Análisis semanal: 20 de abril

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Nadie sabe con seguridad como será el mundo después de superar la prueba que la pandemia provocada por el Covid-19, mejor conocido aunque erróneamente como coronavirus, supone.

Si bien antes de que el virus irrumpiera en la vida de los habitantes de este planeta se discutía en algunas partes la manera de encontrar soluciones a problemas como el económico, el climático o la migración, la llegada de una enfermedad que trastocó las relaciones sociales y agravó las ya de por sí profundas desigualdades en el ámbito económico, hace pensar que tras la recuperación es necesario plantear nuevos modelos.

Y es que la economía no puede pender de hilos y entrar en crisis con este tipo de situaciones, como tampoco se puede seguir teniendo una pobreza que no disminuye y ni hablar de las relaciones sociales y la manera en como nos afectan, algo que se ha puesto en evidencia en estos días de encierro.

La normalidad es otro concepto que conviene revisar, pues lo que para muchos es un sueño, para otros es la oportunidad de sentar las bases para empezar a tener la solución a muchos de los problemas que nos aquejan cotidianamente.

Una normalidad en la que la economía de un país como México no garantizaba bienestar y empleo para la mayoría, no puede ser una aspiración por más virus que tengamos y la amenaza que representan en la actual coyuntura.

Es tiempo de pensar en nuevos modelos de desarrollo y buscar que se conviertan en la nueva normalidad una vez superada la emergencia.

 

El meme de la semana

 

La imagen de la semana

Mientras el gobierno se debate entre acusar a sus enemigos por las críticas recibidas, los cárteles del narcotráfico reparten despensas.

Conspiracy Theory

Algo ha de saber el presidente López Obrador para que en las últimas conferencias mañaneras de la parte final de la primera quincena de abril abordara temas polémicos. De entrada hay que describir el contexto: la crisis económica y la de salud derivada del Covid-19, además de las críticas por la manera en que se están manejando ambas situaciones, lo que ha provocado una baja constante en la aprobación ciudadana.

Pero el presidente vuelve a la carga y arremete contra los usuarios de redes sociales que buscan derribar su gobierno, vuelve a hablar de la rifa del avión presidencial, ondea la bandera del nacionalismo y de la soberanía con motivo de las negociaciones con la OPEP –sin aclarar del todo en que consistió la negociación con Trump–, y anuncia que se van a revisar las cuentas de Peña Nieto.

Así, logró detener la pronunciada caída en las encuestas, aunque nada garantiza que los efectos de la doble crisis por la que atravesamos permita que la recuperación de su imagen continúe y sea peor la caída.