Trump no le cree a China

0
193

¿Querrá Donald Trump un chivo expiatorio para salvar la reelección? Mientras la nación norteamericana camina velozmente al millón de contagios por coronavirus e incrementan los decesos –hay más de 45 mil fallecidos- el dignatario avalado por su secretario de Estado, Mike Pompeo y por Mark Milley, presidente del Estado Mayor, siembran dudas de que el coronavirus sea totalmente de origen natural y cuestionan la “falta de seguridad” y de protocolos en el laboratorio de Wuhan.

También señalan con el dedo la ausencia de datos precisos acerca del surgimiento de los primeros casos en China hasta acusar a Tedros Adhanom, titular de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de  alcahuete de Beijing.

 Desde el pasado 15 de abril, la Casa Blanca suspendió 500 millones de dólares de financiación para la OMS “para redirigirlos a otros grupos” de investigación y atención sanitaria. China inmediatamente anunció una donación por 30 millones de dólares que, se añaden, a los 20 millones de dólares que dio a la OMS en marzo pasado.

En la postura del presidente norteamericano, la OMS ha sido negligente y encubridora: “No informó antes sobre los peligros del virus incluido el hecho de la transmisión de persona a persona y siguió aconsejando la movilidad entre países durante todo el tiempo que demoró en declarar la pandemia”.

El brote del contagio iniciado en Wuhan, China comenzó a esparcirse desde  el 17 de noviembre de 2019, primero localmente hasta que el 20 de diciembre había 60 casos y los científicos chinos hablaban ya de una nueva cepa de coronavirus desconocida a la que denominaron como SARSCoV2, según reportes a la propia OMS.     

 Adhanom decidió esperar hasta el 26 de enero para elevar de riesgo “moderado” a “alto” la transmisión del nuevo virus de la neumonía; para el 28 de febrero volvió a subir el listón de “alto” a “muy alto” cuando el coronavirus ya estaba esparcido en 48 países con 4 mil 351 casos de contagio e Italia e Irán exportaban  el coronavirus; para el 11 de marzo, Adhanom decidió declarar la pandemia… era demasiado tarde porque el virus había traspasado varias fronteras.

Bajo esa justificación es que Trump alude que la OMS “perdió un tiempo valiosísimo” en la demora de sus recomendaciones a China y a otros países sobre el control del brote.

A COLACIÓN

A la fecha, hay varias hipótesis circulando alrededor del origen del nuevo coronavirus: 1) Los científicos chinos aseveran una transmisión zoonótica, es decir, que el virus pasa de los animales a los seres humanos; en Wuhan se ubicó a un mercado de mariscos como foco de propagación entre marchantes y clientes en los primeros indicios se dijo que alguien había comido una serpiente, luego un pangolín y finalmente un murciélago; 2) una fuga del SARS-Cov-2 de un laboratorio del Instituto de Virología de Wuhan considerado de máxima seguridad categoría P4 (BSL-4) cuya construcción demoró una década y ha contado con ayuda, cooperación e intercambio del gobierno francés; 3) las teorías de la conspiración alientan la tesis de un virus diseñado a conveniencia, como parte de una guerra biológica, para tensar y enturbiar más las relaciones entre Estados Unidos y China; unas veces, hay versiones que apuntan a la inteligencia norteamericana -CIA o FBI- como fabricantes y propagadores del virus para debilitar a la economía china y otras versiones, apuntan exactamente al polo opuesto a un virus made in China para derribar a la economía norteamericana.

¿Fabricado accidentalmente? ¿Diseñado deliberadamente?¿Un simple resultado caprichoso de la naturaleza como tantos otros virus? No son  pocos los medios, ni inclusive los investigadores, que han contribuido a calentar algunas versiones.

La más reciente ha sido protagonizada por el premio Nobel de Medicina francés 2008, Luc Montaigner, quien abiertamente ha rechazado que el coronavirus tuviera como fuente un mercado de mariscos en Wuhan.

“El Covid-19 fue fabricado en el laboratorio en Wuhan. Este laboratorio se ha especializado en coronavirus desde los 2000. He investigado bien este asunto y no sé con qué motivo lo hicieron; en mi opinión puede haber partículas del VIH en Covid-19… quizá la intención era encontrar una vacuna contra el Sida”, aseveró para la televisión CNews.

Por su parte, en la Unión Americana, el Washington Post basado en documentos oficiales reveló que el Departamento de Estado de Estados Unidos tenía reportes enviados por Jamison Fouss (también conocido como Jamie), cónsul general en Wuhan (nombrado en agosto de 2017) advirtiendo –tras varias visitas a las instalaciones del Instituto de Virología de Wuhan- que el nuevo laboratorio de máxima seguridad con un costo de 44 millones de dólares, no contaba con la normativa necesaria para investigar con patógenos peligrosos; y después,  alertó que los científicos estaban manipulando murciélagos para un estudio que determinaría la transmisión del coronavirus a fin de conocerlo mejor y ayudar a tener vacunas más efectivas contra los efectos de los coronavirus.

El propio Trump junto con su secretario de Estado Pompeo así como la inteligencia estadounidense creen que es necesario deslindar responsabilidades mediante una comisión de investigación a la que otros países como Australia sumarían apoyos al igual que Reino Unido.  Somos testigos de la lucha de dos gigantes en un momento histórico…