Así vienen los comicios 2021

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El panorama electoral 2021 se percibe especialmente difícil para el partido en el poder.

Las cosas no les han salido como esperaban, tanto así que ni yendo a bailar a Macuspana (Chalma sigue en cuarentena por el Covid-19), Morena podrá librarse de un fuerte descalabro en las urnas.

Y si algunos creyeron que la pandemia del coronavirus les había caído como anillo al dedo, en el balance de daños que ha dejado a su paso la crisis sanitaria y los escandalosos conflictos internos, los escenarios pintan muy mal para Morena, cuya fuerza podría quedar muy menguada en la Cámara de Diputados.

Las campañas políticas van a ser diferentes, todo cambia, como dice la canción. Suponemos que mientras no exista una vacuna, la organización de los mítines multitudinarios y la transportación masiva de simpatizantes -conocidos como acarreos- deberá ajustarse a estrictos protocolos sanitarios para evitar nuevas oleadas de enfermos.

Seguramente el INE también establecerá medidas preventivas de sana distancia para la asistencia a las urnas. Eso es lo que esperamos.

Dejemos de lado, aunque sea por un momento la parte subjetiva de los malos contra los buenos, los liberales contra los conservadores, Santo contra las momias o Charros contra marcianos, vemos que los datos duros no le dan mucho espacio a la clase política en el poder pues no tiene mucho que presumir ni vender electoralmente.

Porque además del drama humano del número de personas fallecidas por la pandemia, el desplome de la actividad económica este año (en -10.0 por ciento del PIB en promedio) apunta a que tendremos medio sexenio perdido, estancados y sin crecimiento.

El desempleo que ha afectado a millones de mexicanos y el cierre de centenares de empresas que no tuvieron respaldo gubernamental, se traducirá en empobrecimiento de la población a niveles que creíamos superados. Y la recuperación tomará mucho, mucho tiempo.

El número de pobres en México crecerá exponencialmente pues de acuerdo con datos de la Cepal se elevará hasta el 49.5 por ciento de la población. Casi la mitad de los mexicanos estarán en condición de pobreza y eso no es para celebrarlo.

Las condiciones políticas en que se desarrollarán estos comicios tienen como ingrediente adicional e indeseable la presión gubernamental a la autonomía del INE y la advertencia de que en cualquier momento se cantará que hubo fraude, lo que meterá mucho ruido y más incertidumbre.

En el tablero político Morena es un partido en el poder, ya no es oposición y los resultados de su gobierno serán premiados o castigados. Además, la disputa interna por la dirigencia y las acusaciones de corrupción, muestran que son vulnerables ante lo mismo que atacan.

Si en el ámbito sanitario los resultados son desastrosos, en lo económico las heridas tardarán más de un sexenio en cicatrizar. En el ámbito de la seguridad no existe la 4T.

La apuesta ciudadana es a una contienda democrática, en la que se respeten los resultados. Nada de que si pierden, arrebatan.

Columnómetro de Aquiles Baeza.

1.- Cero bravuconadas en Guanajuato y Jalisco.

Contra todas las apuestas de los tremendistas de la 4T, los gobernadores de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo y de Jalisco, Enrique Alfaro, mostraron amplia disposición a la coordinación con el Poder Ejecutivo Federal en tareas para hacer frente a la pandemia, combatir la inseguridad y buscar respuestas a la recuperación económica del país.

De paso hicieron extensiva la propuesta formulada por al menos otra docena de gobernadores para construir un nuevo Pacto Fiscal que haga más equitativo la distribución de los recursos federales.

Estas giras fueron diferentes porque no se dio espacio a las bravuconadas, tampoco se repitieron episodios como las rechiflas a los mandatarios estatales. Este fue un buen ejemplo de civilidad política.

El presidente ofreció que revisaría la propuesta para construir un nuevo Pacto Fiscal. Ojalá no quede en el cajón del olvido.

2.- Si le gustan las series de compló (sic), traición y de misterio, prepare sus palomitas.

Todo está listo para la audición de Emilio Lozoya apenas toque suelo mexicano. Cómo andarán de necesitados de legitimidad que en pleno pico de la crisis del coronavirus, el caso Lozoya aparece como un espectáculo de medio tiempo para distraer al respetable con espacio especial en la mañanera.

Ricardo Monreal promete que las revelaciones de Lozoya provocarán un temblor político, o sea que serán muy taquilleras. Ya se verá de cuántos grados es la sacudida porque si no llegan hasta donde prometen, mejor nos quedamos con el Teatro Fantástico de Cachirulo.

3.- El texto Bendito coraje, la airada respuesta presidencial a un desplegado en defensa a la democracia y crítica a la conducción del actual gobierno -firmado por una treintena de escritores e intelectuales-, demostró que hay críticas que si quitan el sueño.

4.- Olga Sánchez ni pío dijo.

Un día después de que el presidente de la República declaraba que “nunca como ahora se ha apoyado tanto a las mujeres”, se ejecutó el recorte de 75 por ciento a los gastos operativos del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), organización que depende de la Secretaría de Gobernación. Doña Olga ni se inmutó.

5.- Mientras Diego Prieto insista en que el recorte no afectará las operaciones del INAH, las protestas bien sustentadas de arqueólogos, especialistas y trabajadores de esta noble institución nunca serán escuchadas. Claro, con tal de quedar bien con #YaSabenQuién, dicen.

6.- La revolución digital.

El trabajo desde casa (home office) está impulsando una nueva cultura de aprovechamiento del internet y las tecnologías de la información, lo cual ha impactado las relaciones sociales, el consumo y la producción industrial.

Fausto Muciño, vicepresidente de Relaciones y Comunicación Institucional del sector de Tecnologías para la Información y Economía del Conocimiento de la Canacintra considera que la “quinta revolución” tecnológica es una realidad puesta a prueba por la pandemia, y la siguiente etapa será la tecno política o ciber política con votaciones on line.