Piden expetistas conservar mochadas

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A pesar de la renuncia a la bancada del PT en Donceles, diputados sin partido exigen modificar el reglamento interno del Congreso de la CDMX, para conservar las millonarias prerrogativas que reciben desde 2018.

Hace unas semanas, Leonor Gómez OteguiLizette Clavel y Jesús de Martín del Campo renunciaron a la fracción petista, alegando desavenencias con su coordinadora, Circe Camacho Bastida.

De los tres diputados, la única que tuvo la decencia de comunicar su decisión al dirigente nacional de ese partido, Alberto Anaya, fue la diputada Clavel, quien dejó claro que no estaba de acuerdo con las actitudes de su coordinadora de regatear el apoyo a Morena.

Apenas renunciaron, los otros dos buscaron el apoyo pejista en Donceles, a fin de no perder sus privilegios económicos, que, legalmente, tienen que dejar de percibir al optar por ser diputados sin partido.

Aunque los dos casos son lamentables, quizá el más vulgar es el planteamiento de Martín del Campo, que no sólo aceptó que lo vendieran al PT a llegar como diputado por Morena, sino que, incluso, presidió como petista la Mesa Directiva el año pasado.

A cambio de su sacrificio, le asignaron prerrogativas y le dieron el segundo puesto en importancia en Donceles para dirigir los trabajos en las sesiones del Congreso, mismo que desaprovechó por su falta de capacidad.

Buena parte de las sesiones se la pasaba dormido en el presídium, además de que sus graves equivocaciones derivadas de su ignorancia del reglamento interno le valieron, en la mayoría de los casos, las burlas de los propios legisladores.

Su trabajo fue gris y desaprovechó ese primer año para proyectarse a otro nivel; hoy es un número más en Donceles, arrumbado en un lugar lejano a burbuja de Morena.

Por eso resulta lastimoso que Martín del Campo ingresara una iniciativa para eliminar un artículo de la ley interior del Congreso, que indica que los diputados sin partido perderán beneficios y prerrogativas al renunciar a sus bancadas.

Con su escrito, el viejo luchador estudiantil dejó claro que lo único que le interesa es el dinero, y que no está dispuesto a perder lo que recibía como arrimado en el PT.

El caso de Gómez Otegui tampoco es muy grato, pues al iniciar la legislatura dejó al PRI y aceptó ser transferida al PT para engordar artificialmente a esta fracción y hacerla la tercera fuerza por encima del PRD.

La expriista fue recompensada, pero alegando diferencias con Camacho Bastida también renunció al grupo.

No pasó mucho tiempo para que la diputada mostrara el cobre, pues se quedaría sin los ingresos extra de la fracción, por lo que propuso una iniciativa para que los diputados sin partido se puedan integrar a otro grupo parlamentario, cosa que está prohibida.

Está claro que estos aliados de la 4-T lo único que buscan es dinero, y que en una de esas los apoya Morena, con tal de seguir contando con sus incondicionales votos.

 

CENTAVITOS

Y si los expetistas estiran la mano, por qué la verde Alessandra Rojo de la Vega no lo iba a hacer, y por eso promovió otra iniciativa para que los partidos que dejen de ser fracciones parlamentarias por no tener el mínimo de dos diputados, como es el suyo, sigan recibiendo las millonarias prerrogativas, pues dice que no pueden dejar sin trabajo a quienes colaboran con ellos. Ajá, sí.