Lozoya y la cárcel

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1. Como activista simpatizante apoyé con mi presencia en mítines, primero en la ciudad de México luego en Yucatán, así como con mis artículos periodísticos, a López Obrador por lo menos desde el año 2001. Siendo presidente AMLO, mis amigos en lucha (zapatistas y compañeros de la CNTE) han tratado de convencerme –desde que AMLO integró su gabinete- de que es más de lo mismo porque sigue atado a parte de la mafia. He insistido –sin ser militante- en mantener un apoyo muy crítico buscando izquierdizar alguna alianza con las masas organizadas en el partido Morena. Le he temido a mi sectarismo histórico que me ha llevado al aislamiento, pero he tenido más miedo al oportunismo que por muchas décadas (o desde siempre) ha dominado en la izquierda. ¿Cuántas veces con un poco de lana la derecha ha corrompido a la falsa izquierda?

2. “Primero los pobres”, consigna que se conquistará en 100 (cien) años, cuando se tenga la conciencia de lucha y se derrumbe el imperio capitalista; esa larga espera se vislumbra al no encarcelar a uno de los delincuentes de cuello blanco más connotados de México: el personaje de los mil fraudes y eje de los negocios de la Presidencia anterior. Pero los pesimistas esperanzados, al oír 100 veces que a ningún expresidente se encarcelará (a pesar de ser los más grandes delincuentes), al ver que a El Chapo, a García Luna, a los prófugos, no ha beneficiado el sistema de justicia nacional, pues ya sabemos de antemano que lo más seguro es una gran negociación gobierno-empresarios que estabilice al país para la reconstrucción de la economía neoliberal que reivindique a los Peña, Calderón,.. Salinas.

3. El súper delincuente Lozoya puede volver libremente a casa a gozar de sus riquezas; lo único que falta es que toda su familia prófuga regrese a reunirse como “la familia feliz”. No estaría mal si se le expropiaran a Lozoya y su familia todas sus propiedades, incluso las de su papá que las obtuvo en el gobierno de Salinas. O, quizá la consigna de la burguesía sea: “roba mucho, pero mucho” para que cuando el gobierno te quite algo, sea “un pelo de gato”. Pero AMLO –dado que es muy religioso y respetuoso- ni en los sueños expropiaría a alguien obligándolos a vivir en la pobreza. ¿Recuerdas que cuando cayó en la cárcel El Chapo se dijo que muchos más caerían? ¿Acaso no lo mismo se dijo cuando fue apresado García Luna, policía, brazo derecho de Calderón y que Lozoya sería definitivo para denunciar a la clase política?

4. El izquierdismo se acabó en México en 1977 cuando el presidente López Portillo ofreció dinero, cargos políticos, diputados, senadores y mil cosas a la seudoizquierda para que le entrara al sistema electoral. Era la década obrera de muchas huelgas y de apoyo estudiantil y magisterial a sus batallas. Luego vino la derecha en el mundo a dominar la década de los ochenta y noventa y el panismo ultraderechista en México a gobernar dos sexenios. El neoliberalismo se implanta en México en la sexenios de los gobiernos De la Madrid-Salinas y, desde entonces la pobreza y la miseria en el país se ha profundizado; pero contrario a ello los multimillonarios mexicanos que figuran en la lista de los hombres más ricos del mundo pasó de 1 personaje a 100, además que las inversiones en paraísos fiscales ha crecido de manera gigantesca, pero todos felices.

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