Análisis semanal: 20 de julio

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Como pintan las cosas para las elecciones intermedias de 2021, la única opción para que la oposición desplace de la mayoría en la Cámara de Diputados es mediante una alianza de todos los partidos. Es algo que se dice fácil, pero que construir esta opción es algo muy complicado.

Y lo es porque hay que superar diversas barreras, desde la desconfianza mutua entre dirigentes partidistas, la oposición innegociable a unirse a los enemigos históricos de los puristas de varios partidos, hasta la manera en que se negociarán candidaturas cuando hay más de uno que cree que debe ser “el” candidato, pues sin su rostro en la propaganda de campaña no habrá éxito.

Pero también existe el temor de contagiarse con la mala fama de los socios de ocasión, como puede ser la corrupción asociada al PRI, la imagen religiosa asociada al PAN o las tribus en el caso del PRD.

El desplegado que se publicó en días recientes –que mereció una respuesta del presidente, como si no tuviera temas que tratar en su gobierno–, y el debate que suscitó en medios de comunicación y redes sociales, es una muestra de las dificultades que enfrenta una propuesta de este calibre, pero que parece ser la única vía para desplazar a Morena del lugar que ocupa actualmente en el escenario político nacional.

Claro está, si antes las tribus al interior de Morena no la hacen el favor a la oposición de destruirse internamente y dejar el camino libre a otras opciones, sí es que llegan a concretarse de aquí al 2021.

El meme de la semanau

La imagen de la semana

Los gobernadores siguen activos, a pesar de lo que diga el presidente.

Conspiracy Theory

Algo que llamó la atención de la respuesta del presidente López Obrador al desplegado en el que convoca a una alianza con miras a las elecciones del 2021, es que hay varios temas que necesitarían de su atención en lugar de estar peleando con sus adversarios políticos.

Sobre todo en momentos en que es cuestionado por los recortes a programas para atender la violencia de género, tema en el que sólo afirma que hoy, como nunca antes, se respetan los derechos humanos.

Algo similar dijo ante las críticas por la desatención de la policía ante el vandalismo en marchas de protesta, al decir que su gobierno no reprime, aunque tampoco protege la propiedad privada o a los ciudadanos de dichas agresiones.

Además en el tema de la pandemia por el Covid-19, se ha mostrado como alguien a quien no le interesa promover medidas de seguridad, como el uso de cubrebocas, incluso llegando a evitar su utilización para no afectar su imagen.

Así que se mantiene la pregunta: ¿el presidente no tiene temas en los que debiera ocuparse para llegar al extremo de dedicar mucho de su tiempo a responder un desplegado?