Pandemia entre pleito

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El desencuentro entre el gobernador Adán Augusto López Hernández y un influyente comunicador de la Ciudad de México llegó al extremo de que el régimen ha deslizado la especie de que “don José”, un jubilado de Pemex que perdió la vida por no ser atendido en el hospital de la empresa productiva del Estado en Villahermosa y cuyo caso fue trasmitido en televisión nacional, fue “sembrado” para desmerecer a la llamada ‘Cuarta transformación’ en Tabasco.

Más aún, se ha tratado de desacreditar aCiro Gómez Leyva, conductor del informativo nocturno de una importante cadena televisiva, con el argumento de que “no es periodista”, sino lector de noticias, cuando cualquier reportero medianamente culto sabe que el aludido mantiene una larga trayectoria.

Los ataques contra Ciro comenzaron desde que el gobernador le manifestó su molestia por haber asegurado que la pandemia estaba “desbordada” en la tierra del presidenteAndrés Manuel López Obrador.

Pese a que Tabasco desde hace varias semanas puntea en diversos rubros en la incidencia de coronavirus, el mandatario reaccionó airado para refutar lo que dijoGómez Leyva cuando presentó el caso de “don José”, quien horas antes de fallecer narró en vivo en cadena nacional la falta de atención que le estaban dando en Tabasco, pese a que llegó a la clínica de Pemex con apenas el 60 de por ciento de oxigenación en la sangre.

Al día siguiente de pasar al aire la desgarradora historia del petrolero jubilado, el conductor se disculpó por haber afirmado que estaban “desbordados” los hospitales de Tabasco.

Ello dio pie a que se aprovechara esa situación para presentar esa disculpa como un triunfo de la 4T, y empleados del régimen poblaron las redes sociales con ataques al reconocido periodista.

¿Tienen pruebas los aduladores del gobierno que “don José” no existe para poner a esa circular esa falacia con el objeto de desacreditar a Gómez Leyva?

A decir verdad, no hay manera de esconder la dramática situación que vive Tabasco, por más que hace unos días López Hernández amartilló la especie de que la pandemia ya se había estabilizado en la entidad, discurso que fue abanderado por espacios progubernamentales.

Sin más elementos que la afirmación del jefe del Ejecutivo de que el 40 por ciento de las pruebas rápidas en la entidad están resultando negativas, se pretendió sembrar la percepción de que vamos bien en materia de combate al coronavirus.

La andanada a Ciro Gómez Leyva en espacios proclives a la administración muestra, más bien, que el gobierno de Adán Augusto está más preocupado en desmentir informaciones que considera lesivas, que en atender la emergencia sanitaria.

El director de Epidemiología de la Secretaría de Salud federal, José Luis Alomía, dijo antier que Tabasco ha alcanzado un 78 por ciento (el fin de semana llegó al 80 por ciento) en ocupación de camas de hospital.

«Tabasco y Nayarit son entidades que se han mantenido por debajo de este nivel de seguridad, que representa al menos tener un 30 por ciento siempre de disponibilidad de camas, en este caso están en 22 y en 26 por ciento, (por lo que) se está trabajando con ambas entidades federativas para poder mantener este balance», expuso.

Mientras que a nivel nacional el aumento diario en casos confirmados se mantiene en 2.5 por ciento, en Tabasco el incremento es de 15 por ciento cada 24 horas.

No hay, pues, ni la mitad de un indicio para afirmar que están erradas las voces que aseguran que la emergencia sanitaria se encuentra desbordada en el Edén.