Barrales juega en dos pistas

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Luego de fracasar dos veces consecutivas en su intento de ser jefa de Gobierno con el PRD, Alejandra Barrales está de regreso a la política activa y, para ello, juega en dos pistas distintas y muy lejanas al que fue su partido.

A pesar de que durante mucho tiempo negó que dejaría el sol azteca, en agosto del año pasado, Barrales oficializó su salida, y lo hizo de la mano de Juan Zepeda, usando incluso un comunicado conjunto para anunciarlo.

Ya desde antes se sabía que ambos habían sostenido pláticas con Dante Delgado, líder (in)moral de ese partido, e incluso con el gobernador jalisciense Enrique Alfaro, quien es en realidad el que está tomando el mando naranja.

Los dos dijeron entonces que aún no habían decidido su futuro político, pero, un mes después, Zepeda oficializó su integración al MC, donde incluso es compañero de Dante en el Senado de la República.

Por su parte, Barrales ha querido ocultar lo que no puede: que tiene las manos bien metidas en el partido naranja de la capital, donde incluso envió desde el año pasado a su alfil, Royfid Torres, a cargarle las maletas al senador Clemente Castañeda, hoy líder naranja.

Ahora Royfid opera en el partido y nadie duda que es la pieza de la exaspirante a la Jefatura de Gobierno, que últimamente se ha visto más activa, invitando incluso a varios de sus excompañeros del PRD a sumarse.

Pero el MC no es el único santo al que le reza Alejandra, pues quienes la conocen bien dicen que también tiene metido un pie en la asociación política Súmate a Nosotros, que busca su registro como partido nacional.

Esta agrupación, presidida oficialmente por el exdirigente panista Manuel Espino, quien ha sido azul; tricolor con Enrique Peña y de la 4T con Andrés Manuel López Obrador, hasta el 14 de enero pasado llevaba 140 de las 200 asambleas distritales en todo el país.

Incluso ha registrado 93 mil 37 militantes, de los 233 mil 945 requeridos por el Instituto Nacional Electoral, que lleva el conteo para ver si cumple los requisitos de registro como partido político.

Aunque Barrales conserva bajo perfil en Súmate a Nosotros, dicen los que saben que, en caso de no conseguir el registro, intentará llevarse el bonche de afiliados al MC, a fin de estar en mejor posición de negociar para 2021.

Quizá Alejandra ni siquiera tenga que afiliarse a los naranjas; se pondrá el traje de ciudadana por medio de Pensando en México, un grupo de notables cuyo consejo consultivo preside Salomón Chertorivski.

De esta forma, Barrales anda en dos pistas, queriendo vestirse ahora de sociedad civil.

 

CENTAVITOS

Morena no es capaz de poner orden en el relevo de su dirigencia nacional, pero, eso sí, quiere hacerse cargo de la elección de su coordinador legislativo en Donceles, donde las negociaciones están trabadas. Por un lado, se ha mantenido desde el principio José Luis Rodríguez, a quien le han cambiado varias veces de contrincante; la última es Martha Ávila, a quien ni en su casa la conocen. Es la nueva marioneta del grupo opositor y lo único que se sabe de ella es que llegó como suplente de la hoy fiscal Ernestina Godoy. Parece que en Morena los suplentes caen hacia arriba, pues primero fue Ricardo Ruiz, suplente de Alejandro Encinas, y hoy suena Ávila.