AMLO en un año llevo al país a una recesión

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  • Pérdida de empleos y poder de compra de las familias
  • Dos tercios de los estados en decrecimiento económico
  • Pérdidas en Pemex se multiplican siete veces

De enero a septiembre de este año la economía mexicana no creció, el Producto Interno Bruto (PIB) cayó durante el primer semestre un 0.1% y en el tercer trimestre apenas llegó a 0.01% según cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el 25 de noviembre del año en curso; estos datos muestran con claridad y certidumbre tres caídas trimestrales consecutivas >iniciadas en el último periodo de 2018< elementos que fundamentan para la mayoría de economistas una recesión técnica.

El INEGI en su análisis desestacionalizado, hizo una revisión a la baja del último trimestre de 2018 y del segundo de 2019, señalando contracciones del 0.09% y del 0.06%, respectivamente; para julio, cuando se presentaron las cifras preliminares, ahora revisadas, para el segundo trimestre del año se reportaba un avance del 0.01% del PIB, con lo que México bordeaba la recesión por la mínima (2). El avance marginal entre julio y septiembre de este año, no deja dudas, los resultados del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador de crecer a un ritmo del 4% anual durante su mandato y 2% este año, están muy distantes de su promesa de campaña y de gobierno.

Temporalidad

PIB

1er trimestre

-0.9%

2º   trimestre

-0.6%

3er trimestre

0.01%

Fuente: INEGI

Aquí vale la pena recordar, que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto la economía mexicana creció en promedio 2.4%, superando los 2% de Vicente Fox y el 1.8% de Felipe Calderón; lo que muestra que en sólo un año la administración de López Obrador dio un frenazo al crecimiento económico, llevándola a un estancamiento del PIB en cero, de enero a septiembre del año en curso. Lo que quiere decir, que el Ejecutivo Federal en tan sólo nueve meses del 2019 ha dilapidado los recursos económicos y del patrimonio nacional, con una deficiente administración y malas decisiones políticas, entre las que es emblemática la cancelación del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (Texcoco).

Hay que destacar que lo que ocurre en el país, no se debe a un entorno global desfavorable o una crisis regional, lo que ha generado este estancamiento es básicamente por decisiones internas., lo que indica que “crecer” al cero por ciento, es responsabilidad del presidente Andrés Manuel López Obrador, que ha generado incertidumbre y dudas sobre el Estado de Derecho, entre los empresarios mexicanos (3), que han dejado de invertir en México.

Las cifras nos muestran, que el sector secundario durante los primeros meses del año es el más afectado, con una contracción del 1.7% respecto al mismo periodo del año anterior; donde la industria (4) lleva mucho tiempo dando señales de estancamiento, con caídas muy pronunciadas en sectores como el de la construcción y la minería. El sector primario, que incluye la agricultura y la ganadería, y el de servicios libraron mejor el temporal con crecimientos del 2.2% y 0.6%, respectivamente, de acuerdo con cifras desestacionalizadas.

Actividades

Porcentajes

Primarias

+ 3.3

Secundarias

–   0.1

Terciarias

+   0.1

Fuente: INEGI

Con esta última revisión del INEGI, México se encamina a una cifra de crecimiento nulo para 2019, ya anunciada por los organismos internacionales. El Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó en octubre su proyección anual hasta situarla en un 0.4%, cinco décimas menos que en la estimación anterior. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) es aún menos optimista, al proyectar un 0.2%. De cara al 2020, ambos organismos apuntan a una modesta recuperación y sitúan el crecimiento en torno al 1.2%. La preocupación por la fortaleza de la economía ha llevado al Banco de México (BM) a rebajar los tipos de interés tres veces desde agosto.

Este bajo crecimiento se da con la desaceleración mundial como telón de fondo. En nuestro país, el inicio del sexenio de Andrés Manuel López Obrador se ha visto marcado por algunas decisiones que han sembrado la incertidumbre en el sector empresarial, el conflicto entre el Gobierno (CFE) con cuatro multinacionales por los contratos de varios gasoductos y a que en Pemex se cerraron las puertas a las inversiones privadas, tanto nacionales como extranjeras (5). A esto se suma la fragilidad financiera de la petrolera estatal Pemex, la mayor empresa del país que sigue en una senda de pérdidas millonarias y baja producción.

En este mismo sentido, hay que destacar el cambio de reglas del juego (6) en el sector energético, por ejemplo, la cancelación de las subastas eléctricas y la reciente modificación de los Certificados de Energía Limpia (CELs), un instrumento esencial para impulsar la inversión privada en la generación de energía renovable. Vale la pena destacar, que las pérdidas de Pemex se multiplican siete veces y ya superan los 176 mil mdp, lo que representa una caída del 0.3% del PIB, esta limitante económica lleva consigo menores niveles de empleo, ingresos familiares y las posibilidades de desarrollo de la población.

Sobre la recesión

JP Morgan, en julio pasado, antes de conocerse los primeros datos del PIB del segundo trimestre, por parte del INEGI, apuntó: «La economía ha estado débil desde hace algún tiempo, y el aproximado del PIB de mayo actual lo encamina a generar un crecimiento negativo en el segundo trimestre, lo que sería equivalente a una recesión técnica”. Por otra parte, el economista en jefe de Bank of America, Carlos Capistrán, en un informe a sus inversionistas, señala que: “un segundo trimestre consecutivo con una contracción pondrá a México en una recesión técnica”.

En esta discusión sobre el concepto de recesión, se suma el subgobernador del Banco de México (Banxico), Jonathan Heath, plantea que la definición de recesión de la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos (NBEr por sus siglas en inglés) es una caída significativa de la actividad económica que se extiende por toda la economía en su conjunto, y que sea visible en el PIB real, el ingreso real, el empleo, la producción industrial y en las ventas al menudeo y mayoreo; según él esta definición, aplicada en la economía mexicana presenta algunas disyuntivas, comentando, como que “sin lugar a duda, se reconoce una caída en la actividad económica, sin embargo, esta disminución está lejos de ser ‘significativa’”.

Heath agrega, que “aunque no hay duda de que ciertos sectores registran caídas, no se ha extendido a toda la economía. Primer ejemplo, la producción manufacturera sí fue al alza (aunque lento), mientras que las ventas al menudeo registran una tendencia solida al alza”. Pero es claro, que el desempleo va creciendo rápidamente, la industria cayó en 9% y la construcción se ha desplomado, así como la actividad minera.

En este sentido, Eduardo Sojo en su columna de El Financiero afirma que se ha popularizado la idea de que las economías entran en recesión cuando se dan al menos dos trimestres de crecimiento negativo en el PIB, lo cual, dijo, no parece muy sensato. “Imaginemos, por ejemplo, que el PIB tiene dos caídas consecutivas de 0.1 por ciento; ¿podríamos decir por ello que la economía está en recesión? Yo creo que no”.

Por su parte, el economista Alonso Cervera dijo en su cuenta de Twitter: «Algunos dirán ‘ya ven, estuvimos en recesión’. Yo lo llamo estancamiento, más que recesión. La caída en actividad ni ha sido significativa ni ha pegado en toda la economía».

Toda esta discusión de finales de julio pasado, sobre recesión o estancamiento, hoy cobran otra dimensión cuando los datos desestacionalizados del INEGI muestran con claridad que los tres trimestres de este año, que van de enero a septiembre, hay cifras negativas y está en nivel de cero el PIB, es decir no hay crecimiento económico, por lo que considero que estamos en una etapa recesiva o contraccionista.

Focos rojos en la economía

Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis de Comercio, Economía y Negocios (LACEN), señala que la economía mexicana pasó de desaceleración a la contracción o decrecimiento en sus principales motores económicos, como la industria y servicios; con cifras desestacionalizadas, la mayoría de las ramas industriales operan en terreno negativo y prácticamente están en fase recesiva. Puntualizado que “Mientras que el estancamiento de 0.0% reportado por el INEGI en el sector servicios >a través de las cifras oportunas del PIB< vemos con claridad que existe una “descapitalización >o nulo gasto< en tecnología”; los factores que representan un foco rojo para el crecimiento y profundizan el estancamiento.

El coordinador del LACEN señaló que, de acuerdo al INEGI, al cierre de agosto pasado el sector industrial reporta los siguientes retrocesos:

  • Manufacturas: 0.5%.
  • Construcción: 2.9%.
  • Trabajos especializados para la construcción: 20.4%.
  • Minería: 3.2%.
  • Extracción de petróleo y gas: 5.6.
  • Fabricación de insumos textiles: 8%.
  • Prendas de vestir: 6.4%.
  • Fabricación de maquinaria y equipo: 5.9%.
  • Productos de cuero y piel: 3.8%.
  • Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica: 5.3%

Dos tercios de los estados presentan serios rezagos económicos

La economía de más de 66% de los estados federales decrecieron o presentan significativos regazos en sus principales motores económicos; con tasas anuales negativas de hasta 10% o cifras trimestrales que van de 0.0% a menos de 1%, informó el INEGI; como es el caso de Tabasco (7) que es la entidad federativa con el peor resultado en la materia; con un desplome o retroceso anual de 10.3% al cierre del segundo trimestre del año. Le siguen en el piso de economías con mayores decrecimientos o rezagos están Baja California Sur y Zacatecas; con tasas anuales negativas de 7.2% y 3.4%, respectivamente.

En cambio, aparecen estados como Chihuahua, Tlaxcala y Durango con un crecimiento anual de 3% a 4%, hay otros que apenas superaron la línea del cero; como Veracruz 0.1%, Yucatán 0.3%, Sonora 0.4%, Quintana Roo 0.4% y Coahuila 0.4%.

Estos datos nos muestran la gran diversidad del desarrollo nacional y el mosaico de entidades del país, ante este panorama el subgobernador de Banxico, Jonathan Heath (8), comentó que las cifras publicadas por el INEGI muestran “una gran disparidad regional” en la actividad económica de nuestro país; en Twitter, apuntó que “alrededor de una tercera parte del país crece bien; mientras que dos terceras partes >equivalente a más de 66% de los estados< se rezagan”.

Las Entidades por desempeño

Con base en las cifras y el análisis del INEGI para los dos primeros trimestres del 2019 tenemos, que 19 estados del país decrecieron significativamente; tres se estancaron con 0.0% y seis más no alcanzaron ni siquiera 1%.

Con retrocesos

Sinaloa 5.7%

Baja California Sur 5.2%

Tabasco 2.6%

Guerrero 2.4%

Hidalgo 2.3%

Chiapas 1.8%

Michoacán 1.3%

Con estancamiento

Coahuila 0.1%

Quintana Roo 0.2%

Nuevo León 0.5%

Ciudad de México 0.6%

Durango 0.8%.

Sin crecimiento

Estado de México 0.0%

Tamaulipas 0.0%

Tlaxcala 0.0%

Mayor crecimiento (8)

Chihuahua 4.2%.

Tlaxcala 4.1%.

Durango 3.1%.

Aguascalientes 2.9%.

Colima 2.7%.

Mejores resultados (9)

Chihuahua 2.2%.

Colima 1.8%.

Jalisco 1.3%.

Guanajuato 1%.

Aguascalientes 0.9%.

Petróleos Mexicanos (Pemex)

Entre enero y septiembre de 2019 la empresa tuvo una pérdida de 176 mil 367 millones de pesos, que significa 7.6 veces con relación a los 23 mil 89 millones que perdió en el mismo periodo de 2018; la deuda de Pemex se ubica en 1 billón 956 mil millones de pesos, al cierre del tercer trimestre de 2019. En su más reciente informe enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la petrolera reportó que, tan sólo de julio a septiembre, sus finanzas fueron afectadas por una merma neta de 87 mil 858 millones de pesos.

Aunque, por otra parte, Pemex había registrado una utilidad ganancia financiera de 26 mil 770 millones de pesos, en los mimos tres meses del año pasado; planteando que al cierre del tercer trimestre de 2019 sus ingresos totales, por concepto de ventas y servicios, tuvieron una disminución anual de 20.2%; como resultado de una reducción de 19.6% en las ventas nacionales de hidrocarburos; y una contracción de 21.9% en el volumen de las exportaciones realizadas durante el periodo de referencia.

La petrolera señalo, que esto se debió principalmente a una disminución en los precios de las gasolinas y diésel, de hasta 8.8% y 7.9%, respectivamente, en los primeros nueve meses de este año. En este sentido explicó, que para la perdida contribuyo fundamentalmente una baja en los volúmenes de venta ambos combustibles, originada por la entrada de nuevos competidores al mercado y la caída del precio de la mezcla mexicana de exportación, que pasó de 66.24 a 55.02 dólares por barril entre el tercer trimestre de 2018 y el mismo de 2019.

Situación financiera de Pemex

La empresa productiva del Estado mexicano señalo que su deuda financiera total mostró una baja de 6.1% entre el cierre de 2018 y septiembre de 2019; debido al prepago de pasivos que se llevó a cabo en el mercado de bonos en dólares. En este sentido, al 30 de septiembre pasado los adeudos de la Pemex se ubicaron en 1 billón 956 mil millones 300 mil pesos, que equivalente a 99 mil 600 millones de dólares, a un tipo de cambio de 19.63 pesos.

Es importante destacar, que Pemex disminuyo anualmente su contribución total en impuestos y derechos en 25.6%, como resultado de menores precios del crudo y una menor producción de hidrocarburos; en lo referente al monto generado por concepto de derecho por utilidad compartida también mostró una baja de 30.8%, al compararlo con el tercer trimestre del 2018

Producción

Por lo que se refiere a la producción de crudo al tercer trimestre de 2019, se alcanzó:

  • 1 millón 694 mil barriles diarios de petróleo; equivalentes a un aumento de 1.2% respecto al trimestre previo; después de “una larga historia de 14 años de caídas”.
  • Pero hay que advertir que, en términos anuales, la extracción de crudo registró un desplome de 6.7%.
  • En tercer trimestre de 2018, la producción del hidrocarburo alcanzó 1 millón 816 mil barriles diarios, pero bajo la producción, ya que, para el tercer trimestre de 2019, Pemex extrajo 122 mil barriles diarios menos de crudo, en promedio; es decir, 1 millón 694 mil barriles diarios (10).

Efectos de la pérdida de Pemex

Ramón Martínez, especialista en Finanzas de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC), nos ofrece una explicación de cómo la crisis financiera de la petrolera es un duro golpe al crecimiento del país, cuyo impacto lo vemos en un creciente desempleo, menores ingresos y un menor desarrollo para la población.

Por lo que vale la pena ver con detalle los diferentes elementos que causaron que la empresa paraestatal tuviera perdidas que crecieron siete veces:

1.- Lo primero que hay que considerar es la alta volatilidad de los precios de petróleo a nivel internacional, lo que en general reduce sus ingresos y/o utilidades.

2.- La falta de inversiones en grandes volúmenes en los últimos años, agravada desde el inicio de la administración del presidente Lopez Obrador, al cancelar las rondas petroleras, el suspender los convenios de inversión, también conocidos como “Farmounts” con otras empresas petroleras y de manera especial, las restricciones al capital privado en la exploración y producción, determinadas el gobierno federal (11).

3.- Pemex no cuenta con los recursos suficientes para invertir en infraestructura, exploración de nuevos yacimientos y aumentos en sus reservas probadas, procesos modernos de producción y tecnología.

Por lo antes expuesto, consideramos que la crisis financiera de Pemex representa un doble costo para la economía nacional, ya que, por un lado, obliga al gobierno a destinar recursos presupuestarios y apoyos especiales para cubrir sus adeudos y, por el otro, dejando de invertir recursos en sectores prioritarios, como seguridad, salud y educación (12).

El autor es analista político.

rabascal51@hotmail.com

Notas:

  1. Aunque según el criterio de algunos economistas e instituciones financieras México había entrado en una recesión técnica.
  2. Ante las continuas descalificaciones e insultos que les lanza continuamente desde las mañaneras el presidente López Obrador, calificándolos de “minoría rapaz”, conservadores, corruptos, “fifís”, entre otros.
  3. Desde los tiempos de Carlos Salinas de Gortari se abandonó la estrategia de diseñar un Plan de Desarrollo Industrial, ya que se sostenía que el “mercado” todo lo resolvía y se auto regulaba. Lo que la realidad, crecientemente ha mostrado que es un grave error.
  4. Cuando nacionalmente no contamos con la tecnología y los montos de recursos necesarios para explorar por medio de plataformas marinas y en aguas profundas; debido a políticas nacionalistas mal entendidas, del pasado >los años 70as< que hace que Pemex corra todo el riesgo, sin los recursos suficientes, en una empresa con grandes pérdidas, burocratismo, corrupción, que pone en riesgo la deuda soberana, como lo han señalado todas las calificadoras, especialmente Moody´s y Standard & Poor´s.
  5. A la mitad del partido, lo que genera incertidumbre en el sector empresarial, lo que ha ahuyentado la inversión privada.
  6. Que es el estado donde nació el presidente Andrés Manuel López Obrador, que ha tratado de apoyarlo con proyectos multimillonarios como son la Refinería de Dos Bocas, infraestructura portuaria y carretera; además presenta índices muy preocupantes de inseguridad y de delincuencia organizada
  7. Simpatizante de la 4T y afín al presidente López Obradores
  8. Crecimientos anuales, del segundo trimestre de 2018 al mismo de 2019
  9. Crecimientos entre el primero y segundo trimestre de 2019

10. Cifra que se encuentra muy por debajo de la meta ofrecida por Pemex, la SHCP y el propio presidente Andrés Manuel López Obrador

11. Ahora todas las inversiones en exploración y producción vienen de recursos públicos federales, que son con mucho insuficientes, si consideramos que Pemex está sumamente endeudada, su enorme burocracia, corrupción, ineficiencia y falta de especialistas o expertos para resolver problemas técnicos o de organización; lo que pone en riesgo a las finanzas públicas nacionales y la calificación de la deuda soberana.

12. Es claro en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) en que la gran apuesta del presidente López Obrador es por Pemex y el sector energético, dejando con recursos insuficientes a la seguridad y fiscalía, la salud, el campo y la educación.