Economía Feminista, el Derecho Humano de la Mujer en el Trabajo

0
107

Laura Liliam García López

El 1 de mayo, es el día del trabajador y de la mujer trabajadora, por lo que hay que reconocer a las mujeres en esta conmemoración, sobre todo el derecho humano de la mujer en el trabajo, reconocido con el empoderamiento económico de las mujeres -cuando el número de las mujeres trabajadoras a nivel global crece, la economía feminista crece-, para comprenderlo hay que conocer la teoría de la economía feminista, expresión utilizada a principios de los 90, para realizar análisis económicos de desigualdades de género, economía de mercado paritario, estudios de brechas salariales, debates sobre trabajo doméstico, participación de las mujeres en la economía social, capital humano femenino, explotación laboral de las mujeres, crisis económica de género, entre otros tópicos.

La Economía feminista observa un sistema económico que se construye sobre las desigualdades de género en sus múltiples aspectos socioeconómicos, el trabajo de las mujeres es infravalorado en tiempo, valor monetario y en estadísticas laborales, sin embargo, la globalización y la feminización de la fuerza laboral, marcan nuevas tendencias favorables para las mujeres.  “El género está en todas partes” sostiene la escritora Joan Wallach Scott en su libro Género e historia, del mismo modo que la categoría clase está en todas partes, en la economía también existe la categoría de género, que visibiliza el trabajo de la mujer y denuncia la discriminación laboral.

We Can Do It! ¡Podemos hacerlo! es un cartel de propaganda femenino, creado por J. Howard Miller en 1943, como una imagen inspiradora para levantar la moral de las mujeres trabajadoras, el cartel es una fotografía de una trabajadora de una fábrica de Michigan «Rosie the Riveter«, esta imagen «We Can Do It!», ha sido utilizada para promover el feminismo y el empoderamiento de la mujer en el trabajo, a partir de la década de los 80 hasta nuestros días. Es decir, la economía femenina nos muestra la camisa de trabajo de las mujeres, para reivindicar el posicionamiento de la lucha de género en la esfera laboral.

El feminismo, en la obra El Segundo Sexo de Simone de Beauvoir, nos hace deducir el sentido de la condición femenina de que somos el “segundo sexo” en orden de importancia, es decir, que no existe la absoluta igualdad, desde los puntos de vista: laboral, económico, político, jurídico, educativo, estructural, científico, histórico, psicológico, sociológico, metodológico y cultural. Para el sistema patriarcal, las mujeres tenemos menor importancia, porque el “primer sexo” estuvo considerado exclusivamente para los hombres, denuncia Beauvoir, sobre la igualdad de derechos laborales, y expone que solo es un ideal democrático, que no es llevado a la práctica, erradicar la desigualdad tendría que ser un derecho positivo plasmado en las legislaciones. La mujer fue definida como propiedad privada y entro al mundo del sistema productivo esclavista, por lo que incorporar a la mujer en los procesos laborales es todo un fenómeno democrático social, el compromiso laboral de las mujeres en la esfera pública debe de reconocerse en una Teoría Feminista Laboral.

Los derechos humanos de las mujeres en el trabajo, fueron reconocidos por la ONU en 1975, en la declaración del 8 de marzo como día internacional de la mujer, con la finalidad de ponderar a la mujer trabajadora, ya que en el mundo de los negocios la mujer estaba invisibilizada por una visión machista y patriarcal. En la rama del derecho laboral, la discriminación de género está latente, por lo que es preciso blindar con leyes y políticas públicas objetivas que protejan en la misma categoría a las mujeres. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU, celebro su debate anual en Ginebra 2019, sobre los derechos humanos de las mujeres en el ámbito laboral, con los temas de integración de derechos humanos de las mujeres en la agenda de negocios, violencia y acoso sexual en el ámbito laboral, estas ponencias fueron expuestas por Michelle Bachelet Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y  Katrín Jakobsdóttir Primera Ministra de Islandia.
Mujeres en el mundo del trabajo, es un reto pendiente en la Agenda de género y de derechos humanos, la importancia de incorporar medidas de género en los mercados laborales y la protección de los derechos humanos de las mujer para eliminar la violencia y el acoso es primordial,  sin duda hay progresos femeninos en el ámbito laboral, se estima que a nivel global las mujeres podrían aumentar sus ingresos hasta un 76% si se superara la brecha en la participación en el empleo, se estima que las mujeres dedican 3 veces más de tiempo al trabajo que los hombres.

La mujer y el trabajo están pactados en la Organización Internacional del Trabajo OIT a través de su Plan de acción de sobre igualdad de género, destinado a promover y vigilar los derechos de género y la participación de las mujeres en el mercado laboral, para lograr la igualdad de oportunidades y la igualdad salarial, ya que mientras más mujeres han entrado al mercado laboral, persiste la segregación en el trabajo basada en ideologías de sexo y diferencias salarial entre hombres y mujeres, «mujer trabajadora» somos todas las mujeres, porque las labores domésticas y administrar el hogar también es un trabajo, así como las mujeres que se dedican a la economía informal, en lo que refiere a la economía formal, existe también una gran discriminación laboral, el liderazgo de las mujeres en direcciones y altos mandos sigue siendo desproporcional, aun no alcanzamos la paridad de género en las cúpulas ejecutivas y en el sector empresarial.

El conseguir la igualdad salarial y cerrar la persistente brecha de género laboral, es un objetivo para la OIT, pero también es un reto para los derechos humanos de las mujeres, la política a nivel de todo el sistema de las Naciones Unidas sobre Igualdad de Género y Empoderamiento de la Mujer, es desarrollado por ONU Mujeres, y se debe armonizar con las políticas públicas de género de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en México. El derecho humano al trabajo, está expuesto en el artículo 1 de la Constitución Política Mexicana, y determina que las autoridades deben promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, en donde existe un apartado que prohíbe la discriminación de género correspondiente a las mujeres.

La Comisión Estatal de Derechos Humanos en Puebla, realiza lo propio sobre temas de género y paridad, a través del Dr. José Félix Cerezo Vélez Ombudsperson en el Estado, ha realizado diversos acuerdos y pronunciamientos, uno de ellos el Pronunciamiento de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla en favor de la igualdad, la inclusión y la no discriminación de todas las personas, en el marco de la emergencia sanitaria, y ha programado Conferencias digitales sobre Derechos humanos, mujeres y detención ante la pandemia COVID-19 y la Videoconferencia sobre Nuevas masculinidades para la sana convivencia y redistribución de las cargas de trabajo en el hogar, así como, ha programado jornadas de salud en favor de las mujeres, e impartido talleres sobre Órdenes de Protección para Víctimas de Violencia de Género, y programas enfocados a la mujer, atención educativa contra la violencia escolar Bullying y el programa de prevención de la trata de personas.