Burlas

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Toda vez son mayores y más ofensivas las burlas en el mundo, no al pueblo de México, sino directamente a López Obrador, ¡y así lo dicen! “Pobres hermanos mexicanos las que les ha caído encima, tienen a un pirao”.

Antes las estampitas, ahora el decálogo. Y mientras sigue el bla bla bla adentro y afuera, Ebrard escondiendo un carísimo reloj que según la versión oficial se lo regaló su esposa. Y en tanto sigue el bla bla bla, los muertos se suman entre los que produce una pandemia y los del crimen organizado. Y el gobierno hablando de “normalidades”.

Esto es de locos, de orates, de zafados. Es increíble las mofas a nuestro presidente que nos guste o no es el máximo líder político de la nación, el Jefe de Estado, el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas y aún con esto pasamos de los chistes por la rifa del avión a las risotadas por decir que Juárez se casó con Carmelita.

Y es que no ven al presidente cómo inculto, sino como un personaje fuera de la realidad, empeñado en convencer y convencerse que todo está requetebién y lo que no es culpa de conservadores. Un sujeto que por años se cansó de torpedear a la presidencia y de malcalificar a los presidentes y ahora pide respeto a su investidura.

Un burócrata que desea desaparecer al Ejército, pero nombra una Guardia Nacional. Un mexicano que dice no tener cuentas bancarias pero se niega a decir cómo paga impuestos y en dónde le depositan sus ingresos. No hay manera posible de defender a AMLO.

Allá en otros países es la mejor botana para las risas, aquí le seguimos dando primeras planas y los espacios estelares en los más importantes informativos, no importa lo que diga, donde lo diga, que haga o como lo haga. En otras naciones civilizadas el solo hecho de haber comido con la madre de un criminal, asesino, sicario y narcotraficante sería motivo para un juicio político.

Aquí se le aplaude por la rabiosa izquierda que crucifica a Calderón por su guerra al narcotráfico pero no piden explicaciones por tanta y tanta comprensión y cercanía con los criminales.

Y no hacen falta interpretaciones para los cortes de los comediantes, ilustran sus burlas inyectando en las pantallas, las palabras textuales e imágenes reales de AMLO en las mañaneras asegurando, entre otras cosas, que por no mentir estas inmune a las pandemias o “me canso ganso” o “wuacala, fuchi, caca”.

En alguna ocasión, en campaña electoral, le cuestioné a Cuauhtémoc Cárdenas si le molestaba el personaje del “cuatemochas” en la tele y me contestó que no, que eso lo hacía más popular.

Ahora pregunto, ¿a quién le beneficia la imagen que AMLO está dando al mundo? Y que conste que es pregunta.

*presidente de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y tv
*conductor del,programa Va En Serio mexiquense tv canal 34