Tiemblan manceristas con detención

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La detención durante la madrugada de ayer de Miguel Ángel Vásquez, calificado como el principal operador financiero de Miguel Ángel Mancera el sexenio pasado, puso a temblar aún más a todo el equipo mancerista.

Era cuestión de tiempo para que Vásquez fuera capturado por las autoridades de la Ciudad de México, cuyo gobierno le había puesto el dedo desde hace mucho.

El arresto fue en su casa, delante de su familia y en medio de un gran operativo implementado por agentes de la Fiscalía General capitalina, lo cual la mayoría consideró como rudeza innecesaria.

Ya se sabía que iban por él, pero Vásquez siempre dijo que estaba protegido legalmente a través de amparos, y que daría la lucha por la vía jurídica. Desoyó los consejos de quienes le dijeron que se alejara de la capital, que no se las pusiera tan fácil. Quizá los cargos que le fincaron no eran para espantar, pero si había visto que por menos que eso Rosario Robles está en la cárcel desde el año pasado, pues debió tomar precauciones.

Independientemente de su situación jurídica y de cómo acabe su caso, la detención es relevante, toda vez que Miguel Ángel tuvo relación con prácticamente todos los perredistas que operaron en los territorios de la ciudad.

Y no sólo eso, el hoy detenido operó millonarias nóminas con el equipo cercano a Mancera, por lo que debe contar con un arsenal de información que, indudablemente, ha puesto nerviosos a varios y que podría tener consecuencias en las próximas semanas.

Además de los manceristas, la captura pegó fuerte en el corazón de Somos, agrupación en vías de convertirse en partido, luego de que cumplió con los requisitos impuestos por el INE, y que obviamente no era bien vista.

Ya le habían advertido que cejara en su intento de formar un partido, pero desoyó la recomendación y acrecentó el enojo de la 4T capitalina.

Pero no conforme con ello, en el Antiguo Ayuntamiento tienen metido en la cabeza que Vásquez es quién está detrás de los dirigentes sindicales rebeldes, que desafiaron a la 4T al organizar elecciones en el Sindicato Único de Trabajadores, cuando se había pedido que no.

Su captura hará pensar dos veces a los dirigentes que han desafiado abiertamente al gobierno y que tienen metidos varios amparos promovidos por sus abogados y asesores, que les han asegurado que ganarán, tan sólo para sacarles dinero.

Suponiendo que la ley les dé la razón, está claro que el Gobierno de la Ciudad de México no los quiere y que, si no se alinean, pueden correr la misma suerte que Miguel Ángel Vásquez.

No sería la primera vez que el gobierno se imponga al sindicato, pues no necesitan tener la razón jurídica, basta con que tengan el poder público y de eso nadie tiene duda. Esa es la razón de haber cazado a uno de los grandes operadores financieros de Mancera.

La forma como lo detuvieron es para que todos anoten de recibido el mensaje y piensen bien si le siguen o se agachan.

 

CENTAVITOS

La novela sobre el futuro político de Jorge Gaviño parece haber llegado a su fin, pues, a pesar de que el diputado perredista había cantinfleado sobre su inminente salida del sol azteca, ayer desayunó con su coordinador en Donceles, Víctor Hugo Lobo, quien le dio cariño. Luego de ese desayunito, quien le había pedido a Gaviño —desde San Lázaro— que diera el brinco al Verde, entendió que no lo hará.