Ante la crisis, oportunidad de cambio

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En la Auditoría Superior de la Federación, ante la situación que vivimos, tomamos medidas importantes para coadyuvar en la contención de la pandemia, cuidando la salud de nuestros compañeros, pero sin parar el trabajo de la institución. No podemos relajar la fiscalización superior.

Dentro de las medidas que se adoptaron, se emitió un acuerdo para suspender los plazos y términos legales en relación a los terceros. De igual manera, se estableció una mecánica para que, con el apoyo de las nuevas tecnologías, una parte importante del personal, pueda trabajar desde su casa, de acuerdo a planes de trabajo preestablecidos, reportes entregables diarios y semanales, con lo que las diversas áreas de la ASF cumplirán con sus funciones además de que estarán plena y continuamente comunicado e interactuando en reuniones de trabajo virtuales, discusión de asuntos, etcétera.

No obstante, una parte del personal relacionado con ciertas actividades que no se pueden interrumpir, como es el caso de las notificaciones para inicio de procedimientos resarcitorios, las áreas correspondientes de la ASF han continuado trabajando al 100 por ciento en las instalaciones de la Auditoría con las debidas providencias para proceder a notificar a personas que, en su momento, deberán comparecer ante la Auditoría.

Cabe señalar que dichas notificaciones esta semana se han estado realizando a lo largo del país, con una gran responsabilidad y cuidado por parte de los responsables de realizarlo.

La interacción con otros entes no se ha interrumpido, por ejemplo, las acciones previas al inicio de la fiscalización de la Cuenta Pública 2019.

Lo anterior porque los cambios tecnológicos en materia de comunicaciones han permitido que los individuos y las organizaciones puedan interactuar a cualquier hora desde cualquier parte del mundo. No es casual que a nivel mundial está comprobada la necesidad de que los entes fiscalizadores como la ASF, utilicen estas aplicaciones tecnológicas ante contingencias como ésta. Ello fue evidente en las reuniones de fin de año de la OLACEF y del INTOSAI, reuniones que ya he podido comentar.

En la ASF no hemos parado nuestras actividades, no estamos de vacaciones, por el contrario estamos tratando de superar la crisis para avanzar en la mejora tecnológica de sus actividades, sin retrasos en nuestras responsabilidades.

Por ejemplo, contamos ya con el Buzón Fiscalizador, y en lugar de una prueba piloto con el estado de Querétaro, lo extenderemos a la mayoría de las entidades federativas, trabajando directamente, sin molestar incluso a las auditorías estatales que también pasan por una problemática parecida.

Los procesos de planeación, auditoría y seguimiento de esta instancia superior de fiscalización, se encuentran consolidados en un sistema de control integrado y desarrollado por la propia institución a las que se le adhieren otras aplicaciones que en conjunto facilitan esta labor.

Con todo lo anterior, queda demostrado que con una buena organización, con el uso de la tecnología y tomando las medidas preventivas adecuadas, se puede hacer frente a esta situación sin dejar de realizar las funciones que nos corresponde; en síntesis, la ASF no ha parado, está en marcha.

Por otra parte, esta lección, dolorosa lección, puede y debe provocar un cambio profundo en nuestra forma de enfocar el trabajo y la convivencia social, todos somos parte de la solución, o también podemos serlo del problema.

Hoy la ciudadanía puede accesar a nuestros informes y actividades a través de nuestro sitio web y de nuestra app ciudadana, el reto es vincularnos con los entes auditados y otras instituciones de manera digital para que frente a estas crisis con mayor facilidad.