Un proceso de selección de consejerías a la altura…

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Pues tuvo final feliz el proceso de selección de cuatro consejeras y consejeros del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), de consenso y a la altura de la exigencia plural y democrática de nuestro país.

Como en las porras y vítores, habría que decir: “Sí se pudo”. Y se pudo después de largo proceso llevado por el Comité Técnico de Evaluación, en cuyos hombros recayó el peso de preseleccionar a los mejores perfiles para las consejerías vacantes.

Y cumplieron con su encomienda, a pesar del propósito de algunos aspirantes que se colaron hasta las quintetas a base de subterfugios; se saben el caminito y les fue muy fácil decir lo que el Comité quería escuchar, pero su trayectoria en parte fue confeccionada mediante componendas políticas.

Al final de cuentas no pasaron el último filtro: La entrevista con los miembros de la Junta de Coordinación Política y el escudriño de legisladores de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, órgano del que se dudaba pudiera sacar la elección de manera consensuada, tranquila, limpia y por mayoría calificada.

Dado el atorón en la recta final, quienes conocen de materia electoral preveían un desenlace en cualquiera de las otras dos hipótesis constitucionales de selección de consejerías del INE: Por insaculación, primero por la Cámara de Diputados, y en caso de haber sido imposible, entonces por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Sin embargo, la Cámara de Diputados pudo sacar la elección. Incluso, cuando se rebasó los 300 votos sin ninguno en contra ni alguna abstención por algún momento se pensó que la elección de consejerías saldría por unanimidad, pero hubo cinco votos en contra y cinco abstenciones con 399 votos a favor.

En todo el proceso de selección habrá que reconocer el titánico trabajo realizado por las y los integrantes del Comité Técnico de Evaluación: Diego Valadés Ríos, Sara Lovera, Blanca Heredia Rubio, Ana Laura Megaloni, Silvia Helena Glorgui Saucedo, John Ackerman, y José Roldán Xopa, quienes a pesar de algunos desencuentros cumplieron con su encomienda.

También es justo reconocer la voluntad de los líderes de los grupos parlamentarios que al final privilegiaron el consenso como Junta de Coordinación Política (Jucopo): Juan Carlos Romero Hicks (PAN), René Juárez Cisneros (PRI), Verónica Juárez Piña (PRD), Arturo Escobar y Vega (PVEM), Jorge Arturo Argüelles Victorero (PES), Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla (MC) y Reginaldo Sandoval Flores (PT), quien al final depuso su resistencia.

Y por supuesto, la conducción en el cabildeo para lograr los consensos del líder de Morena y de la Jucopo, Mario Delgado Carrillo, a quien mismos morenistas tundieron duro precisamente por darle prioridad al acuerdo como debía.

Porque haber sacado la elección de consejerías recurriendo a la “aplanadora” morenista y aliados, habría provocado deslegitimar el proceso y a las personas electas para consejeras y consejeros, lo cual impactaría en el INE de manera negativa debilitando el árbitro electoral que tantos años ha costado construir.

Pero se impuso la prudencia, la voluntad, la buena política, teniendo como resultado la elección de Norma Irene de la Cruz Magaña, Carla Astrid Humphrey Jordán, José Martín Fernando Faz Zamora y Uuc-kib Espadas Ancona como consejeras y consejeros electorales, respectivamente, del Consejo General del INE para el periodo 2020-2029.

Carla Humphrey siempre estuvo firme, prácticamente inamovible, sobre todo quizá por su amplia trayectoria y su experiencia y conocimientos en materia electoral; ella traía consenso desde el principio.

El perfil de Norma Irene de la Cruz en principio no convencía del todo a los miembros de la Jucopo porque argumentaban falta de experiencia práctica, pues la trayectoria de ella se centra en la observación electoral internacional. Pero por lo demás, su perfil da la estatura para formar parte del árbitro electoral nacional.

Vaya, es algo que deben entender en la Cámara de Diputados, el INE por su naturaleza misma necesita oxigenarse con perfiles de ojo nuevo; la experiencia no siempre es sinónimo de excelencia ni de independencia, pues quiénes han pasado por un órgano electoral muchas veces adquieren compromisos políticos.

Faz Zamora y Uuc-kib Espadas entraron sin mucho problema.

En fin, el proceso de selección de consejerías del INE tuvo un buen desenlace, las y los diputados se aplicaron y seleccionaron perfiles idóneos; ahora toca a los seleccionados cumplir con la terea que emprenderán en breve.

Correo: rosyrama@hotmail.com