ERC deja a Sánchez e Iglesias sin turrón de Navidad

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Pablo Sebastián

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias están en las manos de ERC, el partido que apoya el golpe catalán y que se niega a acatar la Constitución, al tiempo que exigen medidas de gracia para los golpistas que han sido condenados en el Tribunal Supremo. Y la suspensión de los procesos judiciales abiertos contra soberanistas encausados. Entre los que ahora se encuentra el ex presidente de la Generalitat Quim Torra.

Esto es, y no otra cosa, lo que significa para ERC la solución y la vía política del ‘conflicto político’ catalán que Sánchez ha reconocido como tal (antes lo llamaba ‘problema de convivencia’). Cuando en realidad el problema que se mantiene en Cataluña es el de la ausencia de legalidad y la vulneración del orden público, últimamente con premeditada violencia.

ERC no tiene prisas y cree tener en sus bolsillos la única llave posible de la investidura de Pedro Sánchez y la formación del gobierno de coalición del PSOE con Podemos. Y parecen haber decidido que Sánchez e Iglesias no celebren la Nochebuena, con turrones y champaña, sentados en el Consejo de Ministros de España mientras su líder Oriol Junqueras se queda con la cena de la prisión de Llenoders.

Salvo que este martes Sánchez haga importantes concesiones a ERC y ello les permita la investidura para el día 19, lo que provocaría una gran revuelo nacional y profundo malestar en el seno del PSOE. No que tampoco parece fácil y lo que hace pensar que el esperado acuerdo de los socialistas con ERC podría aplazarse hasta después de la fiesta de los Reyes Magos del 6 de enero.

Fecha en la que Sánchez recibirá una larga e indecente carta de ERC a los Reyes Magos españoles con peticiones que superan las líneas rojas de la legalidad y la decencia política y democrática, solo para que Sánchez sea Presidente e Iglesias vicepresidente.

Empezar así, de rodillas ante el golpismo catalán, la incierta legislatura no augura nada bueno ni tampoco la estabilidad que necesita este país. Sino más bien al contrario continúas tensiones de todo orden que reaparecerán cuando se plantee la votación de los Presupuestos (como ya ocurrió tras el triunfo de la moción de censura).

Momento en el que ERC presentará su otra lista de peticiones entre las que a buen seguro estará el indulto de Junqueras para que pueda presentarse de candidato a la Generalitat en los comicios catalanes de la primavera.

Frente a esta temeraria y arriesgada colección de disparates que podrían ponerse en marcha las próximas semanas solo queda como alternativa una gran coalición entre PSOE, PP y Cs.

Un pacto para: hacer frente al desafío catalán; aprobar unos Presupuestos para la convergencia con la UE y hacer frente a la nueva crisis económica; y poner en marcha la reforma de la Ley Electoral que acabe con los bloqueos políticos y ponga a los partidos nacionalistas en el lugar ‘proporcional’ que les corresponde, eliminando así los privilegios que les permiten chantajear al Estado.

Esta y no otra debería ser la opción de Sánchez que el líder del PSOE se ha negado a explorar y negociar con PP y Cs para finalmente ponerse en las manos de Iglesias y Junqueras lo que tarde o temprano acabará muy mal.