, que el país se le deshace en las manos.

Buena cortina de humo la del escándalo Emilio Lozoya y sus revelaciones. Hasta parece una jugada de triple carambola; las otras son el tema electoral y el tema de combate a la corrupción.

Pero amén del principio de presunción de inocencia, falta que ocurra como ha dicho Raúl Olmos (en entrevista con El Universal), que al final todo quede en impunidad porque la Fiscalía General de la República no logre documentar, ni probar lo denunciando por Lozoya, o que el mismo Lozoya no logre aportar pruebas de sus dichos.

Cierto, no bastan los dichos.

Además, hay otras formas de salir bien librados: Rendirse electoralmente y entregar las plazas…perdón, los espacios de elección popular.

En fin, a ver en qué termina tremendo escándalo, y si efectivamente AMLO va por quienes han saqueado el dinero público y realizado negocios al amparo de la función pública, o solo es calambre electoral.

Correo: rosyrama@hotmail.com