Prensa transicional o depender siempre de Estado-gobierno

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Disputa por libertad de opinar

1.- Las quejas de la prensa escrita y algún prensa electrónica por la escasa publicidad oficial es cíclica en cada inicio de administración, rehuye el análisis de la dependencia que implica y retrasa la modernización de la relación prensa-Estado.

2.- La prensa mexicana se divide en tres grandes grupos: la institucional, la disidente y la antisistémica. Los volúmenes de publicidad gubernamental dependen del grado de alianza-apoyo que necesite el gobierno de cada una de ellas.

3.- El modelo de comunicación social personal del presidente López Obrador no necesita a los medios para consolidarse, aunque el riesgo es que la prensa disidente pase a antisistémica y se convierta en canal de represión de sectores sociales opositores o desaparezca.

4.- El modelo de negocio de los medios está amarrado a la publicidad oficial, porque la publicidad privada está sometida a instancias autoritarias del Estado. Por ello los medios disputan, aún de manera legal como Proceso, el acceso a las partidas publicitarias gubernamentales. Dependerá de cada medio definir el grado de sometimiento a los compromisos de esa publicidad: total, media o inexistente.

5.- La bolsa de publicidad total –pública y privada-. Define las características del sistema/régimen/Estado: una estructura autoritaria que carece de medios independientes como forma de expresión de la democracia. Hay casos de autoritarismo absoluto (de Díaz Ordaz a Peña Nieto) o blando (López Obrador). Se trata de un modelo de autoritarismo centralizador de recursos y decisiones de poder.

6.- La prensa y la política de publicidad oficial deben pasar por un proceso de transición: de ese centralismo absolutista que concede a los gobiernos el control absoluto del gasto publicitario, al margen del porcentaje de votos, a una prensa libre de esa dependencia. López Portillo llegó con el 95% de votos en 1976 y centralizó las decisiones al personalizar la propiedad del presupuesto federal fiscal: “no pago para que me peguen”, el Estado-presidente decidía apoyar con publicidad presupuestal sólo a aliados incondicionales. De Alemán a Díaz Ordaz, el control de la prensa se hacía por el manejo exclusivo del papel para imprimir; hoy es la publicidad.

7.- La falta de publicidad privada está llevando a la quiebra a medios grandes, varios de ellos en proceso de cancelación de versiones impresas y arrinconamiento en el espacio digital.

8.- La prensa debe, por tanto, buscar nuevo modelo de negocios para no depender de la publicidad oficial o privada. El universo se localiza ahora en los lectores, un sector descuidado desde siempre por los medios. Por su cuenta, los lectores pasaron de lectura de medios y contenidos impresos a la dinámica opinativa en redes sociales.

9.- El tránsito de la prensa impresa a la prensa digital será largo, confuso y disperso. El mecanismo de cohesión impresa sería la radio y la televisión digitales que no pasan por concesiones y que pueden aglutinar unidades informativas-opinativas coherentes y con mayor capacidad de difusión en dispositivos móviles.

10.- La parte más compleja será construir mecanismos de recepción de liquidez. Algunos están pensando en sociedades masivas, otros en venta de certificados y no pocos en programas de acceso con clave pagada.

11.- El problema de la prensa radica en la dispersión de la sociedad en su relación con los medios. Los periódicos impresos lograron crear comunidades más o menos homogéneas, aunque poco a poco hubo migración o lecturas de más de un medio.

12.- La sociedad de la capital de la república está más informada en redes, en tanto que la del interior sigue dependiendo de periódicos impresos. Los articulistas y columnistas capitalinos se leen en los estados no por sus medios originales, sino por venta de servicios. Ello ha conducido a una lentitud en la mutación de los medios fuera de la capital.

  1. A pesar de ello, el peso de definición de líneas informativas y críticas sigue estando en los medios capitalinos. De ahí la importancia de buscar nuevos modelos de negocios periodísticos.

14.- Por la dinámica del internet y por el estilo del presidente Trump de desprestigiar a los grandes medios para disminuir su crítica, dos grandes periódicos encontraron un nuevo modelo de negocios: no depender de la publicidad privada, sino de sus lectores. El The New York Times y el The Washington Post aumentaron el nivel de critica contra Trump y volcaron sus esfuerzos a sus espacios digitales. A cuatro años de gobierno, los dos recuperaron lectores y disminuyeron sus costos de producción de papel.

15.- En México hasta ahora los grandes medios han usado el internet como eco de sus ediciones impresas, sin darles autonomía de gestión de noticias y comentarios. Ello ha conducido a una caída de suscripciones porque todo ya está abierto a internet, con excepción de Reforma que cobra por acceso a noticias y comentarios.

16.- El desafío consiste en nuevas formas de hacer periodismo en redes, con mecanismos de venta de servicios a lectores y creación de espacios más o menos homogéneos.

17.- la publicidad oficial ya no regresará a medios como antes, con casos tan disparatados como algunos dueños de medios que pedían la mitad de la publicidad con factura y la otra mitad en efectivo para gastos personales. La precariedad presupuestal de los presupuestos de oficinas federales y de gobiernos estatales y municipales y la crisis de actividad empresarial anuncia otros cinco años de escasez de fondos para medios.

18.- Algunos medios digitales han emprendido formas específicas de financiamiento, pero falta educar a la sociedad en el sentido de que no tendrá información de calidad si no paga para ello. En el pasado era el Estado-gobierno el que financiaba la prensa para informar a la sociedad, inclusive a los medios críticos y disidentes. En 1973 los empresarios retiraron como boicot su publicidad del periódico Excelsior y el gobierno de Echeverría sustituyó la publicidad privada con oficial porque aún ese poderoso diario carecía de autonomía financiera.

19.- Si la sociedad no madura y llega a la conclusión de que toda función de crítica al sistema necesita de financiamiento social, entonces pasaremos por un túnel oscuro sin saber qué hay del otro lado y los sectores autoritarios del sistema/régimen/Estado habrán ganado.

20.- Pero el primer gran paso lo deben dar los periodistas y los medios: mudar a prensa digital, conquistar lectores y ofrecer formas de financiamiento social. Antes eran los 10 pesos diarios, en promedio, para comprar un periódico. Hoy puede ser menos para obtener más accesos. La prensa debe aprovechar el impulso negativo del corte de publicidad gubernamental como medio de control de contenidos y pasar, vía un modelo transicional dinámico, a medios de opinión digitales que dependan de los lectores y no del gobierno ni de la empresa privada.

indicadorpolitico.mx

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