SIMBÓLICO QUE PEÑA NIETO LANCE CRUZADA CONTRA EL HAMBRE EN CHIAPAS

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CAFÉ PARA TODOS

ADIÓS A LOS FAMOSOS «TESTIGOS PROTEGIDOS»

En un acto de tintes altamente simbólicos, el presidente Enrique Peña Nieto lanzó este lunes desde uno los baluartes donde la guerrilla zapatista se alzó en armas en enero de 1994 la denominada Cruzada contra el Hambre que anunció durante su asunción el pasado 1 de diciembre.

En este acto, en el que se congregó la mayoría de los gobernadores del país, Calderón consideró «injusto y contrastante» que en Chiapas se genere el 50 por ciento de la energía hidroeléctrica del país pero al mismo tiempo el 78 por ciento de la población viva en la pobreza».

«Es inaceptable que teniendo selva, agua en abundancia, clima y productos variados uno de cada 4 chiapanecos padezcan de pobreza extrema», dijo.

Hizo notar Peña Nieto una cifra muy elocuentes que a todos dejó fríos: un millón 400 mil personas en Chiapas experimentan carencia alimentaria, es decir, no tienen acceso constante a los alimentos para su sano desarrollo.

Pero lo peor fue cuando consideró lastimoso, doloroso y lacerante que uno de cada cuatro mexicanos enfrente algún grado de pobreza.

«El hambre para muchos es quizá una verdad ignorada. Hay quienes no la conocen, otros no la aceptan y algunos ni siquiera se atreven a mencionarla, pero hay que reconocerla», afirmó Peña Nieto.

La plataforma de lanzamiento de uno de los programas estelares que enunció durante su acto de toma de posesión en Palacio Nacional no pudo ser más representativo.

Se trata del municipio de Las Margaritas, estado de Chiapas, cerca de donde tienes su cuartel general el Subcomandante Marcos, el jefe y portavoz de la guerrilla zapatista.

Peña nieto anunció que los objetivos de este plan serán la eliminación de la desnutrición infantil aguda y la falta de alimentos.

La estrategia abarca más de 60 programas federales enfocados en los 400 municipios con mayor cantidad de personas que sufren una falta de acceso a la alimentación, que se calcula son unos 7.4 millones de mexicanos.

Se pretende, entre otras cosas, aumentar la producción de alimentos y el ingreso de los campesinos y pequeños productores agrícolas, minimizar las pérdidas posteriores a las cosechas y de alimentos durante su almacenamiento, transporte, distribución y comercialización.

Además, se contempla promover la participación comunitaria y la movilización popular para la erradicación del hambre. La Comisión Intersecretarial que coordinará la estrategia incluirá la participación de 14 dependencias federales, encabezadas por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

En el acto participaron los gobernadores de estados como Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Coahuila, Chihuahua, Estado de México, Zacatecas, Michoacán, Tabasco, Tamaulipas y el jefe de Gobierno de la capital, Miguel Mancera.

EN MÉXICO, LA POBREZA EN ASCENSO

En México, segundo país más poblado de América Latina, la pobreza va en ascenso al contrario de la tendencia a la baja que se registra en el conjunto de los países de la región, de acuerdo con el investigador del Colegio de México, Julio Boltvinik.

Mientras Brasil tiene 20.9 por ciento de pobres, México cuenta con 36.3 a pesar de que hace 15 años la situación era exactamente la contraria, según el experto.

El Subsecretario de Desarrollo Social, Javier Guerrero, señaló hace unos días que en los últimos 2 años la cifra de personas en pobreza extrema en México pasó de 11.7 millones a 13 millones de personas y la de pobres asciende a 52 millones, de una población total de 117 millones.

La primera pregunta que salta a la mente al presentarse este programa es si se trata de dar caridad o de resolver desde la raíz el flagelo de la pobreza que acosa a tantos millones de mexicanos.

Peña Nieto señaló que la cruzada «no es un programa asistencialista, sino una estrategia estrategia integral de combate a la pobreza de nueva generación. No se trata solo de repartir alimentos entre quienes carecen de ellos. Es una estrategia integral, de inclusión y bienestar social, es un cambio estructural en materia de combate a la pobreza», expuso.

Ojalá que así sea porque programas como Solidaridad y Progresa parecieran la fórmula ideal para resolver la miseria, pues atan la ayuda que se otorga a las familias pobres a su obligación de enviar a sus niños a la escuela para que no se reproduzca de generación en generación y a que lleve a sus hijos a vacunar, lo que permite mantenerlos sanos y no representar una carga para el presupuesto, de paso desequilibrando aún más a esas poblaciones en condición precaria.

Sin embargo, el resultado ha sido que los cuantiosos fondos que se destinan cada año a estos planes se han traducido en grandes burocracias donde la mayor parte del dinero se destina a pagar sueldos de burócratas, técnicos, especialistas y trabajadores sociales.

Al respecto, Peña Nieto dijo que los programas sociales tienen que evolucionar a fin de lograr que a mayor inversión se logren mayores resultados.

La cruzada se despliega en cuatro ejes: orientación focalizada, para que los apoyos se den a la población que más los necesita, la corresponsabilidad entre dependencias y gobiernos, para que todas las instancias colaboren en la erradicación del hambre, una estrategia social que fortalezca las capacidades productivas e involucrar en la estrategia la energía comunitaria y social de todos los mexicanos.

Se trata de lograr una amplia convocatoria social, organizar los bancos de alimentos y de donaciones, establecer también un fondo de trabajo solidario para aquellos que quieran destinar parte de su tiempo a esta gran y trabajar con especialistas en alimentación, nutrición y pobreza.

A fin de cuentas, se busca que esta cruzada esté alineada también al programa «hambre cero» al que ha convocado las Naciones Unidas. Rosario Robles, Secretaria de Desarrollo Social, insistió también en que la campaña va más allá del asistencialismo, ya que es una estrategia de política pública integral.

«No se trata de entregar despensas, sino de mejorar el entorno de los mexicanos que viven en pobreza extrema», dijo.

Peña Nieto hace bien en dedicar uno de sus primeros actos públicos al tema que más lastima a los mexicanos que es la pobreza y que lamentablemente ha quedado eclipsado por otro igual de grave que es el de la violencia.

La miseria es un asunto viejo pero no por ello deja de ser complicado y doloroso.

Quizá sea muy cómodo sacarle la vuelta y reducirlo a meros donativos de alimentos en zonas deprimidas. El asunto es que una despensa se acaba en un día, tres o una semana. En cambio, cuando se crean empleos, se promueven inversiones, se enseña a las personas a ser útiles, a sacarle provecho a su entorno, entonces hay posibilidades de cambiar radicalmente sus condiciones de vida.

Pocos países en el mundo están logrando sacar de la pobreza a sus habitantes. Algunos de ellos son China e India, donde millones de personas han pasado de la clase baja a la clase media.

México mismo, a pesar de la desigualdad social generada desde que comenzaron los gobiernos neoliberales, ha visto multiplicarse la clase media.

Sin embargo, en paralelo sigue habiendo millones de personas expulsadas literalmente de las zonas rurales hacia las periferias pobres de las grandes ciudades. Estos grupos han creado grandes asentamientos irregulares que carecen de los más mínimos servicios, donde se palpan algunos de los casos más asombrosos de pobreza.

El problema está a la vista de todos. Por ello, hace bien el nuevo gobierno en lanzar una estrategia para combatir este flagelo, porque México nunca será una potencia, así sea mediana, mientras haya tantos pobres en las ciudades o las zonas más lejas e inhóspitas del país.

GRANOS DE CAFÉ

La rectificación que tuvo que hacer la Procuraduría General de la República respecto a la validez de las acusaciones de «testigos protegidos» contra los generales Tomás à ngeles Dauahare, Ricardo Escorcia Vargas y Rubén Pérez Ramírez, así como del Brigadier Roberto Dawe González, del Teniente coronel Silvio Hernández Soto y del Mayor Iván Reyna Muñoz, abrió de paso la reja de la francesa Florence Cassez y de infinidad de procesados por delitos que están soportados en versiones de ese tipo de acusadores y que, en lo general, resultan de un sostén jurídico inexistente.

Aunque desde que inició la presente administración federal se veía venir una serie de cambios de fondo en la operación de la PGR, anunciados por su propio titular, Jesús Murillo Karma, esto no deja de sorprender, porque sienta el precedente legal que, seguramente se aplicará a la francesa Florence Cassez.

Aunque se trata de dos casos muy distintos, hay la coincidencia de que en ambos, se da un trasfondo político.

El 15 de enero pasado, la dependencia a cargo de Jesús Murillo Karam admitió de manera inédita que no pudo corroborar los dichos de «Jennifer» y Sergio Villarreal, «El Grande», en la investigación que llevó a la cárcel al ex subsecretario de la Defensa Nacional Tomás à ngeles Dauahare.

Por su parte la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Olga Sánchez propuso a sus colegas desacreditar totalmente los testimonios rendidos por las supuestas víctimas de la francesa Florence Cassez por considerar que incurrieron en múltiples contradicciones que les quitan todo valor probatorio.

De esta manera la Primera Sala de la Suprema Corte discutirá la propuesta que elimina las declaraciones de Cristina Ríos Valladares, Christian Ramírez Ríos y Ezequiel Elizalde Flores.

Aunque resulta de un trascendido, ya es de dominio público que la magistrada solicitó a un tribunal unitario de circuito dictar una nueva sentencia a Cassez, quien para vergüenza de la justicia mexicana, aunque sea responsable, seguramente será absuelta de los delitos de secuestro, violación a la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada y portación de arma prohibida

En Estados Unidos se llevó a cabo la ceremonia de juramento del presidente Barack Obama para su segundo y último período, ante más de un millón de espectadores.

En su discurso en el Capitolio -mucho más breve que el de hace cuatro años-, el mandatario llamó a la unión para enfrentar la crisis económica y el desafío que representa la inmigración, entre otros importantes aspectos, en los que incluyó también el cambio climático que dijo, «es una amenaza para las futuras generaciones».

Al referirse a la reforma migratoria, el primer presidente negro afirmó que el camino no estará completo «en tanto no encontremos una mejor manera de dar la bienvenida a los esperanzados inmigrantes que siguen viendo a Estados Unidos como la tierra de la oportunidad». Sus palabras abren una esperanza para los millones de indocumentados que viven y trabajan en tierra americana, mismos que fueron el factor decisivo en la victoria del candidato demócrata.

Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección gentesur@hotmail.com

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