Tramas en derredor a García Luna y cosas peores

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En efecto, lucubrar es el deporte nacional, pero es estéril. Desechemos el supuesto, la arrogante imaginación, la vaguedad y la suposición. La detención de Genaro García Luna es una buena noticia siempre y cuando cante, suelte la sopa y sepamos sus nexos. Tanto qué contar que acaso sus captores expresen ¡calla! en vez de pedirle que abra la boca. Y sería lo normal. Pero si la abre, sacarán raja puesto que sabe demasiado. Tanto como para poner a temblar al sistema político mexicano. O debería. Porque cantará en Estados Unidos, no aquí.

Un sujeto cuya acción e inacción salpica tres sexenios –aún el inoperante de Fox, tan permisivo y torpe con el narco, dejándolo crecer– y no es poca cosa; y desde luego que su captura presumiblemente por corrupción, enloda de forma inevitable al PAN, aunque el escurridizo senador Romero Hicks le saque al parche muy a su estilo, y exhibe ineludiblemente al PRI.

Siendo el PAN el principal contratista de aquel y el más vociferante contra el gobierno López Obrador y sus acciones contra el crimen organizado, ahora queda otra vez en la mira como opositor. Por su carencia de liderazgo y por el papelón de doce años. ¿Con qué cara refunfuña? Un día sí y otro también lo hace, mientras a cada refunfuño de su dirigente, Marko Cortés, nos muestra su patética carencia de imaginación y de liderazgo rotundo, que confirman su mala gestión de la seguridad nacional como partido gobernante que fue, poniendo al frente a García Luna, cosa que nos permite señalarlo, apuntándole directo con el dedo como un partido fracasado en materia de seguridad. Sí, en efecto, por sostener a García Luna y gracias a la herencia recibida a su vez del PRI –que nos imposibilita dejar de hablar del pasado, como exigen sin derecho a ello, los priistas– pues entorpeció medidas como crear cosas tales como el mando único con las impresentables policías estatales priistas, podridas como es natural estando al frente tal partido y que desaconsejaban juntarlas con las de estados que podrían estar haciendo su trabajo de regeneración. Eso ayudo a retrasar soluciones.

Es que no nos vamos a contar cuentos, pero ante ese panorama, el PAN no mejoró su oferta ni entonces ni ahora cono opositor; como no lo hacen sus seguidores, incapaces de presentar mejores propuestas. Ya se sabe: no salen de que somos Cuba. Y decirlo ayuda en absolutamente nada y lo saben porque carecen de respuestas para dar soluciones.

Para quienes se adornan acusando al presente gobierno de inacción o fracaso frente al crimen organizado, soterrando en ello su complacencia y autohalago por sus respectivas pésimas soluciones del pasado, y no miran una gestión que enlodó al PAN y lo deja en la lona con una guerra costosa que fue inútil para el pueblo de México, si atendemos a los resultados y a que la misma gente de García Luna estaba coludida, entonces solo resta reprobar sus aspavientos.

Aquello fue una guerra de exterminio que fracasó. A lo mejor al PRI no le va mejor en la valoración, pues como Peña Nieto nunca reveló su estrategia y hoy sabemos que el PRI como gobierno abandonó las acciones contra el crimen organizado en la segunda mitad del sexenio peñista –de ahí que sus años mas violetos fueron  2017 y 2018– ergo no contamos con aquel partido para resumir acciones destacadas y loables. En resumen, PAN y PRI fracasaron en su política de seguridad –eso, cuando la hubo– y en buena medida la semilla de tales resultados es García Luna.

Que cante con quién se coludió, si lo hizo. Que cante de quién recibió apoyos y favores, si los hubo. Y diga con quién tuvo nexos además de los evidentes, fotografiados, sabidos. Que cante. Y claro, como claro es saber que es información que soltará en Estados Unidos, como El Chapo, con la poca participación mexicana que implique a nadie por sernos nula y los nulos resultados a obtener de ella también para México. Hasta nos hará pensar que los yanquis sí son mejores.

La presente trama de sus padrinazgos y de los que haya apadrinado, resulta ineludible. García Luna supone contar con nexos políticos con varios partidos, opositores también, que pasan por la Corte, el ejército. Gente a su cargo hoy lidera la seguridad pública en Ciudad de México y Estado de México. Hay por dónde rastrear, aunque nos digan las presentes autoridades que esas personas sí pasaron los controles de confianza. Pues menudos controles se aplican….

Su gestión nos conduce a dudar de absolutamente todos los números. De todos. Desde sus logros a los costos de esa guerra contra el narco, a sus muertos. Es opacidad pura. Y ante eso, solo resta preguntarnos porqué y recordar al PAN como su artífice. Lo de ser más costosa políticamente para ciertos políticos, acaba siendo lo de menos.

Eso sí, descartemos que sea un distractor de López Obrador. No lo ha capturado y es muy probable que la información que arroje el detenido no sea ni para México ni para su gobierno en concreto. De manera tal que una vez más, un pillo servirá a otros intereses y no a los de México. Una vez más.