Seis cepas del Covid-19

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Mientras Asia y Oceanía luchan cada una contra la segunda y la tercera ola del coronavirus, en Europa países como Alemania reconocen que están viviendo una segunda oleada mientras España se resiste a reconocerla y Suecia baraja, dubitativa, la opción de un lock down.

Hong Kong señala que están combatiendo la tercera ola de la infección provocada por el SARS-CoV-2, mientras en Filipinas ordenan un  nuevo confinamiento para su capital Manila después de rebasar los 100 mil contagios y en Australia, el gobierno ha decretado otro estado de emergencia con toque de queda incluido.

En Vietnam que, hasta hace poco era el país modélico, para contener la expansión del coronavirus –sobre todo sin registrar ningún fallecido- ha caído rendido ante un brote preocupante “porque se trata de una nueva cepa del coronavirus” de acuerdo con lo declarado por Nguyen Thanh Long, ministro de Sanidad vietnamita.

El foco empezó en la provincia costera de Da Nang y coincide con la llegada de extranjeros para vacacionar: en primera instancia sucedieron varias interpretaciones encontradas en los medios de comunicación  sobre todo fuera del país asiático; unas versiones resaltaron un “nuevo brote de coronavirus” en una nación que había controlado bastante bien la pandemia y otras publicaciones daban cuenta de “un nuevo coronavirus más virulento y contagioso”.

Ha sido el propio ministro Thanh Long quien ha desvelado la situación: “Es más infecciosa, se trata de una nueva cepa que no habíamos visto en Vietnam, creemos que llegó de afuera con el arribo de los extranjeros que llegaron en semanas recientes”.

Esta cepa de SARS-CoV-2  es la misma que  está en Bangladesh y en las Islas Británicas y se caracteriza porque es más contagiosa “lo que no necesariamente más peligrosa”.

Por ejemplo, cada paciente infectado por coronavirus se lo pegó a entre 5 a 6 personas en promedio  y comparado con el coronavirus que estaba siendo totalmente controlado en Vietnam éste contagiaba a entre 1.8 a 2.2 personas.

La cepa más contagiosa del coronavirus se detectó el pasado 25 de julio ello ha obligado a que las autoridades gubernamentales y sanitarias ordenasen la salida de 80 mil  turistas -tras 204 contagios en tres días-  y a tomar una serie de medidas más drásticas para contener su propagación.

¿El coronavirus muta? Sí, de hecho hay varias variaciones del coronavirus original encontrado en Wuhan, en noviembre pasado; se trata del D614 y dichas mutaciones acontecen por errores genéticos la mayor parte de las veces aunque ello no necesariamente implica que resulten ser más letales.

Vietnam, el país que había tenido pocos casos de Covid-19 y sin ningún fallecimiento, con la nueva cepa tiene 621 confirmados infectados y seis decesos, hasta el momento.

A COLACIÓN

Hay seis cepas del SARS-CoV-2, según reconoce la Organización Mundial de la Salud (OMS), esas mutaciones llaman a la constante precaución más pesimista que optimista del propio Tedros Adhanom, titular de la OMS.

En su habitual aparición semanal ante los medios de comunicación desde Ginebra, sede del organismo, el funcionario cuestionadísimo por su gestión de la pandemia por el presidente Trump declaró que “no habrá  una bala de plata contra el coronavirus”.

Una declaración tan desalentadora, como provocadora, porque encima Adhanom se convierte en futurólogo advirtiendo una “larga pandemia” como si toda nuestra tecnología e inteligencia nos permitieran llegar a Marte pero no vencer al coronavirus.

            Aunque es verdad, el V.I.H sigue siendo una frontera no conquistada todavía, ¿sucederá lo mismo con el Covid-19? ¿Se convertirá en otro virus no conquistado? Vamos a ver, por lo pronto, con Rusia que ya comenzará a vacunar a su ejército, personal sanitario, maestros y cierta prensa rusa habla de la élite empresarial… en octubre vacunarán a su población. Interesante nadie, ni la OMS, sabía de los ensayos clínicos porque no les compartieron la información. No son ni chinos, ni estadounidenses, ni alemanes o británicos los primeros en tener la vacuna; son los rusos.