La Visión de AMLO para medir el desarrollo del país

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Brújula del cambio

  • Propuesta presidencial para obtener parámetros sobre la felicidad y bienestar
  • Razones del Ejecutivo Federal para dejar de usar el PIB
  • Los casos Bután, Himalaya y Myanmar 

Recientemente el presidente ha propuesto medir la felicidad y el bienestar en lugar del PIB, donde afirma que si la gente tiene capacidad de compra se va a reactivar la economía más rápido, por eso su modelo de rescate se enfoca en el bienestar y felicidad de la población; sin que haya cambiado el modelo de desarrollo económico, estructuralmente sigue el camino de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, con algunos énfasis de la actual administración.

El presidente Andrés Manuel López Obrador se ha estado pronunciando por eliminar la medición del Producto Interno Bruto (PIB) y concentrarse en medir el bienestar y la felicidad de la población; explicando  que su gobierno está aplicando un modelo económico alternativo, lejos de las políticas de organismos internacionales con la finalidad de beneficiar a la gente más pobre; donde como en otras ocasiones, hace simplemente enunciados políticos a su base, sin lógica ni razonamientos.    

En este mismo sentido, el presidente López Obrador asegura que en este “nuevo” modelo no se va a imponer un Plan Nacional de Desarrollo (PND), sino tiene que surgir de las necesidades del pueblo, los recursos que se necesitan y la potencia que se requiere para que México fortalezca su economía, que resulta contradictorio con su PND de 2019, que realizó con base en sus propuestas de campaña y las consultas populares; que hay de diferente, nada, solo que después de 18 meses en el poder, la 4T ha fracasado en sus políticas públicas y dilapidado la riqueza nacional.

Incluso, para tratar de dar fundamento a su discurso, en una de sus conferencias mañanera planteo: “Ya hay un país en Europa que dicen que va a cambiar los parámetros y que quieren hacer a un lado lo del famoso Producto Interno Bruto, el PIB para medir y que van a agregar al crecimiento económico, material, el bienestar, incluso, la felicidad de la gente, del pueblo, en eso andamos nosotros, ese es nuestro modelo alternativo”. Sin especificar de qué país se trata.

El presidente está muy tenso y autoritario en temas que no quiere tratar >como el de la violencia contra las mujeres o lo de Notimex< sus mensajes sobre el Covid-19 son contradictorios y pone en riesgo a la población, sigue en su estrategia de polarizar al país, atacando a comunicadores, empresarios y como siempre lanzando acusaciones de corrupción sin sustento: por ejemplo: las empresas de energías limpias; con su administración la economía es un fracaso, 2019 perdido y decreciendo a cero; primer trimestre del 2020 menos 6.4% del PIB y los pronósticos para el 2º trimestre de este año, son terriblemente negativos, que los últimos van del -10% al -40% del PIB. 

Por eso quiere cambiar las mediciones usadas por él y aceptadas internacionalmente, como es el PIB, porque muestran con claridad en la precaria situación en que nos encontramos en este momento, de profunda recesión, por sus políticas erráticas y ahuyentar la inversión, sin programas para contener la pandemia; este 2º trimestre será el peor de la historia del país en un siglo, con decrecimiento sin precedentes, cientos de miles de desempleados y destrucción de la planta productiva; todo eso se mide y se medirá con el PIB y otros indicadores complementarios.

Alguien en estos días dijo, que el símil de lo que usted quiere hacer, de desaparecer el PIB y cambiarlo por indicadores de felicidad y bienestar; es que cuando en un partido de fútbol van 5 a 0, usted va a decir, no se vale, no van a ganar los que llevan anotados los goles, van a ganar los que tengan el uniforme más bonito. Me parece muy ejemplificador este símil. 

 

De donde y desde cuando le viene al presidente López Obrador su aversión por el PIB

El presidente López Obrador siempre uso el PIB, inclusive para criticar a los presidentes de los últimos 40 años, que en todos estos sexenios promediaban la mediocre cifra de 2% del PIB en promedio, que no habían logrado el crecimiento que requería el país, para combatir la pobreza y la desigualdad.

  • Desde su campaña proselitista AMLO ofrecía crecer a 4% del PIB
  • En su Plan Nacional de Desarrollo 2019 proponía crecer a 2% y en su sexenio se comprometió a crecer a un promedio de 4% del PIB
  • En el año 2019 AMLO por malas decisiones gubernamentales y al sembrar la incertidumbre y pelearse con la iniciativa privada, la economía decreció a -0.1% del PIB
  • Desde el 2019 las calificadoras plantearon bajar de valoración de Pemex y de la deuda soberana, al no crecer y poner en duda su capacidad de pagar sus compromisos
  • En su PND para este año, el 2020 planteaba crecer en alrededor de 2% del PIB

 

2019 año perdido para la economía mexicana

Desde antes de que llegara la pandemia, la economía mexicana estaba sumida en una recesión, con recortes a los presupuestos de salud, educación, programas sociales, ciencia y tecnología; con decisiones gubernamentales que han alejado a los inversionistas, la planta cervecera en Mexicali, en el sector de las energías limpias, entre otros, por lo que han dudas sobre el Estado de derecho y no hay seguridad jurídica para invertir en México. 

 

Frente a la pandemia

López Obrador no quiso cambiar su proyecto ante la pandemia, continuó con sus programas sociales, blindó sus proyectos insignia y realizó más recortes al presupuesto, 75% del gasto de administración o corriente, bajarle 25% del salario de subdirectores hasta el presidente y quitarles el aguinaldo. 

  • El presidente con sus programas apoya solamente a 22 millones de mexicanos, el 18% de la población y deja sin protección a 70 millones de mexicanos, lo que producen, empleados, obreros, profesionistas, clases medias.
  • Durante el 1er trimestre del 2020 la economía mexicana decreció a menos 6.4% del PIB
  • Los pronósticos para el 2º trimestre van desde – 8.7% a – 15% del PIB; y ayer el banco J.P. Morgan lo propone en menos 30% del PIB.

Ante este panorama tan desfavorable para la economía mexicana en su administración, de un brutal fracaso y de un cúmulo de malas decisiones, de polarizaciones y tremenda incertidumbre; que lo hace que se pueda comparar a escala global o de América latina que hace el presidente López Obrador:

  • Decir que el PIB no refleja el desarrollo, ni el bienestar ni la felicidad, por lo que hay que crear nuevos parámetros, muy difíciles de medir y clasificarlos estadísticamente, por diferencias de criterios o culturas.

 

La felicidad más importante que el PIB

Me puse a investigar y encontré dos casos en el mundo donde la felicidad es más importante que el PIB.

1.- En el Himalaya, Bután. – donde han definido el índice nacional de felicidad bruta (FNB), lo tienen claro desde hace 50 años. El bienestar social, el respeto al medio ambiente y la felicidad son los aspectos centrales sobre los que se basa todo. Esto es complementario al PIB. 

Parten del siguiente principio: todos los seres humanos tienen un objetivo innegociable. Todos queremos ser felices. Cuando no somos felices, el dinero y la economía pasan a un plano indudablemente irrelevante. Estudiar la felicidad de los pueblos, dada la subjetividad de la misma, puede suponer una tarea utópica. Sin embargo, en el Himalaya lo han hecho.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha traído a colación este tema debido a los últimos resultados recogidos en el índice de felicidad nacional bruta (FNB), estos son claros y reflejan que la población objeto de estudio > en la ciudad de Bután< es, que en su mayoría, una población feliz.

Resulta claro que el concepto de felicidad es complicado de medir, especialmente, porque todos tenemos una concepción diferente de lo que significa ser feliz y no es aconsejable usar las matemáticas y la estadística puede ser peligroso en estos casos, ya que los resultados pueden tener sesgos de diferente tipología; influyen notablemente la religión, la cultura, la educación y hasta el medio ambiente que los rodea.

 

Crecimiento económico y felicidad

Las medidas más conocidas para medir el desarrollo de una sociedad y su nivel de bienestar suelen girar en torno a métricas de ingreso, por ejemplo, el salario medio, el PIB o el PIB per cápita; que sirve para medir el crecimiento, pero requiere de otros indicadores, para tener una visión integral, el PIB no mide la calidad.

En 1972 Singye Wangchuck, rey de Bután, cayó en la cuenta y declaró que:

  • “La felicidad nacional bruta es más importante que el PIB”.

No obstante, la felicidad nacional bruta (FNB) pretende complementar >no sustituir< a estas medidas de ingreso para ofrecer una perspectiva más real del bienestar; el crecimiento económico no tiene sentido si no nos reporta felicidad y bienestar. Ellos concluyen que la “Felicidad no es incompatible con crecimiento”.

Como lo podemos ver en la gráfica:

  • Con esta filosofía, Bután ha multiplicado su PIB per cápita por 6; en el mismo periodo de tiempo su esperanza de vida ha aumentado desde los 45 años (1980), hasta los 70 años (2016). 
  • A nivel educativo la inscripción escolar ha pasado del 19% (1970) al 100% de alumnos inscritos en edad oficial de cursar enseñanza primaria (2012). La tasa de incidencia de la pobreza ha pasado de un 23.2% en 2012 al 8.2% hacia 2017.
  • Las emisiones de CO2 per cápita son 16 veces menos que en Estados Unidos, 6 veces menos que en Europa y más de la mitad de lo que se contamina per cápita en Latinoamérica.
  • Con todo, los últimos resultados de la encuesta de felicidad nacional bruta indican que tan solo un 10% de la población se considera desdichada; dicho de otro modo, el 90% de la población se considera feliz. 

Bután es un caso interesante al que merece la pena hacer seguimiento. No ya por el ejemplo a nivel de respeto medioambiental y de la vida humana, sino también para ir viendo cómo evolucionan sus métricas económicas a pesar de no seguir los métodos tradicionales.

 

A manera de conclusión

En Bután lo tienen claro desde hace 50 años, el bienestar social, el respeto al medio ambiente y la felicidad son los aspectos centrales sobre los que se basa todo; por lo que la economía queda, en este sentido, relegada a un segundo lugar.

Para ellos, la sociedad occidental tiene una enfermedad mental y no lo saben, viven constantemente preocupados, estresados, se desviven por el trabajo y proyectan su felicidad hacia afuera. Para ellos es mucho más simple: todo lo que necesitas para ser feliz está dentro de ti.

 

2.- Myanmar. – Cuenta con el concepto de Felicidad Nacional Bruta (FNB) o Felicidad Interna Bruta (FIB), un indicador que mide la calidad de vida en términos más holísticos y psicológicos que el PIB. Los cuatro pilares de la FNB son: 

  1. La promoción del desarrollo socioeconómico sostenible e igualitario
  2. La preservación y promoción de valores culturales
  3. Conservación del medio ambiente
  4. Establecimiento de un buen gobierno. 

La medición, en tanto, se realiza a través de un cuestionario de 180 preguntas que considera nueve dimensiones: Bienestar psicológico, Uso del tiempo, Vitalidad de la comunidad, Cultura, Salud, Educación, Diversidad medioambiental, Nivel de vida y Gobierno.

 

Reflexión final 

Ambos países son budistas y tiene un altísimo desarrollo de la espiritualidad, una educación sustentada en valores, las tradiciones y una cultura cívica de carácter nacional e universal, el respeto a los gobernados y a sus semejantes; tienen un profundo respeto el medio ambiente y la naturaleza; las decisiones gubernamentales se realizan por amplios consensos.

 

Datos de la ONU (1)

Según el último Informe Mundial de la Felicidad 2016, elaborado por un panel de expertos a instancias de ONU, Chile está en el lugar 24, habiendo cuatro latinoamericanos que lo superan: Costa Rica, con un PIB menor per cápita de 11 mil 300 dólares; Brasil, también con 11 mil 380 dólares; México en el 21º lugar, con 10 mil 700 dólares y Puerto Rico, con 32 mil dólares, el único que lo rebasa en PIB per cápita, mientras México y Brasil prevalecen en PIB.

De esta manera, los países más felices del mundo, conforme a la ONU, son Dinamarca, que tiene un PIB per cápita de 56 mil 200 dólares; seguido por Suiza, con 51 mil 600 dólares; Islandia, con 38 mil dólares; Noruega, aún más rica que los tres anteriores, con 99 mil 600 dólares y Finlandia, con 47 mil dólares. Al final de la lista están Siria, tras cinco años en guerra, Togo, Afganistán, Benín, Ruanda, Guinea, Liberia, Tanzania y Madagascar.

 

PNUD

Desde hace años, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publica el Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) en función de una serie de variables:

  • Esperanza de vida
  • Tasa de alfabetización
  • PIB per cápita
  • Otros

Conforme al PNUD el concepto de desarrollo es más amplio, pero este índice es una alternativa sólida al uso del PIB per cápita como medida del bienestar humano.

El último informe de desarrollo humano data de 2018 se comprueba que, aunque los países más ricos encabezan el ranking, las naciones con mayor PIB no necesariamente lideran la clasificación, por ejemplo, EE UU, el país más rico del mundo, aparece en el puesto número 12 >justo por delante de España<.

La lista la encabezan Islandia, Noruega, Australia, Canadá e Irlanda. Francia figura en el décimo puesto. Economías con gran potencial, como China e India, ocupan los puestos 81 y 128.

México cayó 17 lugares en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) ajustado por desigualdad, así lo señaló el último estudio publicado este lunes por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). En 2018, México se ubicó en el lugar 76 a nivel mundial en el índice de desarrollo humano, con un valor de IDH en 2018 de 0.767, muy por debajo del 0.954 que ostenta Noruega, el primer lugar en la tabla. Su ajuste por desigualdad es de 0.595 y la pérdida total en comparación con el año anterior es de 22.5%.

Las cifras, correspondientes al año anterior, demuestran que el país latinoamericano cayó 17 puestos respecto a 2017, cuando el valor de IDH fue de 0.774, mientras que la cifra ajustada por desigualdad fue de 0.609, una pérdida total de 21.3%. En el reporte correspondiente a 2017, México se ubicó en el puesto 74, mientras que su caída ajustada por desigualdad fue de 13 puestos. Los datos revelan que, en ese año, México arrastró mayor desigualdad, que se vio reflejada en las brechas educacionales, salariales y acceso a oportunidades. En el informe de 2018, en el puesto de desigualdad de género, México se ubicó en el lugar 74.

 

Medición de la felicidad o el desarrollo humano

Esta preocupación de gobiernos y organismos internacionales no es algo nuevo, teniendo propuestas y discusiones muy intensas, buscando soluciones novedosas o indicadores “mágicos», pero hasta ahora, todas las experiencias de la ONU y el PNUD terminan asociándolo al PIB, recomendando el uso de otros indicadores sociales o hasta psicológicos para contar con una visión más completa o integral.

Para muchos de estos expertos, si gobiernos y organizaciones internacionales se hubieran dado cuenta de las limitaciones de los sistemas de medición, que tienen al PIB como ratio estrella, se habría enfriado la euforia acerca de la evolución económica de los años previos a la crisis y se podrían haber aplicado políticas para evitar la recesión, o al menos amortiguarla.
La lucha por restar poder al PIB como sinónimo de prosperidad económica, y por tanto de felicidad, no es nueva, ahí tenemos al expresidente francés Nicolás Sarkozy, quien siempre citaba como su referente político a Robert Kennedy, senador estadounidense pronunció en 1968: 

  • «El PIB no tiene en cuenta la salud de nuestros niños, la calidad de su educación o el gozo que experimentan cuando juegan. No incluye la belleza de nuestra poesía ni la fuerza de nuestros matrimonios, la inteligencia del debate público o la integridad de nuestros funcionarios. No mide nuestro coraje, ni nuestra sabiduría, ni la devoción a nuestro país. Lo mide todo, en suma, salvo lo que hace que la vida merezca la pena. Puede decirnos todo sobre los Estados Unidos, salvo por qué estamos orgullosos de ser estadounidenses».

Aparte del hueco que se abre entre la percepción ciudadana de la realidad y el mundo que dibujan las estadísticas, el estudio abanderado por Sarkozy pide también reformar los sistemas de medición económica porque la crisis ha puesto en entredicho estos parámetros, planteando:

  • «Algunos miembros de la comisión creen que una de las razones por las cuales la crisis ha pillado por sorpresa a tanta gente es que el sistema de medición falló».
  • «Las señales de alarma sonaron con antelación. En España mucha gente empezó a hablar de burbuja inmobiliaria antes de 2007. El problema es que la psicología humana, durante la expansión de la economía, lleva a marginar a aquellos que advierten de posibles desfases, tachándoles de aguafiestas».

Otro grupo de expertos señalan:

«Lo que hay que hacer es una intensa labor de pedagogía para hacer ver a la gente qué son los indicadores económicos, para qué sirven y cómo se elaboran. Las estadísticas no son una verdad absoluta, sino una aproximación a la realidad».
En mi opinión personal, siempre hay una distorsión entre lo que la gente piensa y lo que reflejan las estadísticas. «El problema es que resulta muy difícil encontrar al ciudadano medio. De todas formas, hay que reconocer que los indicadores económicos son mucho más fiables que antes. Hace unas décadas, por ejemplo, casi la única forma de medir el PIB era el consumo eléctrico. Hoy en día se cuenta con herramientas de gran calidad para medirlo».

Considero que el PIB es una herramienta muy confiable y precisa para medir el crecimiento económico de un país y poderlo comparar en el tiempo, para medir su evolución, coyunturas o cuando entre en recesión; también sirve para contar con parámetros muy útiles, como la deuda externa en proporción del PIB; el PIB per cápita, entre muchos otros. Es cierto el PIB no mide todo, como, por ejemplo: la calidad o bienestar; por ello, es recomendable combinar el PIB con otros indicadores del desarrollo humano, sociales o educativos.

 

Propuesta de AMLO de medir felicidad y bienestar

El presidente López Obrador sabe que México va a entrar en la peor crisis económica de la historia nacional, fundamentalmente por sus malas decisiones de políticas públicas, se negó a generar programas que amortiguaran el golpe del gigantesco desempleo, la destrucción de la planta productiva y dilapidar la riqueza nacional; en lugar de pensar en los trabajadores mexicanos, empleados, profesionistas, micro empresarios, sólo piensa en salvar a Pemex, CFE, realizar sus proyectos insignia.

Sus programas sociales sólo atienden a 22 millones de mexicanos, es decir el 18% de la población, al resto, unos 70 millones que requerían su apoyo, los abandona a su suerte.

Al final del 2º trimestre de este año, el peor de que se tenga registro en la historia de México, se habrán perdido unos 2 millones de empleos formales, de 3.5 a 4 millones de informales. Con un decrecimiento para el semestre de entre -8.4% hasta -9.7% del PIB 

Al final del año, más de 12.2 millones de mexicanos ingresaran a la pobreza (2) y tardaran muchos años en poder salir, ante la dura y profunda recesión nacional, en un entorno global desfavorable, especialmente Estados Unidos, que tendrá un decrecimiento de entre 7% y 8% en el 2020.   

Es por estas razones y muchas más de fracasos de su 4T, que quiere distraernos con crear sus parámetros de felicidad y bienestar.

López Obrador, está muy lejos de los ejemplos de Bután en el Himalaya y Myanmar, donde ahí respetan el medio ambiente, a sus gobernados y sus decisiones son ampliamente consensadas, sobre bases espirituales, que buscan la unión y felicidad.

Es un distractor político más para tratar de eludir su responsabilidad única, ya que ha centralizado el poder y ejerce como un dictador. 

 

Pronósticos recientes sobre la economía mexicana

 

Organismo Pronóstico
Valmex
  • 9.7%
Credit Suisse
  • 9.6%
Citibanamex
  • 9.0%
J.P. Morgan Chase     –   8.4%

 

El autor es Analista político con 73 días de aislamiento.

rabascal51@hotmail.com

@rafabascal

 

Nota sobre el PIB

  • Desarrollado por el economista Simón Kuznets en un reporte comisionado por el Congreso de Estados Unidos para medir la actividad económica durante la Gran Depresión, el PIB rápidamente se convirtió en una medida ampliamente aceptada de la prosperidad de una nación.
  • Se conoce como PIB a las siglas de “Producto Interno Bruto” es el valor monetario de todos los bienes y servicios producidos en una determinada región, durante un período determinado, normalmente un año. … El PIB real, es calculado por el precio constante de los bienes y servicios finales producidos en un país
  • El producto interno bruto tiene en cuenta todo lo producido dentro de las fronteras de un país, sin importar la propiedad de los factores de producción. … Por ejemplo, el producto nacional tiene en cuenta el valor agregado por un empresario extranjero, mientras que el producto interno no lo tiene en cuenta.
  • El Producto Interno Bruto (PIB) es una medida del valor de la actividad económica de un país. Básicamente calcula cuál fue la producción en bienes y servicios que se hizo en un periodo de tiempo específico, generalmente en un trimestre o en un año, en las fronteras de un país.
  • El PIB no mide el nivel de desarrollo de un país, así como tampoco la calidad o el nivel de su sistema educativo o de su sanidad… El PIB tampoco mide la calidad de los bienes y servicios producidos.

 

Notas:

  1. Los estudios de felicidad que realiza la ONU encuentran una correlación directa entre PIB per cápita con felicidad, es decir, entre más alto el PIB per cápita, mayores niveles de felicidad.
  2. La cifra de 12.2 millones de mexicanos que ingresaran a niveles de pobreza, está calculado sobre un decrecimiento para el 2020 de – 8% del PIB