Ni la fuerza moral libra a la 4T

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Muy lamentable, desde luego, es la noticia que dio el secretario de Gobierno de la CDMX, José Alfonso Suárez del Real, de que fue afectado por el coronavirus y que eso podría haber puesto en riesgo a su jefa, Claudia Sheinbaum.

A todo el mundo le consta que Suárez del Real es de los funcionarios de la administración capitalina que desde el principio tomó muy en serio las recomendaciones para prevenir el contagio; siempre se le vio con cubrebocas en actos públicos como responsable de Cultura.

Sin embargo, desde hace tres semanas, cuando fue nombrado nuevo secretario de Gobierno en lugar de Rosa Icela Rodríguez, sus funciones cambiaron radicalmente y tuvo que atender todo tipo de problemas, situación que lo obligó a multiplicar sus reuniones.

Entre sus principales tareas han estado la atención a los temas político-legislativos, donde Morena tiene un verdadero desastre, y si alguien tenía que arreglarlo era precisamente él.

Recientemente, varios diputados del Congreso de la CDMX han dado positivo por covid-19, entre ellos la dirigente del grupo parlamentario pejistaMartha Ávila, quien recién manifestó que ya lo superó, pero antes de ello tuvo contacto con varios de sus compañeros.

Uno de los que constantemente estaba junto a ella era el vicecoordinador del grupo, José Luis Rodríguez, que por diversas razones mantiene contacto constante con personal de la Secretaría de Gobierno, que está cercano a Suárez del Real.

No se trata de culpar a alguien ni de buscar quién se descuidó, pues es una pandemia que no respeta a nadie, pero a raíz de estos últimos contagios el gobierno federal debería cambiar su estrategia y poner el ejemplo en el uso de cubrebocas. Empezando por el propio inquilino de Palacio Nacional, que prefiere dedicar un minuto de silencio cada día a los muertos por la pandemia que cubrirse nariz y boca en actos públicos para evitar que haya más, pues dice que no se lo ha recomendado Hugo López-Gatell.

El Presidente dijo hace muy poco que aceptaría ponerse el cubrebocas cuando ya no hubiera corrupción, como si estuviera ligada una cosa con otra. Pero apenas el domingo subió un video en el que dice que ya no hay corrupción… tampoco cubrebocas.

Entre las personas con quienes más contacto tenía Suárez del Real, por obvias razones, era con su jefa, quien, de manera responsable y como medida preventiva, se aisló desde ayer en su casa, en espera de que un examen confirme si tiene el virus o no.

Aunque de momento ambos están bien, no deja de preocupar a muchos el caso de Suárez del Real, que durante buena parte de la legislatura pasada, cuando se desempeñaba como diputado local de Morena, fue aquejado por delicados temas de salud.

Todo el mundo espera que se recupere bien y pronto, pero eso debe dejar muy en claro a López-Gatell que no hay fuerza moral que mantenga a salvo a nadie en contra del coronavirus, así sea de la 4T.

CENTAVITOS

Y otro que la pasó muy mal por el covid-19 fue el líder del PVEM en la capital de la República, Jesús Sesma, quien sufrió horrores por la infección del virus, al grado de que tuvo que ser tratado por neumonía. El dirigente político infectó, sin querer, a su esposa y a sus hijos, que, afortunadamente, resultaron asintomáticos y él está en plena recuperación. El virus existe, es peligroso y no respeta a nadie; hay que cuidarse.