Se sordean morenos para donar

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Para presumir que habían hecho un donativo de 400 millones de pesos del Congreso de la Ciudad de México al gobierno capitalino, a fin de apuntalar el sistema de salud local, los diputados morenos salieron muy buenos, pero para cooperar de sus bolsillos…

Violando, incluso la ley, pues ni siquiera se preocuparon por modificar antes el Presupuesto 2020 —seguro lo ignoraban, no es raro— los pejistas cedieron ese dinero.

A través de sus redes sociales, Claudia Sheinbaum les agradeció ese sacrificio solidario en estos momentos difíciles, a pesar de que se trata de dinero que le quitan al mismo pueblo y no del que sale de sus bolsillos.

Apenas habían saludado con sombrero ajeno, los diputados recibieron un calambre de su propia coordinadora, Martha Ávila, quien el miércoles pasado invitó a sus compañeros a donar —ahora sí— el 25 por ciento de su dieta mensual para el sistema de salud.

Todos se sordearon; nadie contestó y mucho menos se mostró dispuesto a sacrificar una parte de la dieta que obtienen con el sudor de su dedo, porque sólo se dedican a levantarlo como autómatas, y eso cuando asisten.

Como aquí sí se trataría de sus bolsillos, los morenos se negaron a cooperar, empezando por la propia coordinadora que les hizo el llamado, y que hasta ayer por la tarde no había hecho depósito alguno a las cuentas del gobierno de la CDMX.

Qué afán de los morenos de quererse ver como benefactores y honestos, cuando todo mundo sabe lo pillos que son. A nadie engañan y la gente no les cree que se estén sacrificando por el pueblo.

Sobre todo cuando a cada rato salen datos de cómo se embolsan los millones de pesos que ellos mismos se autorizan cada año, y que es muchos más que los que les autorizan a alcaldías completas.

Uno de los muchos ejemplos de lo rateros y deshonestos que son los pejistas se puede ver en las listas de aviadores que hay en todas las áreas. O en las adjudicaciones directas que autorizan para la contratación de servicios y la adquisición de insumos.

El propio Congreso reconoce que, hasta el momento, ha habido 201 adjudicaciones directas, a pesar de que la propia Ley de Adquisiciones señala que deben hacerse sólo de manera excepcional.

Hay contratos entregados hasta por 9 millones de pesos cada uno. Eso es por la corrupción, que sigue galopante con la llegada de los morenos, a los cuales parece que les urge llenarse los bolsillos antes de que su suerte acabe.

Sus propios registros en Donceles señalan que, incluso, se autorizó a un proveedor a surtir los garrafones de agua al triple de lo que cuestan en cualquier tienda de conveniencia, lo cual refleja la miseria de los morenos, con tal de robar no les importa ser poquiteros.

CENTAVITOS

Y para acabarla de amolar, lambiscones como son, los pejistas quieren organizar una sesión virtual —cada quien desde sus casas— para aprobar la iniciativa que votó el Senado y que los programas sociales del gobierno sean ley y nadie los pueda cambiar. Para que entre en vigor la tienen que aprobar al menos 17 congresos locales, y a los arrastrados morenos de la CDMX les urge ponerse de tapetes. Sólo que el propio Senado declaró ilegal las sesiones virtuales, que el PAN quería hacer en ese entonces.

Debido a las festividades de Semana Santa, esta columna saldrá del aire a partir del próximo lunes 6 y reaparecerá el 20 de abril.