Críticas de exfuncionarios a cifras sobre Covid-19 tienen fondo político

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  • “Los ex secretarios de Salud tienen todo el derecho de opinar, de manifestarse, de criticar, de disentir, pero es la gente la que tiene que opinar sobre esto”: López Obrador
  • Las estimaciones de casos probables y las predicciones de los días más críticos son absolutamente inválidas y el gobierno federal seguirá “navegando a oscuras”, coincidieron: Julio Fenk, José Ángel Córdova y José Narro

El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró este viernes en su conferencia matutina que es respetuoso de las críticas hechas por diferentes exsecretarios de Salud la manera en que el gobierno Federal ha manejado la contingencia sanitaria para evitar el contagio descontrolado de Covid-19.

Sin embargo, aseguró que todas ellas fueron hechas con intereses políticos, por lo que respaldó las decisiones tomadas por Jorge Alcocer, secretario de Salud (Ssa), y del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Ssa, Hugo López-Gatell.

“Respeto esas opiniones, pero tienen que ver con los intereses políticos, partidistas. Todos ellos estuvieron en gobiernos de partidos opositores a nuestro gobierno, y yo creo que ya los mexicanos saben quién es quién en el tema de salud”, dijo.

También aprovechó para acusar a las administraciones anteriores de dejar en ruinas el sistema de salud, porque imperó la corrupción: “Se robaban hasta el dinero de las medicinas, cientos de hospitales inconclusos por todo el país, un cementerio de hospitales, de centros de salud abandonados en Oaxaca, Chiapas, Yucatán”.

Recordó que el extinto Seguro Popular “ni era seguro, ni era popular. No había medicinas, no había médicos y mucha corrupción, muchísima. Entonces es natural que ellos no vean con buenos ojos lo que nosotros estamos haciendo, pero qué bueno que hay este debate.

También invitó a hacer una investigación sobre hospitales abandonados. “No sé quién era secretario de Salud entonces, pero me tocó ir a Ciudad Juárez a un hospital que inauguraron, pero nada más pusieron la fachada como escenografía. Se cortó el listón y lo dejaron inaugurado, adentro quedó en obra negra. desde luego que lo cobraron”.

“Los ex secretarios de Salud tienen todo el derecho de opinar, de manifestarse, de criticar, de disentir, pero es la gente la que tiene que opinar sobre esto”.

Por ello, aseguró que los extitulares de Salud no ven con buenos ojos las acciones de su gobierno frente a la pandemia, pero reiteró que tiene confianza a Jorge Alcocer, porque ha estado varios años en el Instituto de Nacional de Nutrición “Zalvador Zubirán”, como médico e investigador, además de ser Premio Nacional de Ciencia.

“El doctor Hugo López-Gatell, que es al que más cuestionan, lo mismo. Es un académico del primer orden, con cultura general, una gente honesta, humanista, con una postura a favor de la gente, del pueblo, no a favor del mercantilismo, que desgraciadamente también llegó a predominar en el periodo neoliberal en lo relacionado con la salud”, señaló.

“De todas maneras, los exsecretarios tienen todo el derecho de opinar, de manifestarse, de disentir, pero es la gente la que tiene que opinar sobre esto”, agregó.

Críticas a las cifras oficiales

Las críticas fueron emitidas este jueves por diferentes exfuncionarios federales, quienes afirmaron oficiales de la emergencia sanitaria “no son creíbles” y han provocado un problema de certeza en las cifras que informan.

En el foro virtual “El momento de la epidemia: tendencias y decisiones en días críticos”, Julio Frenk Mora, titular de la Ssa en la administración de Vicente Fox, José Ángel Córdova Villalobos, con Felipe Calderón y José Narro Robles, con Enrique Peña Nieto, lamentaron que el Servicio de Vigilancia Epidemiológica “se someta a los dictados del poder y acomoden sus mensajes para hacer eco al discurso político”.

Las estimaciones de casos probables de covid-19 en el país y las predicciones de los días más críticos son absolutamente inválidas y el gobierno federal seguirá “navegando a oscuras” mientras no se hagan pruebas suficientes para detectar a las personas infectadas sintomáticas y asintomáticas, que es lo único que ayudará a un verdadero control de la pandemia, agregaron.

“Para evitar la propagación masiva y controlar la curva de contagios, no hay otra solución que no sea la aplicación de pruebas a la mayor parte de la población”, agregaron.

“Nuevamente las cifras del doctor López-Gatell fallan. Le fallaron en 2009 y le fallan en 2020. El problema es que no se quiso hacer y no se hizo lo que se tenía que hacer que era manejar el sistema de unidades Centinela reforzado, fortalecido y aplicar pruebas diagnósticas para detectar tempranamente personas contagiadas para evitar la transmisión del virus y para tener una mayor idea de cuál es la realidad del curso de la epidemia.

“Hoy no podemos tener la reconstrucción de esos datos indispensables para poder definir la efectividad de las medidas que se han tomado y para poder alimentar los modelos del comportamiento de la epidemia y tener una estimación de qué es lo que va a pasar, las estimaciones que nos han dado son absolutamente inválidas y lo que no se vale es tropezarse dos veces con las mismas piedras”, señaló José Narro.

Córdova Villalobos advirtió que si no se realizan pruebas, una vez que se regresen a las actividades como se espera el 1 de junio, habría un rebote mucho peor: “queremos regresar a trabajar, pues hay que probar a las personas para saber si realmente en los centros de trabajo en donde hay mucha aglomeración de personas trabajando juntos, hay que saber que no hay alguien asintomático pero que está contagiado y que puede ocasionar un problema”, dijo.

Y agregó: “Son fundamentales las pruebas porque si no, el número real que se está detectando es menor al que está sucediendo. Se abren las puertas, se quita la contingencia y empezamos a hacer actividades normales, el riesgo de un rebote y lo dijo la OMS, puede ser muy alto y entonces nos vamos a ver en un problema de perder mucho de lo que hayamos ganado”.

Córdova Villalobos aseguro que con la manera tan imprecisa cómo se presentaron las nuevas estimaciones el pasado domingo, “da la impresión de que el interés es manejar cifras controlables en vez de aceptar que puede haber muchos más casos” e incluso, “parece poca la intención de querer conocer con exactitud los casos reales”.

Por ello, coincidieron en que no se pueden tomar sólo modelos antiguos sino que se deben reforzar y más cuando pueden tener síntomas similares a otras enfermedades. Razón por la que ha dudado de los casos de enfermedades respiratorias o muertes  por neumonías agudas.

“Resulta muy cuestionable el tener tanto paciente sospechoso, yo si tengo un sospechoso es porque tiene síntomas, si tiene síntomas pues le hago la prueba y si le hago la prueba entonces ya no hay dudas, no es sospechoso, es confirmado o es descartado”, añadió.

“Todas estas inconsistencias hicieron que se empezara a dudar de la validez de las cifras que hasta este momento creo que ya resulta casi irrelevante porque no podemos ya creer qué cifras son las verdaderas, las únicas cifras verdaderas van a ser las de los pacientes hospitalizados, el riesgo del colapso hospitalario y el número de defunciones. Y eso sí también no se están obviando algunas, no digo que voluntariamente, pero casos etiquetados como neumonías atípicas que por el brote que se estaba teniendo lo más probable es que muchas de ellas hayan sido por coronavirus, pero ¿Cómo es posible que a esos pacientes que estaban graves no se les haya hecho la prueba?”.