¿Quiebre de la 4T?

0
145

JESÚS RAMÍREZ CUEVAS, COORDINADOR DE COMUNICACIÓN PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA:

+En la crisis aflora lo mejor de cada uno porque sin crisis todo viento es caricia. Albert Einstein

Estimado Jesús: Pese a mis años de periodista y como director de una empresa de comunicación política, créame que su aguante escapa a mi comprensión. A pesar de lo que indica su cargo, no veo que tenga usted gran oportunidad para coordinar algo vinculado al mensaje presidencial, que suele absorber todo el espacio.

Debe ser muy difícil redactar tuits ajenos a la realidad. El presidente López Obrador confía en su capacidad para conmover y su astucia para usar la expresión que simplifica un malestar social. Qué redituable es eso en campaña; qué candidato tan envidiable es el que siempre le da al clavo.., pero gobernar es otra cosa. Hay que probarse y probar que se puede con el cargo, máxime ante una crisis. Cualquier gobernante sabe que la pregunta no es si algún día tendrá una situación crítica, sino cuándo; desde un desastre natural hasta el escalamiento de un conflicto. Pero al presidente López Obrador no le importa que las amenazas  estén ahí, a la vuelta de la esquina. Total, él se declara listo para encararlas y es cuando usted debe sufrir como condenado.

Hasta octubre pasado nadie pudo disputar a AMLO la agenda de la discusión. En sus mañaneras, sin importar lo que decía, se movió como pez en el agua, a través de  medias verdades hasta hechos no comprobados, pero al fin, con sus datos propios… No importó, el bono electoral daba para eso y más. Pero cuando López Obrador no impone su temática, pierde los referentes y —se lo digo con todo respeto…—, no sabe tomar la conducción.  Ya pasó con el culiacanazo,  luego con el #9M y ahora con el COVID-19.

Gobernante eficaz, reconoce cuando está en una crisis pero…, primer error: AMLO no parece entender que el coronavirus está provocando un incalculable costo en contra de la salud física y emocional de la Nación y del mundo entero.

Segundo error: en una crisis, el gobernante debe generarle empatía a los afectados. Las expresiones y acciones de López Obrador contradicen abiertamente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.  Medios y redes están inundados de críticas a los besos y abrazos del amoroso presidente. Si AMLO cree que eso infunde tranquilidad a la población, nada más alejado de la realidad, otro mensaje cruzado que prueba que el gobierno no tiene  dimensionado el problema, como ha ocurrido allá en Italia y España.

Tercer error: ninguna área del gobierno federal tiene el control de la crisis para reducir la incertidumbre.  Antes que en él, todo recae unipersonalmente (faltaba más) en Hugo López-Gatell y no en un sistema de salud sólido, vinculado y alerta. ¿Dónde están los protocolos hospitalarios, los respiradores, los uniformes aislantes, etc., para atender a los contagiados? Quién sabe, porque López-Gatell solo da una numeralia, quizá dudosa, sobre los contagiados.

Más aún: AMLO ha dejado la toma de decisiones difíciles a la sociedad. Tardíamente la SEP anunció la suspensión de clases, después de que varias universidades estatales tomaron esa iniciativa. Muchas empresas, también por su cuenta, han mandado a sus empleados a trabajar en casa por lo menos una semana. Muchas familias optaron por el aislamiento durante el puente.

Y cada declaración oficial, cada día, se hunde más en la crisis. No, Jesús, no serán los fifís, los conservadores, los corruptos y demás especímenes de la mitología amloísta quienes provoquen un punto de quiebre contra la 4T. Esto no es de derechas ni de izquierdas; se trata de contar con el líder de masas capaz de convertirse en el jefe y líder de una nación amenazada.