Se agudiza desconfianza en partidos políticos

0
1004

Brújula del cambio

  • Baja dramáticamente Morena
  • La mayoría ciudadana apartidista
  • AMLO cae 18 puntos en su aprobación

Un tema de interés público es la situación actual de los partidos políticos y la crisis de credibilidad por la cual atraviesan, y a qué se atribuye esa falta de credibilidad en los partidos políticos y cómo ha ido cambiando la relación de estos con los ciudadanos.

Antes de la llegada a la presidencia de la República de Andres Manuel Lopez Obrador las percepciones mostraban en general que los partidos políticos ocupan el lugar número 13 entre las instituciones con mayor confianza en nuestro país, de un listado de 15, con las siguientes características (1):

  • El 70% de los mexicanos tiene poca o ninguna confianza en los partidos políticos
  • Solo el 4% de la población mexicana confía en los partidos políticos
  • El 52% de los ciudadanos esta poco o nada satisfecho con la actual democracia en México
  • El 49 % opina que en el país estamos más cerca de un gobierno que se impone que de uno que consulta a la ciudadanía
  • El 77% considera que el gobierno debe resolver los problemas de la sociedad
  • El 61% piensa que los partidos son necesarios para el buen funcionamiento del gobierno.
  • El 30% de los mexicanos, no se interesa por la política
  • El 34% dijo interesarse mucho o algo en la política
  • El 66% afirmaron que no confían en que las elecciones en nuestro país sean limpias.

Los datos anteriores, muestran el preocupante panorama de falta de confianza en el que se encuentran los partidos políticos, esta crisis de credibilidad no es nueva y se trata de un fenómeno global, con situaciones singulares en cada país y sumamente volátiles, ya que inclusive hay casos donde han desaparecido por algún tiempo, como lo fue el caso de El Salvador y Argentina, así como Venezuela, prácticamente.

Desde hace dos décadas, esta desconfianza ciudadana por los partidos políticos se puede asociar directamente a la crisis que enfrenta la democracia representativa, que se ha ido desgastando y erosionando porque los ciudadanos no se sienten representados; a esto se suman muchos otros factores, como es la corrupción, impunidad, injusticia e ineficacia de los partidos políticos, para lograr que las demandas ciudadanas se conviertan en políticas públicas de gobierno.

Además, hay que considerar que las percepciones ciudadanas tienen mucha desconfianza ante las burocracias al interior de los partidos, sindicatos, organizaciones e instituciones, que actúan más por intereses de grupo o factores del poder, que, de sus militantes o simpatizantes, es decir, carecen de procedimientos democráticos, siendo protocolos formales, que siembran elementos de desconfianza.

La desconfianza tiene que ver mucho con certezas, seguridad y cultura; esta es parte de una falta de certeza jurídica, en la ley, en la autoridad, es decir una crisis de legitimidad, procesos administrativos y jurídicos. Los partidos políticos no están ofreciendo a sus ciudadanos lo que nos han prometido en campañas y además los votantes convertidos en ciudadanos no tienen ninguna certeza de que la representación que ellos eligieron va a ser la más adecuada para garantizarles calidad en la democracia.

Por otro lado resulta interesante el planteamiento que se hace a través de las cifras mencionadas en un principio, que los ciudadanos estén no satisfechos con la democracia  y consideran que no hay elecciones limpias y confianza; pero que al mismo tiempo opine que los partidos políticos son necesarios (3).

De esta forma, tenemos que la ciudadanía no está ajena a la participación política, la gente participa cuando es necesario y también considera que la única vía de acceso al poder es a través de la actividad de los partidos políticos; pero estas intermediaciones de las ONG en muchos casos han realizado estas tareas más eficazmente que los propios partidos.

Otro aspecto que deseo destacar, es que el fenómeno de la desconfianza sobre los partidos políticos en México, está estrechamente ligado con la percepción de desempeño gubernamental, es decir, que cuando una administración es percibida como eficiente, que resuelve problemas y que atiende a la mayoría de la población, así como que hay una buena economía; se reducen los indicadores de la desconfianza sobre los partidos políticos y, en el caso contrario aumentan. Es decir, una evaluación positiva en el gobierno va acompañada de altos niveles de confianza.

 

Los tiempos de AMLO

La llegada de Andres Manuel Lopez Obrador (AMLO) a la presidencia de la República, que resultó ser el ganador de las elecciones del 1º de julio del 2018, rompen paradigmas históricos tanto por los altos niveles de su triunfo, como las coyunturas nacionales como globales; es el presidente con mayor legitimidad, con más de 30 millones de votos, que representan el 53% de los sufragios y con niveles altos de participación; mayoría constitucional en San Lázaro y mayoría simple en la Cámara de senadores (4); llegando con Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que participaba por primera vez en una elección federal.

De esta forma, AMLO y Morena se convirtieron en un fenómeno sin precedentes en los tiempos de nuestra democracia, al ganar la presidencia con más de la mitad de los votos y arrasar en 31 estados de la República mexicana, solo Guanajuato mantuvo su filiación al Partido Acción Nacional (PAN); los principales partidos competidores sufrieron una catastrófica derrota (5):

  • Ricardo Anaya, del Partido Acción Nacional (PAN) obtuvo el 22,50 % de los votos
  • El Partido Revolucionario Institucional (PRI) >en el poder< apenas llegó al 16,40% (6)
  • El candidato derechista “independiente”, Jaime Bronco Rodríguez, un ex priista, se desinfló y sólo alcanzó un magro 5%.

En el último año, cada vez es más frecuente leer análisis sobre la profunda crisis de legitimidad, representación y corresponsabilidad entre ciudadanos y gobierno, derivada de la corrupción e impunidad, sin importar nivel de gobierno o color del partido político a cargo. Especialmente, en los últimos meses, el hartazgo ha llegado a niveles que ponen en duda el proceder cotidiano y la viabilidad de las instituciones y actores del Estado mexicano, especialmente el presidente Lopez Obrador, con un liderazgo centralista, sumamente polarizador, con características populistas, que se ha distanciado del sector empresarial; sembrando incertidumbre.

 

Crisis de confianza sobre partidos políticos e instituciones (7) en 2019

  • El 75% de los encuestados no confía en los partidos políticos
  • El 69% no confía en diputados y senadores
  • El 67% no confía en el gobierno federal
  • El 65% no confía en gobernadores y presidentes municipales
  • El 55% no confía en Lopez Obrador

Desde enero del 2020 el gobierno de AMLO empezó a variar significativamente las percepciones ciudadanas frente a diferentes decisiones presidenciales, especialmente su estrategia para enfrentar la pandemia del coronavirus:

  • La no rifa del avión presidencial
  • Incremento de la polarización en las mañaneras, con el empleo de calificativos y actitudes groseras
  • La liberación de Ovidio Loera en Culiacán, afectando brutalmente a las autoridades gubernamentales, la guardia nacional, el ejército y la marina
  • Su incapacidad para manejar los movimientos de mujeres y feminicidios
  • Incremento de la violencia e inseguridad, con una tendencia ascendente
  • Calificación a la baja de Pemex y la deuda Soberana
  • Caídas significativas en las perspectivas de crecimiento del país, que van desde menos 4% a menos 11%
  • Rompimiento frontal con el sector empresarial
  • Desplome de los precios del petróleo
  • La pérdida de empleos, hasta hoy cifras oficiales 514 mil 879
  • Inseguridad en el plan para enfrentar al Covid19 y las cifras oficiales

Todas estas acciones de AMLO se han reflejado en significativas caídas en la aprobación de la figura presidencial y bajadas más bruscas en la calificación de sus acciones de gobierno, con diferentes cifras por sectores, pero todas a la baja desde enero del presente año; esta situación ha afectado sensiblemente a Morena como partido en el poder, con el liderazgo fuerte y único de Lopez Obrador.

 

Desplome de Morena

El 1º de julio de 2018 el recién creado y aceptado como partido oficial ante el Instituto Nacional Electoral (INE), participando por primera vez en una elección federal, llevando a la presidencia de la República a AMLO con el 53% de los sufragios, triunfo sin precedente en la historia democrática del país.

En una encuesta realizada para El Financiero por Alejandro Moreno el 13 de abril del año en curso (ver grafica), nos muestra que el partido Morena que en abril del 2019 contaba con el 46% de las preferencias electorales, ahora se ubica en 18%, lo que representa una brutal caída de 28% de su aceptación ciudadana, para ubicarse en 18% de las preferencias; lo cual se debe a dos factores, el primero, a la caída en la aprobación de Lopez Obrador y de manera más notoria en el ejercicio de las funciones gubernamentales, como líder del partido que lo llevo al poder; y, el segundo, las divisiones internas entre corrientes del partido y sus diferentes liderazgos, con pleitos y diferencias que se han hecho públicas.

Morena que hasta hace relativamente poco tiempo se veía imbatible y que arroyaría en las elecciones del 2021 (7) y 2024, ahora vemos que la ciudadanía se está alejando de este movimiento, porque consideran que no han realizado propuestas legislativas que se comprometieron en campaña y principalmente, por la caída en la aprobación del presidente Lopez Obrador y la baja calificación de sus políticas públicas.

Es importante destacar, que la caída de Morena se inició de mayo a julio del año pasado, cuando paso de 40%de las preferencias a 32%, perdiendo 8%, para mantenerse y subir ligeramente entre agosto a diciembre, promediando 35%; para en enero del 2020 iniciar una caída en picada, que va de 33% en enero a 18% en marzo, es decir que en tan sólo tres meses perdió 15% y marcando una fuerte tendencia a la baja para abril. Destaco que Morena en este lapso ha perdido 28% de sus preferencias electorales.

 

Sin oposición

Esta encuesta nos muestra que el PAN y El PRI desde diciembre del 2018 a marzo del 2020 presentan una tendencia plana, bajando sus preferencias electorales a las obtenidas en julio del 2018, donde el blanquiazul tiene el 10% de las preferencias y el tricolor, 8%.

También en el reglón de otros partidos, PRD, PVEM, PT y MC, suman el 5% de las preferencias electorales; lo cual muestra con mucha claridad, que, aunque Morena se ha desplomado junto con la caída de Lopez Obrador, no se ha desarrollado partidos opositores, de dimensión nacional que puedan incrementar la competencia y competitividad.

 

Mayoría apartidista

La información más sorprendente de la encuesta de El Financiero es el incremento sistemático con una tendencia al alza de los ciudadanos apartidistas, es decir, aquellos que no confían en ningún partido político; de diciembre de 2018 a diciembre del 2019, se van incrementando de 33% a 44% en un año, para a partir de enero a marzo del 2020, mostrar una fuerte tendencia al alza, al pasar de 44% en enero a 59.

Lo anterior significa, que en tan sólo tres meses subió en número de apartidistas en 15%, mostrando con claridad que, en este año, van diametralmente en sentidos opuestos el desplome de Morena y el significativo incremento de los apartidistas.

Es claro que la ciudadanía mexicana no confía en los partidos políticos, ni las instituciones ni el gobierno federal, ver la gráfica la Trayectoria de la Confianza en México, elaborada con datos de Latinobarómetro de diciembre de 2018.

Tendencia a la baja en la aprobación de AMLO

En el Tracking Poll realizada por Consulta Mitofsky de Roy Campos para El Economista, nos muestra una clara tendencia a la baja con diferentes grados, la primera, más ligera de abril a octubre del 2919, que va del 64.5% de aprobación al 62.8%, con una caída de sólo 1.7%; y, la segunda, más pronunciada de noviembre de 2019 a abril del 2020, que va de 58.6% de aprobación a 46.8%, es decir, una significativa perdida de 11.8%.

 

La caída en la aprobación de AMLO de abril de 2019 a abril de 2020, es decir de un año, es de alrededor de 18%, con una tendencia que se pronostica que será a la baja, ante el descontento ciudadano por su Plan para enfrentar el coronavirus que se considera insuficiente y sólo atiende al 18% de la población, dejando fuera 82% de los mexicanos, que son obreros, empleados, clases medias, artistas, intelectual, Pymes, entre muchos otros.

El sector empresarial ha estado criticando la estrategia de AMLO por lo insuficiente y cuyos apoyos se concentran en sus programas sociales y obras de infraestructura emblemáticas de la 4T, dejando fuera a las clases medias baja y media, la gran cantidad de empleados y quienes tienen Pymes, quienes perciben que pueden perder sus empleos.

Otro factor, muy importante que influye en la percepción negativa de Lopez Obrador, son los anuncios de bancos, organismos, calificadoras, entre otros, sobre los pronósticos de que en este año la economía mexicana tendrá un decremento que va desde menos 4% del PIB hasta menos 8%, representando la peor crisis económica en nueve décadas, así como un entorno mundial recesivo, sin precedentes históricos.

Lo anterior significa, que muchos mexicanos están viendo que pueden perder sus empleos, empresas y que su situación económica familiar puede deteriorarse drásticamente; esto sin mencionar los efectos en la salud de contagiados y muertos; con todo esto y mucho más, podemos prever que se acentúe la tendencia a la baja en la aprobación y calificación de AMLO.

El autor es Analista político en aislamiento >33 días<

rabascal51@hotmail.com

Notas:

  1. Se trata de construir promedios representativos del fenómeno de la falta de confianza en los partidos políticos e instituciones mediante encuestas realizadas por la empresa Prospecta Consulting de 1998 a 2018, cuyas cifras son similares a las realizadas por otras casas encuestadoras; por lo que las consideramos válidas para mostrar los parámetros.
  2. Recordemos que los partidos políticos han sido entidades o instituciones intermedias entra la sociedad y el Estado o entre la sociedad y órganos del Estado a los cuales les plantean las reivindicaciones o las demandas, las iniciativas de ley o lo que fuera y han empezado a ser acotados, combatidos, competidos por muchas organizaciones sociales.
  3. Así como, 5 gubernaturas de las 9 en disputa y la mayor parte de los cargos locales puestos a votación.
  4. El otrora centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) podría perder el registro por su baja votación.
  5. El peor resultado de su historia y, además perdió bastiones como el Estado de México e Hidalgo.
  6. Se presentan la media ponderada de las principales consultoras nacionales, donde hemos considerado las variables metodológicas, para que sea representativas del fenómeno de medición de la confianza sobre los partidos políticos e instituciones, elaborados con modelos estadísticos de Prospecta Consulting.
  7. Habrá comicios federales y estatales; se renovará la Cámara de diputados, parcialmente los Senadores y además se habrán de elegir 13 gobernadores, las legislaturas locales de 27 estados y cambiaran los ayuntamientos en 28 entidades del país; son las mayores elecciones en la historia de México.