Home Office: Otro apachurrón a la LFT

0
207

Gustavo Ramírez

Antecedentes

Esta práctica se inició en Estados Unidos y Europa en los años 70 y se relaciona con la recesión económica de una década que afectó la economía mundial de esa época. La empresa precursora fue IBM al enviar a toda la sección de programación y desarrollo a laborar a su casa. Se complementó con un concepto de oficina abierta que consiste en contar con salas de juntas de diferentes tamaños sin asignación directa a una sola persona. Si la actividad lo requiere, esporádicamente los empleados acuden a las oficinas a solicitud del jefe para atender reuniones con clientes o interactuar con otras áreas de la empresa. 

 

¿Qué es?

Home office es una modalidad que permite a las empresas operar sin personal en la oficina y con los trabajadores laborando desde su casa; es una práctica común y ahora obligatoria ante la pandemia del Covid-19.

 

¿Qué dice la LFT?

La Ley Federal del Trabajo en el Art. 311, Trabajo a domicilio, Capítulo XII, establece: “Trabajo a domicilio es el que se ejecuta habitualmente para un patrón, en el domicilio del trabajador o en un local libremente elegido por él, sin vigilancia ni dirección inmediata de quien proporciona el trabajo. Será considerado como trabajo a domicilio el que se realiza a distancia utilizando tecnologías de la información y la comunicación. Si el trabajo se ejecuta en condiciones distintas de las señaladas en este Artículo se regirá por las disposiciones generales de esta Ley”.

 

Pero…

En la LFT, Artículo 20, Capítulo I, Disposiciones Generales, dice: “Se entiende por relación de trabajo, cualquiera que sea el acto que le dé origen, la prestación de un trabajo personal subordinado a una persona mediante el pago de un salario. Y el Artículo 8 establece: “Trabajador es la persona física que presta a otra, física o moral, un trabajo personal subordinado”. En la práctica cotidiana cualquier trabajador que presta un trabajo personal subordinado (Artículos 8 y 20) adquiere todos sus derechos y obligaciones entre ambos. Ej. Derechos: Inscripción al IMSS, retenciones ISR, INFONAVIT; FONACOT; SAR, etc.  Ej. Obligaciones: Horario, jornada laboral, supervisión, dirección, normas, políticas, reglas (RIT), etc.

 

Luego entonces…

Si los patrones fueron obligados a aplicar el home office con sus trabajadores, esto cambia sus condiciones laborales; por lo tanto, se le podría dar de baja como asalariado y convertirlo en trabajador por honorarios, sin prestaciones ni seguridad social al no existir subordinación laboral.

 

Conclusión 

De un manotazo se cambió el estatus jurídico laboral de los trabajadores sin considerar que en lugar de despidos sería opcional recurrir a este cambio jurídico para reducir costos y sostener nóminas. Es la Ley… y ahí tenemos a la autoridad, creando inseguridad laboral.

 

Posdata al home office

Este modelo fracasó en su implementación de bote pronto. La falta de educación y cultura se evidenció. Los mexicanos en general no estamos preparados para trabajar por objetivos y resultados. Estamos entrenados para el trabajo individual, no en equipo. Esto hizo que algunas empresas acelerarán los despidos ante el fracaso cultural del home office.