El presidente en la caja idiota

0
252

Mucho se ha repetido acerca de que lo que la escuela construye en las mañanas, la televisión lo destruye en las tardes, pero eso no es impedimento para que sea un eficaz aliado, en especial a la hora de gobernar y a pesar de que antes se lanzaron cientos de acusaciones en su contra y por diversos motivos. El acuerdo entre el gobierno federal y las televisoras en materia educativa, es un buen ejemplo de que nunca debes decir que de esta agua no beberé…

 

Apantallado

El candidato López Obrador se refirió en varios ocasiones durante sus campañas a las televisoras, en especial en contra de Televisa, empresa con la que mantuvo diferencias.

En la campaña presidencial de 2012, en mayo y de gira por Veracruz, aseguró que “Peña es su proyecto, Televisa lo está patrocinando, que toda la construcción de la imagen de Peña haya sido con inversión de Televisa, ahora sí que inversión a futuro, pensando que si imponen a Peña, en la publicidad y la mercadotecnia, pues ellos van a gobernar”, además de señalar –a pregunta acerca de si recibía cobertura cuando era jefe de gobierno de la CDMX– que “en Televisa se hicieron de la vista gorda cuando el desafuero, y en Televisa apostaron al fraude electoral en el 2006, o sea, no es un asunto que pueda compararse”.

Pero para la campaña de 2018, la opinión del entonces candidato dio un giro, pues dejó de quejarse de que había un cerco informativo en su contra y de que los medios lo atacaban.

En un evento de campaña en Lázaro Cárdenas, Michoacán, ante reporteros declaró, de acuerdo a un boletín difundido por su equipo de comunicación: “A la pregunta de los reporteros qué si ya no se siente atacado por Televisa, el candidato a la Presidencia de la República contestó que no y agregó que no se siente atacado ni por Televisa, ni por Milenio, ni le ataca Azteca, ni Reforma, ni Proceso, ni El Universal, ni La Jornada, porque los medios de comunicación actúan con mucho profesionalismo. Reconoció que en esta campaña, los medios de información han actuado con objetividad, pluralidad, no actuaron de manera tendenciosa, muy distinto de lo que pasó en el 2006 y en el 2012”.

Como presidente electo, fue consultado acerca del refrendo de las concesiones de Televisa y Tv Azteca para que la nueva fecha de expiración fuera el 2041, a lo que dio su visto bueno.

Ya como presidente, firmó un decreto en abril de 2020 para que el gobierno federal cediera parte de los tiempos oficiales a los que tiene derecho, como una medida para apoyar a las empresas de radiodifusión a encarar la crisis derivada de la emergencia sanitaria por el Covid-19.

Poco antes, había acudido en compañía de Marcelo Ebrard a la casa de Bernardo Gómez, alto ejecutivo de Televisa, para conversar con Jared Kushner, asesor de Donald Trump, además de que su administración otorgó un contrato a Banco Azteca, de Ricardo Salinas Pliego –dueño de la otra televisora más importante del país– para que sus sucursales atendieran los recursos de algunos de sus programas sociales.

La cereza en este pastel es el acuerdo para que la pantalla chica apoye la transmisión de clases a distancia para el cierre del actual ciclo escolar, en el que también se cuenta con la participación de Imagen y Multimedios, sobre las bases de que para atender la demanda de 30 millones de alumnos, la Secretaría de Educación Pública –a cargo de Esteban Moctezuma, antiguo empleado de Salinas Pliego– desembolsaría 450 millones de pesos para las televisoras, además de que otorgó un contrato por 36 millones de pesos a Sinergia Consultoría de Negocios –empresa de outsourcing vinculada a Grupo Elektra– y a Prime Show Productora, para la elaboración de programas audiovisuales que se transmitirían hasta el 31 de diciembre.

Una primera consecuencias de este acuerdo se vio reflejado en el alza en las acciones de las dos principales empresas luego del convenio que se dio a conocer el pasado 4 de agosto. 11.10 por ciento en el caso de Televisa y 7.06 para Tv Azteca.

Atrás quedaron los llamados de personajes vinculados hoy al lopezobradorismo que impulsaban desde boicots a la señal de Televisa, repetían consignas como esta de “Televisa te idiotiza” y hasta llegaban a pedir la expropiación de la empresa o la acusaban de lavado de dinero.

De la primera campaña hasta la llegada a la presidencia de la república, mucho ha cambiado en el ánimo del presidente, pues de acusar de participar en el fraude de 2006 –por lo cual no perdona ni al PAN ni a Felipe Calderón–, ahora se apoya en Televisa para el tema educativo.

En Palacio Nacional, el pasado 3 de agosto, no vimos a un López Obrador que aprovechara para rendir a las televisoras, sino a alguien que se mostraba satisfecho por la asistencia de los ejecutivos y el apoyo –pago mediante– que darán a su gobierno.

“Termino agradeciendo mucho el apoyo de los dueños de las concesiones de las televisoras que están aquí representadas. Muchas gracias a Benjamín Salinas, a Emilio Azcárraga, a Francisco González, a Olegario Vázquez. Esto es histórico porque estamos sumando esfuerzos, sumando voluntades”, señaló en dicha oportunidad el presidente.

@AReyesVigueras