Análisis semanal: 8 de junio

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Una de las explicaciones –o excusas– más frecuentes en redes sociales para atajar la crítica que se hace del actual gobierno federal, es que se trata de una transformación profunda, de un cambio de régimen, y que nadie se puede llamar sorprendido porque se anunció en campaña.

Pero resulta que al mantener la estabilidad de las finanzas públicas, cuidar el déficit, negar la posibilidad de endeudamiento y respetar los indicadores macroeconómicos –más los subsidios a las clases pobres–, se está siguiendo la misma ruta que gobiernos anteriores.

Incluso, las reformas que se han dado en el plano político, apuntan a una continuación del mismo régimen que tenemos, sólo que fortaleciendo el presidencialismo con todo lo que esto implica.

Es así que más allá del esfuerzo propagandístico que se realiza para hablar de un cambio que no se está realizando, la verdadera pregunta que incluso los defensores del lopezobradorismo deben empezar a hacer, es cuando empieza la verdadera transformación del régimen, y si es con el concurso de todos pues mucho mejor, porque lo que estamos viendo es la reedición de un priísmo de antaño. Por eso se menciona tanto la palabra restauración, misma que no tiene que ver con transformación.

Se trata de algo que los propagandistas y defensores a ultranza de la 4T no han querido reconocer y por lo que prefieren callar como momias.

La imagen de la semana

Pese a las críticas, el presidente López Obrador se fue de gira al sureste.

 

El meme de la semana

Conspiracy Theory

Si se cuenta con la suficiente credibilidad, no es necesario ofrecer pruebas de los dichos y provocar un verdadero alboroto en medios y redes sociales. Eso es lo que ha pasado con el colectivo Anonymous luego de la variedad de revelaciones que ha presentado en las últimas semanas.

Con una colección de temas que no tienen relación entre sí –de la condena al asesinato de George Floyd, pasando por los OVNIS, la vinculación de las muertes de Michael Jackson, Paul Walker, Avicii, entre otros con una red de pederastas, Bill Gates y hasta la princesa Diana–, el grupo conmocionó a propios y extraños con sus revelaciones.

Pero más allá del hecho de que sembraron muchas dudas y dieron aliento a muchos creyentes de teorías de la conspiración, lo que destaca es que no se presentaron pruebas más allá de los dichos.

Pero no nos debe sorprender esto, si muchos defensores del lopezobradorismo acusan sin presentar pruebas, creyendo –una palabra preferida por ellos– que basta su desgastada palabra para acusar a todos y a todo.

@CronicadePoder