Libertad y desafección ciudadana

0
121

Thomas Piketty lleva tiempo esgrimiendo que la prevalencia de las desigualdades económicas termina –tarde o temprano- minando la fe en la libertad y en la democracia del ciudadano de a pie.

Para el economista francés, la mano invisible es incapaz de reducir por sí sola dichas discrepancias, que como se ha demostrado en las últimas crisis económicas, lo que ha acontecido es que los ricos se han hecho más ricos y la clase media se ha empobrecido más: para él la única esperanza es la intervención del Estado creando mecanismos correctores mediante subsidios y rentas directas.

¿Qué va a pasar si la gente continúa en el tiempo viendo cómo su vida empeora? El riesgo, alude Piketty, es un incremento del desencanto ciudadano hacia valores relevantes como la libertad y la democracia.

En la opinión de José Manuel Albares, en el caso de Europa la larga crisis económica ha jugado un papel fundamental en la desafección de muchos ciudadanos, en un primer momento hacia el ideal europeo y después incluso hacia la desconfianza en el sistema político y democrático.

Para el recién nombrado embajador de España en Francia esa situación hay que remediarla y eso tiene mucho que ver “con la idea de desprotección por parte de Europa o por parte del Estado” hacia el ciudadano que se siente abandonado.

Hace unos días hablé en exclusiva con Albares, uno de los asesores internacionales más cercanos al presidente Pedro Sánchez, de hecho pegado al mandatario español en todas las cumbres.

El también ex cónsul en Bogotá  argumenta que en la actualidad muchas de las grandes crisis sociales que se están viviendo en los últimos meses en América Latina tienen que ver con el grito de los ciudadanos de distintos países que desean ser tenidos en cuenta y ocupar espacios.

“Y ser protegidos por el  Estado. No solo hoy en día es moralmente inaceptable, sino también  políticamente poco inteligente, porque no hace más que dar alas  a la extrema derecha o a los populismos; en lo personal creo que el crecimiento y la redistribución son dos cosas que, de alguna forma, deben ir parejos”.

En los últimos tres quinquenios crecen las voces de expertos economistas internacionales en pro de fomentar que los gobiernos establezcan una renta básica universal, para Albares si bien no es un “horizonte próximo” es claro que habrá que buscar mecanismos que impidan que los ciudadanos –especialmente si hablamos de amplias bolsas de ciudadanos- se desenganchen de nuestras sociedades.

El  diplomático español hace un llamado a evitar dicha desafección: “No podemos tolerar eso o lo que estaremos fomentando es claramente el auge de movimientos extremistas o antidemocráticos”.

A COLACIÓN

En esta etapa de transición en la que nos encontramos como seres humanos, productivos  y sociales mucho se analiza que hay gente con temor hacia el futuro inmediato que está siendo presa fácil de quienes venden ilusiones o promesas de que nada cambiará.

Le pregunté a Albares si esto sucede porque se aprecia un cambio de ciclo, para él, en su opinión no hay un  único factor sino más bien una mezcla de varios factores.

“Por un lado, las nuevas tecnologías y la globalización  hacen que haya perdedores y ganadores clarísimamente y que esos perdedores sientan que si no  hay un Estado que los protege socialmente, que los ayuda a hacer su propia transformación personal, a adaptarse e integrarse a la globalización y sacar el mejor  rendimiento de las nuevas tecnologías lo que sienten es un rechazo muy grande hacia ese mundo que se está construyendo;  sienten una traición por parte del Estado y de sus gobernantes”, refiere el embajador español.

Otro punto relevante tiene que ver con el tipo de liderazgo muy populista que lanza una gran mentira que dice “si  me votas a mí nada cambiará” lo que es  falso; porque como argumenta Albares, las cosas cambian y el progreso de la Humanidad supone un cambio.

¿Cómo evitar esa desafección hacia la democracia? El representante  español en Francia advierte que es muy importante introducir la dimensión social dentro de las decisiones económicas; e introducir planes en distintas etapas desde la educación más temprana al mundo del trabajo que acompañen las mutaciones tecnológicas que se están produciendo.