Análisis semanal: 18 de noviembre de 2019

0
178

La ingobernabilidad es un tema que recurrentemente se debate en espacios públicos. En la actual coyuntura política, para algunos actores las muestras de ineficacia en temas como crecimiento económico o seguridad pública son indicios de ingobernabilidad.

Pero la respuesta de los defensores del actual gobierno se referirá a los 30 millones de votos o la legitimidad que dio el triunfo electoral.

Sin embargo, hay otro ámbito en el que se debe revisar este asunto.

Existen amplios sectores del país en donde la autoridad electa –principalmente presidentes municipales– no gobiernan ni pueden tomar decisiones. En estas zonas es el narcotráfico el que decide no sólo la integración de la policía local, sino algunos otros nombramientos, así como quien entra o sale del pueblo.

Es aquí en donde nos debemos preguntar que se hace para recuperar la ingobernabilidad, pues la promesa de no reprimir no debe ser excusa para recuperar estos espacios.

Pero en tanto sigamos debatiendo temas como si Evo Morales es o no bienvenido en México o si la CNDH debe ser encabezada por una militante del partido en el poder, el tema de la ingobernabilidad seguirá como aquel elefante en la sala que muchos se niegan a ver, en especial aquellos que tras los lentes de una ideología disculpan los excesos de sus camaradas, en tanto se rasgan las vestiduras por lo que hacen los adversarios.

Por cierto, ¿se puede hablar de ingobernabilidad con lo que está pasando al interior de Morena? Es una simple pregunta que busca respuesta.

 

La imagen de la semana

Los panistas cluasuraron el Senado ante la acusación de fraude de la nueva titular de la CNDH.

El meme de la semana

 

Conspiracy Theory

Si una cosa nos queda clara en esta época de la 4T, es que no importa el tema o el personaje en cuestión, siempre habrá alguien dispuesto a defenderlo.

Lo vimos con Evo Morales, a quien ya muchos seguidores del lopezobradorismo califican como perseguido político. En el caso de la elección de Rosario Piedra al frente de la CNDH, no falto quien se quejará por cuestionar su trayectoria –en especial su militancia en Morena–, para denunciar un intento de frenar su nombramiento.

Pero es algo que no nos debe extrañar, pues se trata de un movimiento que se ha especializado en la propaganda para ocultar sus errores o magnificar los desaciertos de sus adversarios –que como van las cosas, somos la mayoría de la población–, buscando que gracias a la repetición constante alcancen sus metas.

Así que lo que podemos esperar es que sigan las defensas a ultranza en cualquier tema polémico que se presente para el actual gobierno, algo que pondrá a prueba la inteligencia de los mexicanos, pues se puede engañar a todos un tiempo, a algunos todo el tiempo, pero no a todos todo el tiempo.