Peritajes iniciales apuntan a obsolescencia en accidente del Metro

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  • De acuerdo con la directora del Metro, los trenes involucrados en el choque tienen una antigüedad de 36 años
  • La directora del Metro se negó a responder preguntas en torno al mantenimiento realizado a los trenes involucrados en el accidente, así como las condiciones laborales de los conductores

Tras los primeros peritajes para identificar las causas del accidente que provocó la muerte de un pasajero provocó lesiones en otras 41 personas la noche de este martes en la estación Tacubaya de la Línea 1 del Sistema de Transporte Colectivo metro (STC Metro), el tren accidentado, con matrícula 484, es un modelo NB-83B construido en 1983 por Constructora Nacional de Carros de Ferrocarril, SA.

En conferencia de prensa este miércoles, la directora del Sistema, Florencia Serranía Soto, dijo que en 15 días se conocerán las causas de lo que calificó como un “accidente fortuito” y que las cajas negras de los convoyes siniestrados ya fueron entregadas a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) y se espera el peritaje internacional, para el cual se contrató a la empresa alemana TÜV Rheinland.

Agregó que en las cajas negras “quedan registrados todos los sensores sobre velocidades, instrumentos, control y otros registros para conocer, segundo a segundo, qué fue lo que ocurrió”.

Acompañada de la secretaría de Gobierno, Rosa Icela Rodríguez, la directora del Metro dijo que no se especulará sobre las causas del choque, aunque dejó entrever que pudo ocurrir por una pendiente de 7°, entre las estaciones Tacubaya y Observatorio y que provocó fallas en el sistema de frenado en el tren que se impactó y que se encontraba en Terminal Observatorio, realizando maniobras para estacionarse.

“Dicho tren tuvo un deslizamiento en reversa, pese a que los convoyes tienen un sistema de seguridad que los bloquea cuando hay un problema”, explicó. El choque ocurrió 20 minutos antes del cierre del servicio, por lo cual, la funcionaria capitalina aseguró que fue una “afectación menor para los usuarios”.

Sin embargo, el saldo de heridos y la persona fallecida, así como el cierre del tramo Observatorio-Chapultepec, son las consecuencias iniciales del choque, mientras se concluyen las labores para desmontar los trenes afectados y reestablecer el servicio lo antes posible.

La funcionaria se negó a responder preguntas en torno al mantenimiento realizado a los trenes involucrados en el accidente, así como las condiciones laborales de los conductores, pues señaló que esta información es parte relevante de la indagatoria realizada por la FGJ para deslindar responsabilidades.

Trenes viejos y con poco mantenimiento

De acuerdo con la directora del Metro, los trenes involucrados en el choque tienen una antigüedad de 36 años, por lo que “no cuentan con un sistema que permite que la fuerza de la colisión sea absorbida por las cabinas y otros elementos de seguridad que tienen otros más modernos” y agregó: “Estos mecanismos hubieran impedido que un tren se montara sobre otro, por eso este accidente se ve aparatoso.

“Esperemos que el peritaje esté listo en dos semanas y para descartar errores humanos, los operadores de ambos trenes declararán ante el Ministerio Público”.

Un diagnóstico elaborado en 2014 por el STC Metro señala que 33 de los 49 trenes que atienden la Línea 1 del Metro tienen entre 36 y 50 años de uso, por lo que son “obsoletos y poco fiables”. El parque vehicular actualizado al 27 de marzo de 2019, señala que estos 49 trenes pertenecen a cuatro modelos distintos, todos de rodadura neumática.

  • 4 MP-68R96C, con 50 años de operación,
  • 5 NM-83A y 24 NM-83B, ambos con 36 años de funcionamiento
  • 16 NE-92, con 27 años de uso

Este análisis forma parte del Libro Blanco que forma parte del Fideicomiso Maestro del Sistema de Transporte Colectivo (Fimetro, oficialmente constituido el 14 de octubre de 2014) y publicado a finales de la administración anterior. El análisis señala que esta obsolescencia ha provocado falta de fiabilidad y disponibilidad de los trenes, así como mayores tiempos de traslado de los usuarios, por lo que la actual administración proyecta la adquisición de 45 unidades nuevas.

Otro tema relacionado es el uso de tecnología mediante la cual opera la red en la Línea 1, lo cual tampoco permite aumentar el número de trenes que circulan en esta ruta que va de Observatorio a Pantitlán, ni la frecuencia con la que pasan por las estaciones, ya que requieren de un sistema de pilotaje automático de última generación que evita accidentes.

Finalmente, argumenta otros problemas en el funcionamiento de los trenes como: alto nivel de averías con tendencia creciente; altos costos de mantenimiento correctivo; bajo nivel de fiabilidad y disponibilidad de trenes; obsolescencia en los principales sistemas tales como tracción-frenado, pilotaje automático generación de aire e información embarcada y paros frecuentes por fallas en diversos sistemas de los trenes en las estaciones e interestaciones.

En cuanto a la incidencia de averías en los trenes, el reporte señala una tendencia al alza con 2 mil 581 fallas en 2010, 3 mil 399 en 2013 y 5 mil 292 fallas en el 2017, de acuerdo con el Plan Maestro del Metro 2018-2030.

Por su parte, la Dirección de Mantenimiento de Material Rodante del Sistema de Transporte Colectivo señala que la vida útil de los trenes es de 30 años, por lo que 33 de los 49 trenes que operan actualmente en la Línea ya debieron salir de circulación.

La situación de los choferes

El secretario General del Sindicato del Metro, Fernando Espino Arévalo, informó por su parte, que los conductores involucrados en el accidente se encuentran en buenas condiciones de salud, en espera de rendir su declaración, pero descartó que haya sido ocasionado por un error humano.

Detalló que el conductor que se impactó sufrió algunos golpes, por lo que fue llevado a revisión, pero salió por su propio pie del hospital, mientras que el conductor que se encontraba estacionado sufrió lesiones menores pero también está en buenas condiciones de salud.

“Puedo asegurar que no se trató de un error del conductor; platiqué con él, él se sinceró conmigo me dio su versión y lo que sucedió es que el tren se quedó el tren sin control de mando y dejó de obedecer al conductor, quien estaba haciendo una maniobra porque era el penúltimo tren que daba servicio en esta línea en Observatorio”, indicó.

“Al estar maniobrado el tren se queda sin energía eléctrica, es decir los motores se apagan, esto provoca que se quede sin frenos y comienza a desplazarse rumbo a la estación Tacubaya donde estaba otro tren, el último estacionado. También se quedó sin comunicación con el pulso central de control y la cabina”.

Posteriormente, agregó: “afortunadamente, mi compañera reguladora le avisa al conductor del tren que estaba estacionado en Tacubaya que avisara a la gente para que saliera y con esto afortunadamente se logró que hubiesen sido 41 lesionados leves y un solo deceso”.

También destacó que el conductor del tren que falló hizo todas las maniobras posibles “de acuerdo a lo especificado en nuestros reglamentos internos y desafortunadamente el tren no respondió”.

Sin embargo, se negó a abundar sobre las posibles causas de la falla técnica que habría provocado el accidente.

Asesoría internacional

La directora del STC Metro informó que la certificadora alemana TÜV Rheinland acompañará a los responsables del organismo en la ejecución de los procedimientos de actuación en caso de incidentes.

“Verificará las normas del departamento de seguridad del Metro, así como los procedimientos internos utilizados por el equipo involucrado”, dijo Guido Wallraff, director Rail de TÜV Rheinland en México.

Finalmente, la directora del Metro señaló que aún no hay fecha para restablecer el servicio entre  Chapultepec  y Observatorio, por lo que unidades de RTP continuarán brindando servicio gratuito a los usuarios.