PASTA DE CONCHOS:Siete años después…

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Reforma Laboral SÃ , Mafia Sindical NO; es un anuncio pintado en los muros de las calles de Madrid, la capital de España, en relación a la propuesta de reforma laboral donde al final se impuso una reforma unilateral y autoritaria.

En México, después del fatal accidente del sábado 19 de febrero de 2006, éste ha sido uno de los pendientes más vergonzosos de las autoridades laborales del Estado de Coahuila y por supuesto de las autoridades federales, donde la falta de toma de decisiones envía una señal equivocada de impunidad.

Haciendo un recuento positivo, existen otras señales de avance como el establecimiento en la nueva Ley Federal del Trabajo de todo un capítulo especial XIII Bis «De Los Trabajadores en Minas», pero también señales de atraso sobre todo en el capítulo sindical.

La disputa por el control del Sindicato Minero se relaciona directamente con la definida mafia sindical, donde el secretario general ratificado por la autoridad laboral sigue siendo Napito, quien despacha desde Canadá, donde se estableció después de huir del país, ya que los juzgados en Materia Penal le han negado nuevamente un amparo, por lo que podría ser la punta de la hebra para ser juzgado en México.

La realidad es que siempre ha sido considerado como un soldad fiel y leal pero al PRI, lo que hace difícil la posibilidad de ser capturado y extraditado como lo establecen los protocolos de la ficha de INTERPOL.

Poco antes del accidente de Pasta de Conchos, Napito fue desconocido por la autoridad laboral de esa época, imponiendo al nuevo secretario general de esa sección y liberando de responsabilidad al sujeto, demostrando que en México hay displicencia en la responsabilidad. Veamos: En el caso de la explosión de PEMEX, el líder de la bancada de PRI advirtió, «que todo aquel que haya tenido que ver con el accidente de las oficinas centrales de PEMEX tendrá que rendir cuentas», cosa que NO sucedió en Pasta de Conchos ni en la explosión del Pocito 3, ni en ningún accidente, como en la guardería ABC de Sonora; y bueno, en el colmo del cinismo sindical, hasta Napito exigió -desde Canadá- «el esclarecimiento de la tragedia del edificio B-2 de PEMEX y que se resuelva también la tragedia de Pasta de Conchos, donde hasta la fecha no hay responsables».

En el incendio del News Divine, tampoco hay responsables, pero en el incendio de la discoteca Kiss de Brasil, ocasionado el 27 de enero de 2013, el dueño del negocio está en la cárcel y todos sus bienes incautados, cosa que aquí no sucede, ni sucederá.

A continuación se insertan dos artículos ya publicados sobre Pasta de Conchos y sobre la mina el Pocito 3, donde a manera de no olvidar la tragedia se recicla la incompetencia y la impunidad.

HORRORES Y ERRORES

Este sábado 19 de febrero se cumplieron siete años del fatal accidente en la mina 8 de carbón de Pasta de Conchos, ubicada en San Juan de Sabinas, Coahuila, donde perdieron la vida 65 trabajadores.

A la distancia, lo único real ha sido que la Secretaría de la Función Pública (SFP) inhabilitó por un período de un año a 4 funcionarios públicos menores por su responsabilidad en omisiones en el accidente.

 

HORRORES

  • La información de la Comisión Especial y los resultados de la fiscalía concluyeron que el siniestro pudo haberse evitado, no fue imprevisto y las causas están documentadas en las actas oficiales de las inspecciones de Higiene y Seguridad de la STPS y en la bitácora de la empresa.
  • A nadie le importaron las condiciones inseguras reportadas y nunca sabremos si la omisión, olvido o negligencia de las autoridades laborales fueron por falta de ética, y / o si el desinterés patronal está fundamentado sólo en la negligencia.
  • De los 65 trabajadores muertos, sólo 21 eran sindicalizados del Sindicato Minero de Napoleón y los restantes 44 eran trabajadores contratistas eventuales.
  • El rescate de los cuerpos se suspendió el 4 de abril de 2007.
  • La empresa no ha cumplido con las promesas y condiciones convenidas, como el salario triple establecido para las pensiones, servicio médico, talleres, etc.
  • Las viudas de Pasta de Conchos han denunciado que desde entonces viven sin garantías y en condiciones de pobreza.
  • Las viudas con un hijo tienen una pensión mensual de 2 mil 300 pesos.
  • Los familiares han exigido el rescate de los cuerpos para darles cristiana sepultura.

 

ERRORES

  • Mantener condiciones de inseguridad en el interior de la mina.
  • La última inspección realizada por la autoridad laboral a las condiciones de Higiene y Seguridad se realizó el 12 de julio de 2004, donde se reportaron 34 anomalías de seguridad industrial.
  • La siguiente visita de inspección fue el 7 de febrero de 2006, donde se comprueba, 19 meses después, que se «corrigieron» 28 de las 34 anomalías detectadas.
  • La autoridad laboral – en manos del Ingeniero Químico y ex líder sindical – se convirtió en el coordinador general de las acciones derivadas del accidente de la mina, desplazando a los responsables de los comités internos de seguridad de la empresa y a Protección Civil de la zona y del estado.
  • ¿Qué quiso ocultar la autoridad laboral al tomar un rol que evidentemente no le correspondía?
  • ¿Por qué la autoridad laboral no le autoriza a Napito siquiera acercarse a la mina? ¿Por qué no informó a la opinión pública que ya le habían arrebatado el 17 de febrero la Toma de Nota, con firmas apócrifas?
  • La desaparición de las bitácoras diarias que no están directamente en el fondo de la mina, sino en el área de supervisión administrativa.
  • En base a la información de las bitácoras, ¿por qué no se responsabilizó a la empresa del daño? ¿y por qué no fincarles responsabilidades penales a quien o quienes resultaran responsables?
  • ¿Por qué no se sancionó al Inge – secretario de ese momento por sus declaraciones irrespetuosas, por decir lo menos, en relación a que los mineros se las «tronaban» para ingresar a minas inseguras?
  • Si las minas eran inseguras, entonces, ¿por qué la autoridad laboral las mantenía operando?

 

CONCLUSIONES

  • La empresa, la autoridad laboral, la comisión mixta, el sindicato, el secretario del Trabajo y el gobernador del estado, todos tienen responsabilidad en la tragedia, y son culpables.
  • Las falsas promesas han sido el detonante de la inconformidad.
  • La complicidad y el «sospechosismo» son manifiestos entre la empresa y la autoridad.
  • La negligencia de la empresa ha pasado inadvertida por el gobierno federal (Economía y Trabajo).
  • De 2006, cuando ocurrió la tragedia, a 2010 se han registrado 41 decesos más, aunque no dentro de la mina, pero la autoridad hace caso omiso de las causas.
  • Es clara la complicidad de los distintos niveles de gobierno.
  • Para la STPS, pretender ingresar a la mina, «sería absolutamente irresponsable, dadas las condiciones de inseguridad que prevalecen en la mina».
  • No se ha fincado ninguna responsabilidad al representante sindical en la Comisión de Seguridad e Higiene, José Ã ngel Hernández Puente, quien autorizó y aprobó las condiciones de la mina.
  • Vicente Fox, ni se acercó a la mina, ni visitó a los familiares; él se deslindó del asunto.
  • Para Lozano Alarcón, la comparación del caso de Pasta de Conchos con lo ocurrido en Chile en agosto de 2010, es «inadecuada, injusta y excesiva».

Lo que sí es cierto es que la diferencia entre Chile y México, es la actitud de las autoridades.

De Pasta de Conchos al Pocito 3 de Sabinas

La zona carbonífera del norte de Coahuila es un polvorín y se acentuó desde el caso de Pasta de Conchos en 2006, donde 65 trabajadores -nunca fueron rescatados- se quedaron bajo tierra.

Desde que se registró el primer accidente minero en 1889 en la mina 6 El Hondo -donde murieron y tampoco fueron rescatados 300 mineros- cada año suceden accidentes.

Este 3 de mayo de 2011, sucedió una explosión por acumulación de gas metano en el pozo 3 de carbón, donde quedaron atrapados 14 mineros, y de principio localizaron 3 cuerpos sin vida y logró salvarse un minero, menor de 15 años.

El titular de Trabajo, Javier Lozano Alarcón, estuvo en el lugar de los hechos; se encargó de la operación de rescate y de informar a los familiares de los mineros. Así mismo, indicó que el «pocito 3» tenía apenas 20 días de haber iniciado operaciones y operaba con 25 trabajadores adscritos al IMSS y precisó que ninguno estaba sindicalizado.

La explosión evidenció tener a un menor de edad trabajando sin cotizar ante el IMSS, falta de ventilación, se contaba con un solo ventilador tipo casero, falta de equipo de seguridad, sin equipo y herramientas adecuadas y en general condiciones de higiene y seguridad raquíticas.

La supervisión del control de la operación de la mina le corresponde a la STPS, deben existir bitácoras y actas de inspección para la puesta en marcha del pocito 3; sin embargo, el accidente dejó al descubierto numerosas irregularidades y anomalías, ya que no operaba de manera regular, no contaba con una concesión propia otorgada a Luís Alfonso González, familiar de uno de los concesionarios, no hay aviso de inicio de operaciones, no hay inspección de arranque y puesta en marcha.

El «pocito» era de reciente apertura y la Secretaría de Economía no había sido notificada del inicio de operaciones, por lo tanto, la Secretaría de Trabajo y Previsión Social no realizó ninguna inspección previa al arranque.

De los 15 trabajadores que quedaron dentro de la mina, 7 no estaba dados de alta por la empresa ante el IMSS, lo que convierte «el accidente» en negligencia criminal, que se castiga con cárcel al dueño y clausura de los 3 pozos, por incurrir en violaciones laborales.

Comentario aparte es la demarcación de responsabilidades de la Secretaría de Economía y de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, a quienes ya se les solicitó comparecer ante la Cámara de Diputados para explicar la situación laboral de las minas del país.

Javier Lozano tiene la responsabilidad de revisar integralmente el sector minero, revisando procesos de inspección, pero sobre todo de prevención y no cometer los horrores y errores de Pasta de Conchos con el ex secretario Inge Francisco Javier Salazar, hoy diputado del PAN. Hasta ahí la conmemoración de la tragedia.

Por su parte, otro avance substancial es que la Secretaría de Economía del sexenio de Enrique Peña Nieto, impulsa una nueva Ley de Explotación Minera con un renovado esquema de concesiones y pago de impuestos, que incluirá condiciones de beneficio social para las comunidades, pero ratifico el nulo avance en la transparencia y rendición de cuentas en el rubro sindical. Parecería que el mensaje en los muros de Madrid confirman que en México también hace aire.

En suma, más muertos y no sucede nada. Total la impunidad es la impunidad, ¿o cómo?

 

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ramirezllaca@axtel.net