Apuesta Claudia por la conciliación

0
98

Al designar a Alfonso Suárez del Real como nuevo secretario de Gobierno de la CDMX, en lugar de Rosa Icela Rodríguez, recién nombrada coordinadora general de Puertos y Marina Mercante de la SCT, Claudia Sheinbaum apuesta por la conciliación.

De manera sorpresiva, el sábado pasado Rosa Icela fue llamada por el presidente Andrés Manuel López Obrador para integrarse a su gabinete, lo que de inmediato desató la rapiña al interior del gobierno capitalino para ver quién ocupaba su lugar.

Los duros de la administración de Sheinbaum se movilizaron para presionar a su jefa, que quedó en una posición muy difícil al perder a su segunda de abordo, cuando la ciudad está sumida en una crisis política, de seguridad y sanitaria.

Mucho se especuló que la salida de Rodríguez tuvo que ver con inconformidades del equipo cercano de la jefa de Gobierno, que, obvio, ya sabía de su partida. Además, con los comicios del 21 a la vista, esperaban la llegada de un operador electoral.

Incluso se dejaron correr algunos nombres como el de Tomás Pliego, coordinador de Seguridad y Justicia del propio gobierno capitalino, o el del subsecretario Arturo Medina, pero Claudia sorprendió con un perfil más conciliador.

Quizá los radicales de Morena no esperaban a alguien como el secretario de Cultura, pues apostaban por la mano dura, pero con su nombramiento la jefa de Gobierno evitó una polarización entre los grupos internos, pues no les dio la vital posición a ninguno de ellos.

Aunque no es un experto en procesos electorales, como lo exigen los tiempos que se avecinan, Suárez del Real es un buen político y lo demostró al tomar las riendas de la fracción de Morena en Donceles la legislatura pasada, que dejó tirada César Cravioto.

Y precisamente, como no es un operador electoral, habrá que estar muy pendientes de quiénes llegan con él a los puestos de abajo. Si se quedan los que están o Claudia aprovecha para meter a sus cercanos a operar.

El primer lugar donde el nuevo secretario de Gobierno tendrá que mostrar su oficio es en el Congreso de la CDMX, donde Morena está fragmentado y deberá meterlos en cintura, además de fortalecer su relación con la oposición.

Uno de los temas más candentes será operar la gobernabilidad en Donceles, y reparar la fractura provocada en sus aliados del PT, donde ya se fueron los tres diputados que les habían llegado prestados al inicio de la legislatura.

En esta fractura salieron Leonor Gómez OteguiJesús Martín del Campo y Lizette Clavel, quien le renunció directamente a Alberto Anaya, líder nacional petista, acusando a su coordinadora, Circe Camacho, de incumplir con el compromiso de apoyar a la 4T.

Mucha chamba tendrá Suárez del Real —un político decente—, que deberá callar a los que dicen que —como escribió Mario Puzo en El Padrino— hubiera sido un buen consigliere en tiempos de paz… los que vienen son tiempos de guerra.

CENTAVITOS

Por cierto, muchos dicen que, con su salida, la gran perdedora fue Rosa Icela, aunque desde 2018 ella anhelaba ir al gobierno federal e incluso estuvo a punto de llegar como subsecretaria del Bienestar, pero Ariadna Montiel ocupó la plaza. Ahora que se va con el presidente debe estar feliz, feliz, pues más que morenista ella es obradorista… Lo que sí es que, aunque en su despedida por Twitter Claudia la describe como su gran amiga, la verdad es que había sido una imposición desde Palacio Nacional y hoy ambas se liberan de ese compromiso.