Análisis semanal: 16 de marzo

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Después del 9 de marzo –y de la marcha previa el día 8, quedan varias certezas y algunas dudas. Entre las certezas tenemos que se trata de un movimiento que logro sembrar la semilla de un cambio, uno que tal vez rinda frutos en el futuro, pero será un cambio al fin de cuentas; además, se trate de una reivindicación que ya fue escuchada, por lo que se espera que aunque sea en cámara lenta, también se modifiquen muchas de las actuales prácticas que lesionan a las mujeres.

Pero entre las dudas quedan la manera –y la razón que está detrás– de la actitud de López Obrador ante el movimiento feminista. Cabe recordar que cuando fue jefe de gobierno, también despreció la marcha que se hizo con motivo de la inseguridad en la capital del país.

Asimismo, queda la duda de que pasará con un movimiento que prometió un cambio y que no ha estado a la altura de las circunstancias, por lo que muchas mujeres el 8 y 9 de marzo corearon consignas en contra de AMLO y la 4T.

Finalmente, queda la duda del impacto de este movimiento en las urnas el año entrante, pues se trata de un sector que se suma al descontento como los burócratas despedidos, los familiares afectados por el desabasto de medicinas, los investigadores despedidos o afectados por la directora del Conacyt, los empresarios señalados sin pruebas y otros más que han resentido el “estilo” de gobernar de López Obrador y sus cercanos.

Como se señalaba en redes sociales en el marco de la jornada del 9 de marzo, al tabasqueño le tomó poco más de un año para que muchos se decepcionaran de él.

Y la duda permanece, ¿qué pasa por su cabeza que no se da cuenta?

 

El meme de la semana

 

La imagen de la semana

El pasado 10 de marzo, un choque entre dos convoyes del Metro en la CDMX se sumó a los problemas que enfrenta el gobierno.

Conspiracy Theory

Con las protestas de las mujeres, la baja en el precio del petróleo el coronavirus y el accidente en la estación Tacubaya del Metro de la Ciudad de México, las huestes lopezobradoristas en redes sociales han tenido que trabajar horas extra.

Cualquier crítica que algún usuario hacía, era de inmediato contestada, incluso con condenas por el aprovechamiento político que se hacía de alguno de los casos citados, pero algunas personas recordaron que quienes se especializado en dicha práctica eran precisamente los lopezobradoristas.

Así, cada muerte en enfrentamientos entre narcos era culpa de Calderón o de Peña, el bajo crecimiento en el PIB o la inflación también, pero que nadie ose culpar a López Obrador porque de inmediato la jauría en redes se lanzará a acallar a quien se atreva a tal señalamiento.

Pero así es esto de la propaganda, y de quienes entienden muy bien como se manejan este tipo de asuntos.

@CronicadePoder